/contenidos/2018/01/31/noticia_0050.html
Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Lunes, 18 de Junio 2018

Ideas

Ideas |

La indispensable civilidad

Por: Juan Palomar

La indispensable civilidad

La indispensable civilidad

A últimas fechas abundan las muestras de que la civilidad de los habitantes de la ciudad debe tener un significativo refuerzo. En particular, la disposición de la basura de casas habitación y negocios parece estar sufriendo una lamentable regresión. Lo mismo sucede con la basura diseminada por los transeúntes en calles y espacios públicos en general.

La ciudad requiere, sobre todas las cosas, la consciencia individual del bien comunitario. Tan importante o más que las grandes obras y servicios, que las infraestructuras de todo tipo, resulta el convencimiento personal de que sin la participación ciudadana, activa y lúcida, habrá muy graves desarreglos en la urbe.

La producción de basura, de desechos en general, es una parte integral del metabolismo citadino. Dentro del organismo vivo que es la ciudad, su disposición y tratamiento es una de las grandes funciones que deben de realizarse a diario. A gran escala, éstas son responsabilidad de las autoridades correspondientes. Sin embargo, cada fragmento de esos desechos tiene que ver con una acción personal. Se trate de una casa habitación, de un determinado negocio, de giros de mayor calado. A ese nivel corresponde el ejercicio de una esencial responsabilidad cívica.

Este principio es uno de los factores que debieran ser constantemente suscitados y reforzados en la población general, empezando por la infancia: el del respeto al medio ambiente, empezando por los entornos inmediatos. Este es el inicio de un proceso que deberá después estar concernido al mismo tiempo con los grandes contextos que componen toda la aglomeración urbana.

Un papel tirado a la banqueta, una pila de desechos domésticos, descombros depositados de cualquier manera sobre la vía pública: esta cadena deviene después en vertidos al drenaje de sustancias peligrosas, en operación de vehículos contaminantes, en agresiones a cuerpos de agua, en muy costosas inundaciones, en atentados cada vez más amplios al medio ambiente. Por otro lado, resulta urgente controlar que los fabricantes de muy diversos productos limiten radicalmente el efecto pernicioso de empaques y desechos. Lo mismo aplica para infinidad de comercios.

A través del tiempo, han sido numerosas las campañas de comunicación oficiales que han buscado implantar la necesidad de cuidar el hábitat, de aminorar la producción de basura, de disponerla correctamente. Sin embargo, a juzgar por lo que sucede en el espacio comunitario, es impostergable reforzar y renovar esas campañas permanentes de cuidado del medio ambiente y de respeto por la ciudad en todos los niveles educativos y entre el público en general.

jpalomar@informador.com.mx

Temas

Lee También

Comentarios