Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Viernes, 21 de Septiembre 2018

Ideas

Ideas |

Brahms y Bartok, en la antípodas

Por: Jaime García Elías

Brahms y Bartok, en la antípodas

Brahms y Bartok, en la antípodas

La música de Bartok, como la de todos los músicos post-románticos de finales del Siglo XIX y principios del XX, es para entenderse. La de Brahms, romántico de pura cepa, para disfrutarse. Se trata, por tanto, valga la expresión, de dos compositores que se ubican en las antípodas en el planeta de la música…

En el quinto y último programa de la Segunda Temporada 2018 de la Orquesta Filarmónica de Jalisco (OFJ), demoninado “Virtuosismo Orquestal”, la noche del jueves en el Conjunto de Artes Escénicas de la Universidad de Guadalajara, la respuesta del público estuvo en consonancia con los anteriores: sala casi llena y ovaciones entusiastas no sólo al final de cada obra, sino el término de cada uno de los tres movimientos del Concierto para violín y orquesta en Re mayor, Op. 77,  de Brahms, y de los cinco del Concierto para Orquesta, Sz. 116, de Bartok.

Esther Yoo, joven violinista estadounidense de ascendencia coreana, fungió como solista en el Concierto de Brahms. Obra de repertorio, con magistrales versiones de referencia (Heifetz, Oistrakh, Perlman, Kremer, Bell, Szeryng, Mutter, Hahn…), la interpretación de Yoo sobresalió por la delicadeza con que desarrolló las melodías del primer movimiento, el alarde de virtuosismo y sensibilidad con que bordó la cadenza, y la agilidad que demanda el tercer movimiento. Fue notable asimismo la pulcritud de la orquestación, con Marco Parisotto –titular de la OFJ— en el pódium. Lo único criticable sería la falta de volumen del violín en varios pasajes del primer movimiento, que lamentablemente se perdieron en el vacío.

La solista correspondió a las ovaciones con un encore en que volvió a hacer gala de virtuosismo.

El Concierto para Orquesta, de Bartok, es una obra propicia para el lucimiento, a veces en modo concertante, a veces solístico, de casi todos los instrumentos y secciones de la orquesta. Como ha sucedido en las obras de Rachmaninov y Mahler incluidas en los programas de las más recientes temporadas, la OFJ salió airosa por la disciplina y la solvencia de sus integrantes y por la autoridad de la batuta y la impecable lectura de la partitura de Parisotto.

Como ya ha sucedido otras veces, hubo encore a manera de fin de fiesta; en el caso, el Danzón No. 2, de Márquez.

El programa se repite este domingo, a partir de las 12:30 horas, en el Teatro Degollado.
 

Temas

Lee También

Comentarios