Martes, 26 de Mayo 2020
Ideas |

- Miedo

Por: Jaime García Elías

- Miedo

- Miedo

Más allá del alivio espiritual que para muchos creyentes significaron las plegarias que encabezó el Papa Francisco, desde Roma, la semana pasada, fueron significativas las expresiones encomiásticas del pontífice a las infanterías del gran ejército social que intentan propiciar una dosis mínima de normalidad dentro de las circunstancias insólitas en que vive actualmente todo el mundo; particularmente, el agradecimiento, en nombre de hombres y mujeres bien nacidos, a médicos, enfermeras, paramédicos, camilleros…

Más allá de su valor como ícono cultural o turístico, fue plausible el gesto de quien convirtió a la Torre Eiffel en marquesina desde la que se difundió “urbi et orbi” (a la ciudad y al mundo), con una sola palabra, “Merci” (gracias), el sentimiento generalizado de gratitud de las millones de personas que acatan la disposición de permanecer confinadas en sus casas, a las brigadas sanitarias que libran desde las trincheras de hospitales y sanatorios esta guerra frontal contra una de las amenazas más serias que ha enfrentado la humanidad en toda la historia…

Más allá del interés y aun del miedo con que se reciben las informaciones cotidianas acerca de las estadísticas relacionadas con los avances de la pandemia del coronavirus, conmueve que, a cierta hora del día, en muchas ciudades de Italia y España –los países europeos más afectados por la crisis—, la gente, desde los balcones de sus departamentos, salga a manifestar, con un aplauso, su agradecimiento a los profesionales de la salud que exponen continuamente la propia para salvar la ajena.

-II-

Contrastan brutalmente esas noticias con una que, por desgracia, se originó… en Guadalajara.

Se trata de las agresiones, ofensas y actitudes discriminatorias de que han sido objeto las enfermeras a las que no se permite subir al camión, a las que otros pasajeros rehuyen o arrojan agua con cloro, por miedo a que los contagien.

-III-

Por desgracia –y quizá esa sea la parte más dramática del asunto—, ese miedo que se traduce en actitudes agresivas u hostiles, ha sido alimentado, en gran medida, por las quejas que los propios trabajadores del Sector Salud han hecho públicas, mediante manifestaciones y declaraciones a los medios de comunicación, en el sentido de que en muchas clínicas y hospitales ha habido negligencia al no haberse establecido oportunamente los protocolos ni contarse con herramientas apropiadas y suficientes para enfrentar la fase más aguda de esta contingencia.

Como quiera, ¿puede haber mayor ruindad que tratar a los héroes como basura…?
 

Temas

Lee También