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Viernes, 17 de Agosto 2018

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Hambre de gloria y de la otra

Por: José Rodolfo Castro

Hambre de gloria y de la otra

Hambre de gloria y de la otra

A Jessie Magdaleno le hizo falta un centavo de temperamento para ajustar el peso, suficiente para que perdiera el campeonato mundial supergallo OMB ante el africano Isaac Dogboe el sábado en Filadelfia.

El oriundo de Las Vegas, de ascendencia mexicana, se mostró desde el primer gong arrogante, en perdonavidas, egoteca que creció de inmediato con la caída que le propino a Dogboe, campeón supergallo interino OMB.

Bien peinado, lucidora imagen para las cámaras de la televisión, invicto y con 18 nocauts en sus credenciales, consideró que todo sería miel sobre hojuelas. No pudo terminar con la obra en el primer capítulo, porque el de Ghana, también inmaculado en 18 peleas con 13 nocauts, se incorporó para demostrar que tiene argumentos de histórico, con calidad y hambre de gloria, sentenció a Magdaleno desde el primer tercio del combate, quien sin posibilidad de triunfo, optó por actitudes de bravucón, retó al africano para el cambio de golpes en varias oportunidades, sólo para recibir castigo innecesario y caer noqueado en 11 capítulos.

Los boxeadores africanos son muy valientes y tienen aguante. El enorme Salvador Sánchez debió presentar toda su riqueza boxística para noquear al también ghanés Azumah Nelson en el Madison Square Garden de Nueva York en 1982.

Algunos boxeadores México-estadounidenses pudieron ganar peleas históricas, pero no completaron el temperamento en el momento decisivo. Óscar de la Hoya pudo hacer más ante Floyd Mayweather Jr. El “Golden Boy” no se fajó ante el genio que lo esperaba en la cuerdas, momentos que se repitieron en el cuadrilátero del MGM Grand en Las Vegas en 2007.

Los históricos expertos en boxeo aseguraban en los años 1970 que mientras los púgiles mexicanos se alimentaban con sopa de fideo y frijoles, en la mesa de los México-estadounidenses servían filetes. Los boxeadores mexicanos han ganado peleas consideradas hazañas, por su hambre de gloria y de la otra. Lo dijo el legendario mánager argentino Amílcar Brusa, quien fuera mánager de Carlos Monzón: “Fíjese que cuando a mi pupilo le toca pelear contra un mexicano, yo le digo, acostúmbrate a esto: tú le vas a pegar al mexicano, pero él viene por más, y es un tipo que te da espectáculo, por eso gusta para la televisión.”    

“GGG”, de mantenimiento

Debe ser pelea de mantenimiento para Gennady “GGG” Golovkin, campeón mundial mediano, quien arriesga los cinturones CMB, AMB y FIB ante Vanes Martirosyan, mañana en el StubHub Center de Carson, California. Si se confía el kazajo, Martirosyan puede resultar criada respondona. Y por ahí estaré atisbando.

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