Martes, 02 de Junio 2020
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Los autos y el contagio del coronavirus

Por: Sergio Oliveira

Los autos y el contagio del coronavirus

Los autos y el contagio del coronavirus

La provincia de Hubei, en China, produce cerca de 10% de todos los automóviles que se fabrican en ese país, con alrededor de 2.24 millones de vehículos por año. Nada menos que 146 plantas están instaladas en el estado y en su capital se encuentran 48 fabricantes de vehículos de todo tipo. Pese a esto muy pocos en Occidente habíamos escuchado hablar de ese lugar llamado Wuhan, hasta que ahí nació el brote del coronavirus, que velozmente camina a convertirse en una pandemia y fue oficialmente anunciado en México a finales de la semana pasada. Las consecuencias del hecho en la industria automotriz aún están por medirse, pero pueden ser verdaderamente fuertes.

Durante la primera quincena de febrero en Hubei, las ventas de automóviles cayeron impresionantes 92%. Sí, leyeron bien, 92%. Tan fuerte suena que muchos pueden alarmarse con el dato, pero no necesariamente éste es el mayor problema. La dramática caída de ventas en Hubei se debe al cierre temporal de muchas plantas, en un intento de parte de la autoridad china para contener la propagación del virus. La gente sin trabajar y sin salir de sus casas, obviamente no puede comprar automóviles.

Tanto los fabricantes de autos como los proveedores de la industria tienen una determinada cantidad de inventario que permite un cierto margen de maniobra en casos como este, en que la producción necesite detenerse por algún motivo. Por ello no se ha afectado tanto aún la industria a escala global. Si el problema del coronavirus es algo temporal, como en 2003 ocurrió con el SARS, el efecto en la industria será menor, o localizado. La Asociación China de Automóviles de Pasajeros (CPCA, por sus siglas en inglés), predice que las ventas de autos en el país deben caer cerca de 10% durante del primer semestre y 5% en todo el año. Pero el escenario puede empeorar. Si las plantas que están cerradas no reabren antes de la mitad de este mes de marzo, la misma CPCA dice que necesitará rever estos números.

Consecuencias globales y para México

Fuera de China ya se sienten las consecuencias de la falta de partes para armar autos. Hyundai ha cerrado plantas en Corea. Nissan se vio obligada a hacer lo mismo con su fábrica de Kyushu, en Japón. Acciones similares se esperan de FCA en Europa, General Motors en Michigan y Jaguar-Land Rover en Inglaterra.

El Salón del Automóvil de Ginebra, tradicionalmente realizado en los primeros días de marzo, fue cancelado este año por medidas de la autoridad local que prohibió eventos con más de mil personas. No me sorprendería si pasara lo mismo en Nueva York, que abre sus puertas a los medios de comunicación en la Semana Santa. El de Beijing, que se hace en abril, obviamente fue pospuesto.

En México la industria automotriz aún no ha sentido los efectos del virus, pero si la situación se alarga las consecuencias negativas serán inevitables. La menor producción de vehículos amenazaría el de muchos, recordando que esta es una actividad que genera cerca de un millón de empleos directos y tres millones indirectos.

Si el número de casos de la enfermedad en nuestro país se mantiene bajo, al menos otra actividad económica poderosa, el turismo, no debería afectarse mucho y esto sería una buena noticia generalizada, pero si las cosas se salen de control al punto de que Estados Unidos recomiende a sus ciudadanos no visitar a México o, más grave aún, prohiba el ingreso de mexicanos a su territorio como ya hizo con los iraníes, entonces sí estaremos viviendo momentos muy duros.

En resumen, las consecuencias del Coronavirus en la industria automotriz global y mexicana dependen de la velocidad y eficiencia con la que se logre contener el contagio colectivo o, mejor aún, se encuentre una vacuna que prevenga y/o cure la enfermedad.

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