Martes, 14 de Julio 2020
Ideas |

La alegría de vivir

Por: Eugenio Ruiz Orozco

La alegría de vivir

La alegría de vivir

El ser humano tiene, respecto de otras especies, algunas singularidades: un cerebro más desarrollado y una memoria excepcional. Desde el punto de vista morfológico somos bípedos, es decir, caminamos erguidos y, entre otras características, poseemos dedos prensiles.  Sin embargo, hay una que nos hace absolutamente distintos: la risa. Somos los únicos capaces de reír. Reímos debido a que solo nosotros tenemos una inteligencia superior. Bueno, eso suponemos.

Etapas como la que estamos atravesando pueden acarrear, como una de sus consecuencias, la depresión. Sin lugar a dudas, la falta de convivencia va contra nuestra naturaleza. Por ello, el aislamiento, la confinación y la segregación pueden derivar en una pérdida de la autoestima; al final de cuentas, somos seres sociales, sensibles, emotivos. Pienso que, entre las actividades profesionales existentes, hay una que merece admiración y reconocimiento: la de los comediantes y los payasos. No hay ocupación más noble que hacer reír a los demás y, con justa razón, quienes se dedican a esa altruista profesión son admirables porque su misión es compartir felicidad.  Y, ¿no es acaso la felicidad el objetivo de nuestras vidas?

Cuando vemos a un niño disfrutar las gracejadas de un payaso, lo que refleja su carita es alegría, felicidad. Eso tiene un valor enorme en un mundo lleno de agresividad y de tensiones. Por fortuna, la liberación de dopamina por nuestro cuerpo nos introduce en un espacio de relajación que nos aleja de las angustias cotidianas. De la misma forma, cuando los comediantes provocan las carcajadas de jóvenes y adultos con sus parlamentos de doble sentido, crean un ambiente de cordialidad. Se comparte y, en no pocas ocasiones, se desarrolla una especie de complicidad entre el actor y la audiencia. 

Recordemos que ya en la antigua Grecia había un grupo de personas que representaban en el teatro tragedias y comedias con propósitos de distracción y de ejemplaridad: en las cortes no faltaban los enanos, bufones, saltimbanquis, malabaristas y todo tipo de artistas para divertir a reyes y cortesanos. La plebe se entretenía con el teatro guiñol.

Con el paso de los años surgieron personajes que han hecho reír a generaciones, díganlo si no, artistas como Charles Chaplin, Stan Laurel y Oliver Hardy. Entre los nuestros, el inolvidable Mario Moreno “Cantinflas”, Germán Valdez “Tin Tan”, Manolín y Shilinsky, Clavillazo, Viruta y Capulina, el Chavo del 8, Cepillín, Canelita. Aquí, en nuestra Guadalajara, los ha habido famosos: el más grande de todos, Don Ricardo Bells, el inmortal Federico Ochoa “Firulais”, Jesús Martínez “Palillo”, Paquín y Chori, Lagrimita, Teo González y el recientemente fallecido Carlos Crotte (Sixto).

En la vida siempre hay que encontrar lo positivo. Mi madre nos enseñó que hay tres retos a superar para alcanzar la felicidad: de qué vivir, por qué vivir y para qué vivir. En las respuestas encontraremos el sentido de la vida. Demos gracias a quienes, con su trabajo, nos hacen reír. ¡Qué nada ni nadie nos quite la alegría de vivir!

Temas

  • Alegría
  • Vida

Lee También