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Jueves, 15 de Noviembre 2018
Ideas |

Osuna debe volver a sonreir

Por: Salvador Cosío Gaona

Osuna debe volver a sonreir

Osuna debe volver a sonreir

Aunque no sin dificultades para sobreponerse a los impactos que seguramente le provocaron situaciones complicadas de índole psicológica por los golpes mediáticos y la presión social a través de los diversos canales comunitarios de información vía digital -las famosas redes sociales-, además de las consecuencias físicas como serían el menoscabo de las condiciones de fuerza, control y ritmo por la larga ausencia de los diamantes y la lomita, dejando de lanzar en juegos del máximo nivel y solamente entrenando por un amplio período, habiendo además debido asimilar y remontar la afectación a su estado anímico al haber sufrido críticas severas tanto de analistas deportivos especializados en crítica beisbolera e incluso de sus compañeros peloteros, tanto en su anterior equipo como en el actual, hoy puede ya afirmarse que el joven serpentinero mexicano José Roberto Osuna Quintero está de nuevo ubicado en una posición sólida, en plenitud de estado físico y emocional como para advertírsele suficientemente recuperado en cuanto a su potencial como confiable lanzador en su actual escuadra, los Astros de Houston.

Roberto Osuna ya demostró su valía y tiene la plena confianza de la directiva y del cuerpo técnico de Astros, ganándose el puesto de cerrador titular, además de ser también utilizable ocasionalmente como preparador del cerrojo o simplemente como taponero en circunstancias especiales según la necesidad del mánager o los responsables del manejo del bullpen del equipo de Houston, sin duda uno de los más importantes escuadrones de la Liga Americana y sólido aspirante a repetir la lucha exitosa por el título de la Serie Mundial.
Roberto Osuna está de regreso tras el complejo problema legal extradeportivo en que se ha visto inmerso, brillando ahora en Astros de Houston, un equipo muchísimo más importante y por ende más exigente en cuanto al desempeño y comportamiento de sus jugadores, que como era en su anterior escuadra, Azulejos de Toronto, la que le dio la oportunidad de debutar como jugador de Grandes Ligas en la temporada 2015 y a la que le correspondió cumpliendo sobradamente como excelente serpentinero, sosteniendo ventajas y salvando juegos, con excelentes números estadísticos en cuanto a su rendimiento desde el montículo, logrando récords importantes y habiendo logrado estar en Juego de Estrellas.

Ahora Osuna tiene más reflectores y aunque puede lucir más y ser mejor apreciado en cuanto a su calidad, desempeño y comportamiento, también está más expuesto a la crítica con más exigencia en cuanto a cumplir adecuadamente con su labor en la lomita de las responsabilidades ayudando a la acumulación de éxitos para su equipo, además de más vigilado por la sociedad en cuanto a su comportamiento ético y moral como ser humano más allá de la actuación como beisbolista profesional de clase mundial, pero tanto en el campo de juego y las instalaciones deportivas como en sus actividades personales fuera de los estadios, como ciudadano y varón.
Roberto Osuna ya ha dejado claro en Astros de Houston que es un serpentinero de gran calidad, con cualidades adecuadas para desarrollar muy bien sus tareas, porque tiene la capacidad de imprimir velocidad y fuerza en sus lanzamientos según requiera acorde a las circunstancias que enfrente en cada situación a la que le pidan acudir, con destreza y dominio de la esférica para utilizar un amplio repertorio de lanzamientos que sabe generar desde el montículo, además de la inteligencia para administrarlos adecuadamente y poder dominar a los bateadores que enfrenta y salir airoso usando la inteligencia y sobre todo con gran temple como debe tener un pitcher especialista en taponeo de situaciones delicadas o peligrosas para su equipo a provocarse por la artillería de las novenas a las que se enfrenta su escuadra, así como especialista ya en preparación del cierre y en la aplicación del cerrojo para salvaguardar ventajas y victorias de su equipo.
Aunque aún no recupera su grata sonrisa, Osuna emerge airoso del daño que le provocó la severa sanción impuesta aún sin estar debidamente resuelto legalmente el incidente del que se le acusó, en concordancia con la rígida norma interna que al respecto aplica la organización de las Ligas Mayores (Major League Baseball -MLB-), larga suspensión por esa ruda condena administrativa que el chamaco cumplió y asimiló ya.

Y ahí está ya Osuna bien parapetado, cumpliéndose a sí mismo y a su equipo, dándole con su trabajo exitoso como lanzador los argumentos a quienes confiaron en él contratándolo para jugar con Astros de Houston a fin que puedan sentirse satisfechos del obvio riesgo que asumieron al activarlo tras los polémicos sucesos de principios de mayo en Toronto, aun asumiendo el riesgo en cuanto a que el chaval de humilde origen nacido en el poblado sinaloense Juan José Ríos hace apenas 23 años no hubiere podido recuperarse plenamente tras el gran problema extra deportivo enfrentado y quizá hubiese fracasado por déficit de capacidad para reponerse física y anímicamente, con posibilidad de incluso haber quedado afectado psicológicamente.

Y ahí está ya triunfando Osuna con los Astros, ya habiendo logrado “holders” -preservación de ventajas para su equipo-, taponeo y cabotaje evitando más daño a su equipo cuando no está en ventaja, logrando buenos trabajos de preparación del cierre y con excelsos trabajos como cerrador salvando las victorias del escuadrón e incluso ganando algunos juegos, aprendiendo también ya de las pocas derrotas y malas salidas que también ha sufrido, lanzando bien a pesar de algunos abucheos recibidos en San Francisco, Seattle, Oakland e incluso en Houston. Ahora además ha roto el silencio y pide a la afición y periodistas u opinólogos que lo dejen seguir mostrando su calidad como beisbolista y dejen de juzgarlo por lo extradeportivo debiendo esperar a que en su momento sean  autoridades las que dicten sentencia en el asunto que se le acusa y del que fuerte y expresamente clama ser inocente, pidiendo no condenarle sin elementos y en su caso respetar esa presunción de inocencia que debe existir e imperar en tanto no se demuestre lo contrario.

@salvadorcosio1
bambinazos61@gmail.com

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