La afición marroquí que hizo el viaje se hacía notar en la explanada de la Plaza Liberación. Gritaban, cantaban y soltaban cánticos desaforados. Durante el partido, sonreían y alzaban los ojos al cielo con cada aproximación de los suyos al arco de Alisson. Al lado de ellos, los brasileños hacían lo suyo: brincaban, bailaban y coreaban “Brasil, Brasil, Brasil”. Más numerosos, hacían sonar sus cornetas y batucadas, mientras la Copa del Mundo de juguete pasaba de mano en mano: todos la tocaban, como ritual. Ambas aficiones contagiaron de su ánimo al Fan Fest y llenaron de color el Centro de Guadalajara durante su debut en el Mundial 2026.Sal, aficionado marroquí que ha vivido los últimos cuatro años en Zapopan, es el que más sufría: se rascaba la cabeza, se amarraba la bandera de su país en el cuello y lamentaba cada jugada de su combinado que no terminaba en gol. Veía el partido en silencio y se resguardaba del resto de sus compañeros: sentía el correr de cada minuto. Y no era para menos: espera ver a su país, por lo menos, en la semifinal del torneo.“Somos Marruecos, somos el cuarto lugar del mundo desde Qatar 2022”. Es ingeniero en sistemas y describe a la ciudad como “maravillosa, espectacular”. Pero son este tipo de eventos, de fiesta, los que lo enamoraron de la metrópoli. “Es una ciudad muy bonita, perfecta, la verdad. El ambiente aquí en el Fan Fest es fantástico”, contó. De pocas palabras, guardaba sus gritos para ver a su selección.Del lado de Brasil, William alzó la voz por los suyos. Ponía el ambiente, pintaba la cara de niños y aficionados mexicanos con la bandera de Brasil y soltó un pronóstico que contagió a todos los que lo escucharon: Brasil será campeón del mundo. Incluso incluyó a los mexicanos al asegurar que la selección nacional llegará a la final contra la Canarinha.Aprovechó el Mundial para conocer las tres ciudades sedes del país. Primero llegó a la Ciudad de México para ver la inauguración, luego hizo el viaje a Guadalajara para ver el debut y posteriormente viajará a Monterrey para conocer la ciudad. Su corazón grita Brasil, pero hay un espacio “muy grande y muy bonito” por México y su selección.“Ochoa es muy bueno. Edson Álvarez, Raúl Jiménez, Gilberto Mora… tienen muy buenos jugadores para llegar lejos en este Mundial”, vociferó y la fanaticada nacional se unía en cánticos de “Brasil, Brasil, Brasil” y “México, México, México”.Efusivo, carismático, risueño, William reconoció que los mexicanos “hacen el mejor ambiente en el Fan Fest. Venimos a apoyar a Brasil, después a México [...] Brasil llegará hasta la final y seremos campeones. ¡Vamos!”, expresó.Para el brasileño, Guadalajara es una ciudad bonita, hermosa. “La afición, el ambiente, todo perfecto. México llega hasta la final con Brasil. ¡Vamos!”, gritó mientras levantaba los brazos al cielo, se golpeaba el escudo de su selección, frente al corazón, con la mano izquierda y soltaba una sonrisa soñadora.Aunque antes del partido chispeaba, el cielo se contagió del ambiente que se vivía en el Fan Fest y se despejaron las negras nubes que amenazaban tormenta; una leve brisa soplaba con gentileza en la Plaza Liberación. El sol se levantaba por la espalda de la Catedral Metropolitana, que protegía la pantalla gigante del festival; los rayos eran leves y temblaban al colarse por entre las hojas de los árboles.Y la fiesta no paraba: expectantes, ambas aficiones no dejaban de alentar a los suyos y abuchear a los jugadores destacados de los contrarios. Pero todos se hundían en deseos de llegar lejos en el Mundial, ovacionar al unísono a las leyendas que aparecían en cuadro y aplaudir la emoción que mostraban ambas aficiones. Porras en árabe y portugués volaban por todo el Fan Fest, pero el idioma parecía el mismo cuando todos saltaban y bailaban al ritmo de las batucadas. “Brasil, Brasil” y “Marruecos, Marruecos” se repetían como eco y hacían estremecer al centro tapatío.Al final, un empate que emocionó a los aficionados se llevó los aplausos de los asistentes, quienes comenzaron a desalojar la Plaza Liberación. Unos abucheos discretos de aficionados brasileños se hicieron notar, pero el sentimiento general fue de regocijo y celebración.Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsAppXP