La Agencia Metropolitana de Infraestructura para la Movilidad confirmó que se comenzará con la instalación de 76 nuevos dispositivos de fotomultas en puntos estratégicos de la Zona Metropolitana de Guadalajara para reducir los accidentes vehiculares, especialmente en aquellos cruces con una alta frecuencia de siniestros debido al exceso de velocidad.El proyecto, que forma parte de un plan de movilidad iniciado desde 2025, tiene como objetivo la instalación de estos radares en los municipios de Guadalajara, Tlaquepaque, Zapopan, El Salto, Tlajomulco y Tonalá. Según el contrato 388/25, suscrito a través de la Licitación Pública 371/2025, se destinarán 698 millones 390 mil pesos, que serán pagados de manera multianual a la empresa WCD, encargada de la instalación, mantenimiento y operación del sistema. Además de los radares, el contrato contempla la adquisición de equipos complementarios, como 96 unidades de flash, 12 computadoras, 12 monitores y el software necesario para la correcta implementación de las fotomultas. Y se establecerá un equipo encargado de la gestión y envío de las infracciones a los conductores, consolidando el programa piloto que comenzó en noviembre pasado.De acuerdo con lo estipulado en el contrato, la Agencia prevé que se instalen 20 de los 76 nuevos dispositivos en 2026. Y se espera que los demás radares estén operando en los siguientes años, sumándose a los 63 dispositivos existentes en la ciudad.Aunque el contrato no detalla los puntos exactos de instalación, la Agencia adelanta que se prevé reforzar la vigilancia en áreas de alto riesgo. Entre los puntos de interés se encuentran la avenida 8 de Julio, una vía conocida por su alta velocidad, por el paso de camiones de carga. También se reforzarán los dispositivos en el Circuito Metropolitano y en el Camino Real a Colima. Otros puntos críticos están en Periférico, Tabachines, López Mateos y Colón.La estrategia de las fotomultas ha mostrado resultados positivos en algunas zonas de la ciudad. Según los datos proporcionados por la propia dependencia, en puntos como Lázaro Cárdenas, a la altura de la colonia Del Fresno, hay una disminución del 57% en los accidentes viales desde la instalación de los radares en 2019. En Revolución, a la altura de La Loma, la reducción ha sido del 42%.Luis Nazario, especialista en movilidad urbana sustentable, considera que los radares son efectivos para prevenir accidentes, siempre que su aplicación sea coherente y siga criterios claros. “Las fotomultas deben ser vistas como una herramienta para el control de velocidad, no solo como un mecanismo sancionador”. Destacó que la presencia de estos dispositivos, incluso cuando los conductores conocen su ubicación, genera un efecto disuasivo que ayuda para reducir la velocidad de circulación y, por lo tanto, los accidentes.Señaló que uno de los principales retos de los sistemas es la variación de límites de velocidad dentro de un corredor vial. Avenidas como Vallarta y Lázaro Cárdenas, que presentan tramos con diferentes límites de velocidad, han complicado la aplicación eficiente de las fotomultas. En este sentido, el especialista aboga por la implementación de límites de velocidad más claros y consistentes, así como por una mayor socialización de estos cambios para mejorar el funcionamiento del sistema.Países como Australia, Francia y Reino Unido han implementado tecnologías similares con resultados exitosos. En el Reino Unido se ha registrado una reducción promedio del 36% en los accidentes fatales o graves.