Miércoles, 22 de Enero 2020
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La elegancia de la lengua

Por: Carlos Enrigue

La elegancia de la lengua

La elegancia de la lengua

Resulta inevitable que el lenguaje es un instrumento vivo, en perfecta mutación, tanto que creo que si alguien platicara con un bisnieto difícilmente podrían comunicarse verbalmente, pero no la ponga tan extrema, hablar con los hijos o nietos muchas veces las palabras tienen no solo un sentido diferente sino incluso contrario al mismo significado.

Mencione ante uno más joven que usted el adjetivo Bizarro que según la RAE puede significar valiente o esforzado y el va a entender algo raro o ridículo y dudo mucho que porque traduzca del francés.

Mi abuelo, para decir que alguien no le hacía caso decía “Fulano no me horca” a dos generaciones nosotros diríamos “fulano no me pela” y ahora ya no se cómo le dirán, tal vez friendzonear, que yo no sé ni que es pero una nieta me asegura que así se dice, pero creo me está vacilando.

Los únicos que a mi juicio hablan con una elegancia desusada son los policías, camilleros y policías que son interrogados por los reporteros en los noticieros de televisión, fíjese usted en los reportes que dan, son de una elegancia desusada, nunca hablarán de un brazo sino de una extremidad y así todo por el estilo, yo creo que sólo algún académico de la lengua podrá entender las actas que elaboran los primeros respondientes en el informe que rinden.

Una vez en Tecuala, Nayarit camino a un rancho estaba mi abuelo, y toda la raza descansando y tomándose un refresco, en eso, lo vio un principal del pueblo que era su amigo y por ahí cerca andaba un grupo de filarmónicos y el jerarca los llamó preguntando ¿quién es el mañate (magnate) de esta gente? al grupo requiriendo quién era jefe de los músicos, cuando se identificó el “mañate” el prohombre le indicó “Si al señor Zuloaga se le provoca música, antecédasela yo se la recapacito” que tal de elegancia.

Esto tiene importancia porque tiene que ver con que mucha gente no quiere leer y es que todos al leer nos sucede que no entendemos muchas palabras, a todos nos pasa pero muchos tratamos de investigar qué significa lo que no entendemos, y ahora que es tan fácil y divertido averiguarlo.

Otro problema de la lectura es que muchos maestros a su vez no son lectores, si usted tiene 14 o 15 años y en la escuela le dicen que tiene que leer la Iliada para la siguiente semana, lo harán muy pocos, pero casi todos odiarán los libros y la siguiente vez que tengan un libro en la mano lo usarán como arma ofensiva. Además qué prisa tienen en que lean todo un libro, si se puede leer una parte del libro despacio, gozándolo porque no pasa nada si en la vida nunca se lee un libro, pero quienes lo hagan se habrán perdido de el gusto y diversión, porque leer para muchos es diversión.

@enrigue_zuloaga

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