Martes, 21 de Enero 2020

Las patronas, solidaridad incansable

Con tan solo una olla y unos cuantos vasos de leche, el colectivo ha cambiado la vida de los migrantes arropados por la esperanza de encontrar una mejor calidad de vida lejos de la violencia

Por: Norma Gutiérrez

Norma Romero. La líder de Las patronas ofreció una charla en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2019.  EL INFORMADOR / G. Gallo

Norma Romero. La líder de Las patronas ofreció una charla en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2019. EL INFORMADOR / G. Gallo

Norma Romero Vázquez es creyente de la multiplicación, de la ayuda que llega desinteresadamente cuando la comida escasea y hay miles de bocas que alimentar.

Con tan solo una olla y unos cuantos vasos de leche ha cambiado la vida de aquellos que van en tránsito por México, de migrantes arropados por la esperanza de encontrar una mejor calidad de vida lejos de la violencia y el desamparo de sus países de origen.

En su reciente visita a Guadalajara, Norma Romero charló sobre el origen de Las patronas en 1995, de esas mujeres campesinas que le han dado un nuevo significado a la solidaridad, a lo que significa hacer comunidad y a dejar en claro que la defensa de los derechos humanos no requiere de maestrías ni doctorados, sino de la más sencilla voluntad de ayudar al más necesitado.

Debemos sumarnos, vernos como lo que somos: seres humanos que seguimos luchando y seguiremos alzando la voz por el otro.

Norma Romero Vázquez

En su charla “En nuestra mesa no existen los muros” en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), Norma Romero recordó los primeros pasos de Las patronas hace 25 años en la localidad de Guadalupe, La Patrona, del municipio de Amatlán de los Reyes de Veracruz, y de cómo es que de tener tan solo un par de piezas de pan y leche, han logrado multiplicar los alimentos hasta emprender comedores y albergues comunitarios para auxiliar a las caravanas migrantes que llegan a su poblado.

“Mis hermanas optaron por dar el pan y la leche que llevaban sin pensar que eso no solo le iba a cambiar la vida a ellos -a los migrantes- también nos la cambiaría a nosotros, porque no sabíamos lo que estaban viviendo en los países centroamericanos hasta que iniciamos con esto de dar comida en el tren”, cuenta.

El mayor reto: romper con los prejuicios

Romero Vázquez destacó que más allá de conseguir la suficiente comida para ayudar, el principal reto ha sido defender su causa y adentrarse de lleno a la concientización de los Derechos Humanos en México, de romper con los prejuicios que rondan a los migrantes y a quien brinda socorro sin importar la nacionalidad y el pasado.

“Cuando iniciamos lo primero que escuchamos es que estábamos locas, que cómo es que les dábamos de comer a gente que no conocíamos, que ellos -los migrantes- eran delincuentes, que nos querían hacer daño, pero yo me preguntaba por qué siempre tenemos que discriminar, por qué ver en ellos maldad cuando realmente no tenemos idea por lo que están pasando, nunca pensamos en si eran buenos o malos, simplemente vimos que tenían hambre y decidimos actuar”.

Otros riesgos

El trabajo de “Las patronas” no solo se ve reflejado en sus comedores y albergues, Norma Romero señaló que su labor comenzó a escudriñar en otros factores que influyen en el tránsito de los migrantes, por ejemplo, charlar con los maquinistas de “La bestia” para hacerles saber los riesgos a los que los migrantes se exponen al viajar en los vagones del tren y que en muchas ocasiones se han enfrentado a accidentes que van desde severas caídas, mutilaciones y hasta fallecimientos.

“Nunca nos imaginamos la muerte, pero empezamos a ver que muchos de los migrantes, por la falta de comida, se bajaban del tren para buscar, pero el tren cambia de velocidad, se van cayendo, se lastiman y otros lamentablemente perdían la vida. No podíamos quedarnos solo viendo, teníamos que hacer algo y empezamos a buscar cómo concientizar al maquinista, hacerle ver que lo que transporta no solo es mercancía, sino también seres humanos que buscan una oportunidad”.

Norma Romero puntualizó el impacto que las persecuciones o violencia hacia los migrantes ha provocado, pues en el año 2010 sus comedores y albergues atendían a más de 800 personas diarias, y tras la militarización en la frontera, en 2014, tan solo logran llegar de 400 a 500 migrantes.

“En este nuevo sexenio, en el que se ha militarizado más las fronteras con cuerpos policiacos, hay una persecución muy fuerte en la que muchos de ellos -los migrantes- lamentablemente, si ya llegaban violentados sus derechos, ahora están más expuestos a la violencia y tienen que buscar nuevas alternativas. Es lamentable que se siga justiciando al más pobre, a la persona que más sufre es a la que más sentencian y violan sus derechos, no hay una política migratoria que favorezca a estas personas”.

SABER MÁS

En acción

Diversos documentales dan testimonio de la labor que Las patronas han realizado en sus diversas etapas, estos son algunos que puedes ver en YouTube:

“Las patronas: tender la mano al migrante”, por DW Historias latinas.

“Las patronas”, por Univisión Noticias.

“Las patronas, dos décadas velando por los inmigrantes”, por Crónica Errática.

“Llévate mis amores. Las patronas”, por Videoteca Mexicana.

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