El Estadio AKRON vivió una fiesta rojiblanca de principio a fin con los 39 mil 094 aficionados que se dieron cita para presenciar el triunfo del Rebaño sobre los rojinegros y la unión entre fanáticos y equipo se pudo volver a sentir.La reconciliación entre afición y jugadores llegó después de una semana de polémicas y controversia, donde el equipo casi se quedaba sin director técnico y vieron la separación de tres jugadores que se consideraban importantes en el once inicial. En las gradas del recinto del Rebaño se pudo observar una mayoría rojiblanca, sin embargo eso no impidió que, por algunos momentos, la gente de Atlas que estuvo presente esta noche, se escuchara, sobre todo después del gol de Aldo Rocha que les daba cierta esperanza de sacar el triunfo.No obstante, las definiciones certeras de Ricardo Marín y el penal de Roberto “Piojo” Alvarado, ocasionaron que el Estadio Akron estallara en regocijo y alegría. Una afición que estaba urgida de celebrar, pudo alzar los brazos y festejar cuatro anotaciones. Se pudieron observar ligeros conatos de bronca que necesitaron la intervención de elementos policíacos, mismos que fueron los encargados de retirar algunas personas del coloso por alterar el orden de las gradas. Pero en general, se registró saldo blanco en las inmediaciones de la casa de las Chivas.MF