Los gatos, contrario a lo que muchas personas piensan, son animales bastante curiosos y juguetones, y hay un objeto en particular que les llama mucho la atención: las cajas.Para cualquier propietario de un felino doméstico la siguiente imagen es habitual: luego de adquirir un juguete costoso, el animal prefiere el contenedor de cartón en el que viene el producto.Este comportamiento, lejos de ser un capricho, responde a necesidades biológicas y evolutivas profundamente arraigadas.Las cajas de cartón ofrecen a los gatos un entorno confinado que reduce drásticamente sus niveles de estrés, permitiéndoles observar su entorno sin ser detectados.Diversos estudios en etología sugieren que estos espacios actúan como zonas de seguridad ante cambios bruscos en el ambiente, proporcionando una solución táctica para una especie que es, simultáneamente, depredadora y presa en la naturaleza.La principal razón por la cual los felinos buscan estos espacios cerrados es la gestión de la ansiedad. De acuerdo con una investigación de la University of Utrecht (Veterinary Medicine), los gatos que tienen acceso a cajas de cartón se adaptan a nuevos entornos mucho más rápido que aquellos que carecen de ellas.El equipo de investigadores liderado por la doctora Claudia Vinke, destacó que el refugio funciona como un "mecanismo de afrontamiento" que disminuye los niveles de cortisol en el animal. Al encontrarse dentro de un espacio con límites claros, el gato siente que tiene el control total sobre su retaguardia y flancos, lo que le permite descansar con mayor profundidad.Además de la seguridad psicológica, el factor térmico juega un papel decisivo. Según la National Research Council (NRC) de Estados Unidos, la temperatura de confort para un gato doméstico oscila entre los 30 y 36 grados Celsius.El cartón corrugado funciona como un aislante térmico excepcional, ayudando al animal a mantener su calor corporal sin realizar un gasto energético excesivo. Esta preferencia por los rincones cálidos es una herencia de sus ancestros, los gatos salvajes del desierto, quienes buscaban microclimas controlados para sobrevivir a las variaciones de temperatura.La caja también sirve como el escondite perfecto para el comportamiento de caza. La International Society of Feline Medicine (ISFM), dice que los gatos utilizan estos contenedores para practicar el acecho; la estructura les permite ocultarse y saltar sobre sus presas (o juguetes) de manera sorpresiva. Es un entorno que estimula su enriquecimiento ambiental y mantiene sus reflejos activos.No obstante, el cuidado de la salud felina va más allá del juego. De acuerdo con la American Veterinary Medical Association (AVMA), la panleucopenia felina es una enfermedad viral muy contagiosa que puede afectar a gatos con sistemas inmunológicos comprometidos por el estrés constante. Por ello, proveer refugios seguros como las cajas es una medida simple pero efectiva para mejorar el bienestar general y la resistencia del animal.Es fundamental supervisar que las cajas no contengan grapas, cintas adhesivas o residuos de pegamento que puedan resultar tóxicos o causar lesiones físicas. Según especialistas de Cornell Feline Health Center, el enriquecimiento con materiales simples como el cartón es una de las recomendaciones más recurrentes para prevenir problemas de conducta derivados del aburrimiento en hogares urbanos.* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * * https://www.whatsapp.com/channel/0029VaAf9Pu9hXF1EJ561i03AL