En las últimas semanas, un consejo casero se ha vuelto tendencia en redes sociales y comunidades dedicadas al cuidado del hogar: introducir una esponja en la lavadora junto con la carga de ropa.Esta práctica surge como una alternativa para enfrentar un problema frecuente durante el lavado, ya que, aunque las prendas queden limpias, muchas veces conservan restos de pelusa o pelos de mascotas.De acuerdo con el sitio especializado en limpieza y mantenimiento del hogar, Cleanipedia, la esponja de cocina puede ayudar a reducir este problema al actuar como un captador de residuos durante el ciclo de lavado.El principio detrás de este truco es sencillo. La superficie porosa de la esponja funciona como un punto de adhesión para pelos, fibras textiles y pelusa que se desprenden de la ropa mientras gira el tambor. En lugar de redistribuirse entre las prendas o acumularse en el filtro del electrodoméstico, estos residuos quedan atrapados en la esponja.De acuerdo con guías de higiene del Global Hygiene Council y manuales de mantenimiento de electrodomésticos, este tipo de superficies porosas pueden retener partículas ligeras cuando están en constante movimiento y contacto con el agua. Por ello, el truco resulta especialmente útil en cargas con ropa de algodón, toallas o prendas que suelen soltar fibras.Para aplicar correctamente este método, se recomienda utilizar una esponja nueva o perfectamente limpia, sin restos de detergente, grasa o productos abrasivos. Debe colocarse dentro del tambor antes de iniciar el ciclo normal de lavado, junto con la ropa. Al finalizar, la esponja suele salir cubierta de pelos y pelusas, lo que confirma su función como recolector de residuos.Especialistas advierten que este truco no sustituye la limpieza regular de la lavadora. Durante el verano, por ejemplo, se recomienda limpiar el electrodoméstico cada 10 o 15 lavados o al menos una vez al mes, debido a la acumulación de sudor, humedad y restos orgánicos que favorecen la aparición de hongos y malos olores.La limpieza adecuada consiste en realizar un ciclo con el tambor vacío, utilizando agua caliente por encima de los 60 grados centígrados, así como revisar y limpiar el filtro cada dos o tres meses. De acuerdo con manuales técnicos de fabricantes y organismos de higiene, estas prácticas prolongan la vida útil del equipo y mejoran el desempeño del lavado.Asimismo, la esponja utilizada en este truco debe desecharse o desinfectarse después de uno o dos usos, ya que acumula residuos que pueden convertirse en un foco de bacterias. No se recomienda reutilizarla para lavar platos u otras tareas domésticas.NA