El grupo chií libanés Hezbolá explotó contra las sanciones impuestas este jueves 21 de mayo del 2026 por Estados Unidos a nueve diputados y responsables con supuestos vínculos al movimiento, al considerarlas como un intento de "fortalecer" a su aliado Israel en medio del conflicto entre ambos."Supone un intento estadounidense de intimidar a la gente libanesa libre para fortalecer a la agresión israelí contra nuestro país y darle un empujón político ilusorio, después de que sus crímenes hayan fracasado a la hora de evitar que los libaneses ejerzan su derecho legítimo a la resistencia", dijo el movimiento en un comunicado.El Departamento del Tesoro estadounidense anunció este jueves sanciones para nueve funcionarios que considera vinculados con Hezbolá y a los que acusa, entre otras cosas, de obstaculizar el desarme de la formación, como buscan Israel y el propio Gobierno del Líbano. Entre las personas añadidas a la lista de sancionados por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro (OFAC) se encuentran Ibrahim Mousaoui, Hasán Fadlala y Hussein al Hajj Hasán, los tres diputados libaneses ligados al bloque parlamentario de Hizbulá, Lealtad a la Resistencia.También están el responsable de la formación y exministro Mohamad Fneish, así como Ahmad Baalbaki y Abu Ahmad Safawi, encargados de seguridad del partido también chií y aliado clave de Hezbolá, Amal."La acusación hecha por la Administración estadounidense contra nuestros parlamentarios y oficiales se debe a su rechazo a desarmar a la Resistencia, y a su confrontación de los proyectos de rendición con los que el Gobierno estadounidense busca arrastrar a nuestro país en favor de la entidad sionista (Israel)", denunció el grupo libanés. Por ello, Hezbolá consideró que los castigos económicos anunciados este jueves son una "medalla de honor" para los sancionados y defendió que no tendrán ningún impacto "práctico" en el desarrollo de las labores de éstos.Todo esto se produce en medio del diálogo en marcha entre el Líbano e Israel para tratar de buscar una solución negociada al conflicto, conversaciones mediadas por Washignton en las que Hezbolá no sólo no participa, sino a las que se opone, mientras aboga por un proceso de negociación "indirecto".JM