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Viernes, 21 de Septiembre 2018

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Precio o calidad

Por: Sergio Oliveira

Precio o calidad

Precio o calidad

Nos ha pasado a casi todos. Frecuentábamos un buen restaurante que, de repente, empezó a bajar la calidad de su comida y su servicio, aunque los precios se mantenían o subían menos que el de los demás. Poco a poco los antiguos clientes lo abandonan y con suerte llegan otros, de menor poder adquisitivo y más bajo nivel de exigencia. Algunos no resisten al cambio y se mueren. Con la industria automotriz -y en cualquier actividad económica- pasa exactamente lo mismo. Cuando la calidad comienza a bajar, es señal de que las cosas no están funcionando como debería. Lo peor de todo es que, internamente, esas marcas juran que no podrían estar mejor. Entonces se suben en la silla de la arrogancia hasta que, casi inevitablemente, ya es muy tarde.

Pasó con las estadounidense en los años 70. Con el mayor mercado del mundo -su proprio mercado- cautivo, comenzaron a descuidar la calidad de sus autos bajo la premisa no escrita ni hablada, pero practicada, de que venderían cualquier cosa que produjeran. Especialmente General Motors fue víctima de eso y de tener más de 50% de los consumidores de autos estadounidenses en los años 70 y ser la número uno global por 77 años, pasó a 17.6% de participación en el mercado estadounidense en 2017 y al cuarto lugar global por debajo de Renault-Nissan-Mitsubishi; Toyota y VW.

Como la arrogancia no fue su exclusividad, las entonces llamadas 3 Grandes: GM, Ford y Chrysler vieron su participación conjunta de mercado caer de más de 90% en los años 70 a poco más de 45% en 2017. Todo fruto del desprecio con que trataron a los japoneses cuando arribaron al vecino del Norte en los años 80, pero estos, con trabajo, calidad y buen valor por tu dinero, fueron construyendo el mercado y hoy, sumados, son casi líderes. Toyota, por ejemplo, vende más que FCA en Estados Unidos.

El turno de Japón y Alemania

En los años 90, cuando JD Power estaba comenzando a escribir su nombre en el mercado, era Mercedes-Benz la marca que vencía todos los estudios de calidad. Empecinados en crecer su volumen, los alemanes compraron y vendieron a Chrysler y luego se asociaron a Renault-Nissan, pero jamás volvieron a ser los líderes de calidad que un día fueron. De hecho hoy hace autos que, sin que sea oficialmente difundido, comparten plataforma con la “mundana” Nissan, bajando los estándares que un día la hicieron referencia global.

A su nivel y escala, pasa lo mismo con Nissan y en especial en México. Cuando Chevrolet puso el Chevy a la venta en nuestro país a principios de los años 90, su éxito fue tan arrollador que todos comenzaron a buscar una forma de competir, poniendo sus subcompactos en el mercado. La solución de Nissan, sin embargo, fue “desnudar” el más que exitoso y entonces excelente compacto Tsuru. Primero fueron quitando equipo y cambiando por cosas más baratas, como las agarraderas de las puertas, la visera del lado derecho y hasta el retrovisor de ese mismo lado. Luego pasaron a movimientos más graves como quitar las barras estabilizadoras y las barras de protección lateral, contribuyendo en mucho para la fama de “ataúd sobre ruedas” con que muchos lo conocieron ya al final de su vida.

Hoy, Nissan Mexicana le otorgó al arribo de Kia la misma mirada de superioridad que los estadounidenses pusieron hacia los japoneses en los años 80. Y tan solo 3 años más tarde Kia ya tiene nada menos que 6.7% de participación en el mercado. Y las ventas que conquistaron no vinieron de clientes que buscan marcas chicas como Suzuki, Peugeot o Renault, ya que todas han crecido en el periodo.

Kia robó clientes a los grandes: Nissan, GM, VW, FCA y Ford, principalmente. Porque Toyota y Honda de alguna manera se pusieron las pilas y lograron crecer la primera y mantenerse la segunda, mientras que las cinco grandes mencionadas todas van para abajo, especialmente Nissan.

Y no me consta, pero tengo elementos para creer que Nissan está aplicando al Versa la misma estrategia que usó en el Tsuru, lo que de nuevo transformaría un muy buen producto en uno que ya no vale la pena. Ojalá y esté yo equivocado, al igual que mis fuentes, porque sería lo mejor para Nissan y para México -el único mercado del mundo en el que esa marca es líder- que todo esto no pasara de rumores infundados y que en 2019, cuando muchos de sus productos van a renovarse, ellos volvieron con todo para abrir de nuevo ventaja sobre los demás. Pero en este momento, desafortunadamente, no parece que será así.

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