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Jueves, 19 de Julio 2018

Alma catalana para la pantalla tapatía

El director de la Filmoteca catalana, Esteve Riambau, habla sobre autores, películas, públicos y complicidades

Por: El Informador

Pan Negro. La película se exhibirá en el Cineforo como parte del ciclo, este 17 de febrero. ESPECIAL

Pan Negro. La película se exhibirá en el Cineforo como parte del ciclo, este 17 de febrero. ESPECIAL

Cataluña es el invitado de honor de la edición número 33 del  Festival Internacional de Cine en Guadalajara. De Cataluña son cineastas con resonancia como Isabel Coixet, J.A. Bayona, Jaume Collet-Serra o Cesc Gay, autores indelebles del tamaño de Bigas Luna o Ventura Pons, y títulos memorables como “Pa Negre”, “La teta i la lluna”, “Mientras duermes”, “La soledad” y la reciente “Estiu 1993” (Verano 1993) que podremos ver durante la fiesta fílmica que se celebrará en nuestra ciudad.

En el contexto de la participación catalana, el director de la Filmoteca de Cataluña, Esteve Riambau visitó Guadalajara con un lindo regalo bajo el brazo: un ciclo titulado “Básicos del cine catalán” que ya está en el Cineforo, una de la salas con mayor tradición en la pantalla tapatía.

—Palabras como “diversidad” o “identidad” son importantes para el cine catalán. ¿Qué es el cine para Cataluña?

—El cine catalán tiene una historia curiosa, interesante, paralela a otras cinematografías europeas. Pero también con sus propias características de identidad y sus propias contradicciones. El cine en Cataluña siempre ha estado más cerca, por ejemplo, de las vanguardias plásticas que de los intelectuales de las letras. Sólo piensa en los artistas que se han interesado por el cine, desde Dalí hasta Joan Miró, por ejemplo. Grandes momentos del cine catalán pasan por un cine más experimental en contraste con el cine español de la época. En los años sesenta en Madrid, mientras los jóvenes contestatarios hacían un cine todavía con perfume neorrealista —quince años más tarde que los italianos—, en Barcelona los cineastas miraban la Nouvelle Vague, el mayo del 68 y una estética más vanguardista que el viejo cine neorrealista.

—¿Por qué el vínculo del cine catalán con las vanguardias, qué es lo que lo detona y lo lleva en ese trayecto tan distinto el del cine español?

—Hay una comparación, absolutamente desorbitada, pero que puede ayudar bastante a entender esta idea. En los Estados Unidos hay Hollywood y hay Nueva York, y ambas serían el equivalente a Madrid y Barcelona. Es decir, hay una capital donde se produce el cine comercial, de consumo, de gran éxito de público; y hay una segunda ciudad, mucho más intelectualizada, donde se produce un cine más independiente, más radical. Un poco es eso.

—¿Qué pasa con los espectadores catalanes? ¿Son un público que se apropia de su cine?

—No. Desgraciadamente, no. Esa es una asignatura pendiente. No es frecuente que una película catalana tenga un gran éxito de público. Muchas veces resultan más exitosas en circuitos internacionales, pero también es cierto que también aparecen éxitos como el del año pasado, una película maravillosa llamad a “Estiu 1993” de Carla Simón, que estará en el festival de cine acá en Guadalajara.

Este es un ejemplo magnífico de una película muy pequeña, surgida del corazón y que ha sabido empatizar con franqueza con el público. Pero, al final, somos una cinematografía pequeña, que tiene que buscar sus espacios.

—¿Qué ganamos si fortalecemos la relación entre el cine mexicano y el cine catalán?

—Yo creo que muchísimo. El mundo del cine tiene un liderazgo incuestionable de una industria en particular. Doscientas películas de solo siete empresas ocupan el 80% de las pantallas del planeta al año. Todos los demás somos pequeñitos, así que debemos abrazarnos entre nosotros, crear vínculos, crear complicidades, intercambiar identidades.
 
Con iniciativas como esta del FICG, convirtiendo a Cataluña en invitada de Guadalajara, pienso que el cine catalán se siente reconocido. Pero el público local podrá descubrir una cinematografía que le resultará apasionante. En contrate, en Cataluña estamos preparando un ciclo de películas sobre el año 1968 y, por supuesto, estamos buscando películas mexicanas porque sabemos que ese fue un año importante para ustedes también. Y estamos ya en contacto con autoridades cinematográficas mexicanas. Y eso se logra con intercambio y complicidad.

Se apoderan del Cineforo

El ciclo “Básicos del cine catalán” se exhibe en el Cineforo de la UDG todos los días hasta el 20 de febrero con una selección de títulos fundamentales de la cinematografía de Cataluña. Es, en otras palabras, una selección para no iniciados en el cine catalán, una impecable puerta de entrada. En el programa encontramos piezas ciertamente notables como “Pa Negre” de Villaronga, “La piel quemada” de Forn, “Ocaña, retrat intermitent” de Ventura Pons y “Angustia” de Bigas Luna. Entre estos y otros títulos seleccionados, se abarca el cine catalán desde la década de 1930 hasta nuestros días.

Consulta cineforo.udg.mx para ver el programa completo.

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