Jueves, 06 de Agosto 2020

Caso Paulette: la historia que sacudió a México

La misteriosa muerte de la niña Paulette Gebara es llevado a la plataforma de Netflix en la “Historia de un crimen: La búsqueda”

Por: El Informador

Fernando Bonilla. El actor interpreta a un policía en la serie de Netflix. ESPECIAL

Fernando Bonilla. El actor interpreta a un policía en la serie de Netflix. ESPECIAL

A través de Netflix el día de hoy se estrena la miniserie “Historia de un crimen: La búsqueda”, basada en el caso de la muerte de la niña Paulette sucedido en 2010. Este proyecto llega después del éxito que fue “Historia de un crimen: Colosio” y también “Historia de un crimen: Colmenares”. Al respecto, el actor Fernando Bonilla, quien forma parte del reparto, comparte en entrevista los retos de desarrollar una historia basada en un hecho real que a la fecha todavía tiene preguntas sin responder.

“(La serie) se estrena el 12 de junio y ha sido una gran incógnita porque la producción ha sido muy hermética desde el principio y ninguno de los actores hemos tenido chance de ver la serie, así que estoy con muchas ganas de ver cómo nos quedó, así que como todo el mundo, la veré hasta que esté en Netflix”. Sobre participar en un proyecto de gran calidad e investigación como éste, dice que ha sido una experiencia muy enriquecedora.

“Es una producción de primer nivel, muy seria, con gran calidad audiovisual, creo que conformaron un muy buen equipo, un elenco muy sólido y tocando un tema delicado, difícil y polémico, creo que será una serie que dividirá opiniones y generará comentarios positivos y negativos, pero al final es muy acertado que la serie se concentrara más en el tema de la investigación que en la historia familiar”.

Este caso de Paulette fue de los más controversiales hace una década, la pequeña se reportó como desaparecida y días después fue encontrada muerta en su habitación entre el colchón de su cama.

En esta miniserie, además de Fernando, también participan Regina Blandón, Darío Yazbek, Diana Bovio y Mario Monroy.

“La investigación se llevó a cabo (en esos años) con tantas opacidades y con un resultado bastante cuestionable. Es un tema público que como sociedad nos corresponde revisar y recordar, y lo más importante de una serie como esta es contribuir a que en un país como el nuestro, con tan fácil pérdida de memoria, recordemos escándalos de la justicia como este”.

De hecho, el común denominador de las tramas que presenta “Historia de un crimen” es la falta de transparencia en estos casos que se volvieron de carácter público. “Yo no sé si hay un proyecto de hacer otra miniserie, otra temporada, pero en los casos de Colosio y de Paulette hay similitudes respecto a que las investigaciones fueron dudosas, elementos que no han salido a la luz, obstáculos deliberadamente puestos para que se investigue con toda la normatividad, y lo más doloroso como sociedad y como espectadores es que al final de ver ambas series nos quedamos con más preguntas que respuestas, haciendo nuestras propias hipótesis de lo que pudo haber sucedido”.

En cuanto al personaje que le toca interpretar, dice Bonilla que da vida a un policía que trabaja en complicidad con el personaje que interpreta Mario Monroy, quien también es un policía. “Caen constantemente en el juego que hemos visto muchas veces del policía bueno y el policía malo, son personajes de ficción y creo que esto relajó un poco la manera de abordarlos y trabajar con ellos, ya que no existía la responsabilidad y el rigor que tenían que tener los personajes basados en personas reales. Entonces, esto permitió que pudiéramos improvisar, algo que el director Santiago Limón buscaba mucho, nos llamaron a Mario y a mí porque tenemos muchos años de trabajar juntos y de hacer improvisación”.

Finalmente destaca Fernando que el espectador verá una historia emocionante donde esta ficción en particular tiene la peculiaridad de estar basada en un acontecimiento que conmocionó a la sociedad mexicana, “espero que esto anime a la revisión del actuar de nuestros funcionarios públicos, es un hecho de hace 10 años, un caso muy singular y paradigmático de la justica, donde esta verdad histórica a la que se llegó fue muy cuestionable, un signo de alerta respecto al futuro inmediato, es especial a las elecciones presidenciales que sucedieron dos años después”.

UNA EXTRAÑA DESAPARICIÓN

“Historia de un crimen: La búsqueda” está basado en la desaparición y fallecimiento de la niña Paulette, hija de Lizette Farah y Mauricio Gebara. La niña nacida en 2005 sufría discapacidad motriz y problemas del lenguaje. Todo comenzó recién entrada la primavera, el 21 de marzo de 2010. La noche de aquel domingo la niña regresó junto con su hermana y padre a su hogar en Huixquilucan, tras lo cual su madre la dejó en su habitación, presumiblemente para ser esa ocasión la última en que la vio.

A la mañana siguiente, lunes 22 de marzo, una de las niñeras de la pequeña notó su ausencia, misma que reportó a los padres de Paulette, según la versión oficial. Enseguida reportaron la desaparición a familiares, para más tarde dar información a la fiscalía del estado. De inmediato el misterio surgió, pues el inmueble no tenía señales de haber sido allanado, con las chapas intactas y la imposibilidad de que ella saliera por su cuenta (al tener discapacidad motriz).

A partir del martes 23 de marzo una serie de acontecimientos marcarían el rumbo de la historia donde los padres fueron activamente involucrados, pues la desaparición de la niña Paulette parecía arte de magia. El caso se volvió mediático, con la incertidumbre del paradero y la falta de sospechosos, así como un proceso lleno de inconsistencias.

A partir de la reconstrucción de los hechos in situ, el miércoles 31 de marzo se encontró el cadáver de la niña en la misma habitación en la que incluso sus padres otorgaron entrevistas televisivas.

Peritos especializados en desapariciones y canes que olisquearon todo el hogar días antes no se habían percatado de la presencia de los restos mortales de la infante, que permaneció luego de haber fallecido por “asfixia mecánica debido a la obstrucción de las cavidades nasales y compresión tórax-abdominal”, según la autopsia realizada días posteriores. El lugar exacto donde se encontraba fue el pie de la cama, envuelta en sábanas.

Ya en abril, el caso se desarrolla con la confrontación pública entre ambos padres, pues las inconsistencias en sus declaraciones hacen evidente la discrepancia. Al sepelio (en el Panteón Francés de la Ciudad de México) solo acudió la familia de Mauricio Gebara, mientras que al cortejo fúnebre y la inhumación del féretro con la niña solo fue la familia materna. La rencilla continuaría por la custodia de Lizette, su hija mayor. Siete años después, en mayo de 2017, el cuerpo de Paulette fue exhumado para su incineración.

JL

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