Liqen y Aronofsky llevan al FICG un diálogo visual entre cuerpo, tecnología y ficción
La exposición Human Nature, resultado de la colaboración entre el artista plástico y el cineasta, fue inaugurada en la Biblioteca Pública del Estado de Jalisco Juan José Arreola
La pregunta sobre qué significa ser humano en una época dominada por máquinas y pantallas encontró una nueva forma de plantearse este martes en Guadalajara. La exposición Human Nature, resultado de la colaboración entre el artista plástico Liqen y el cineasta Darren Aronofsky, fue inaugurada en la Biblioteca Pública del Estado de Jalisco Juan José Arreola como parte de las actividades del Festival Internacional de Cine de Guadalajara.
Instalada en la galería Jesús Guerrero Galván, la muestra reúne doce piezas y bocetos que nacen del cruce entre las artes plásticas y el lenguaje cinematográfico. El conjunto propone explorar los límites entre la ficción y la realidad en un momento donde la tecnología redefine la experiencia humana. La exposición transita por temas como la ciencia ficción, el cuerpo, la máquina y la ironía, construyendo un diálogo visual que cuestiona la condición contemporánea.
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Durante el acto inaugural, José Trinidad Padilla, director de la bibliotecas, subrayó el carácter reflexivo de la muestra y su pertinencia en el contexto actual. “Me parece que no podría haber mejor motivo para reunirnos que una exposición como esta que no solo se deja mirar, sino que nos coloca frente a una pregunta persistente, inquietante, casi inevitable. ¿Qué significa ser humano en este momento de la historia?”, señaló.
Padilla López también enfatizó la relevancia de que una propuesta de este tipo tenga lugar dentro de una biblioteca pública, entendida no solo como un espacio de resguardo, sino como un punto de encuentro entre distintas formas de conocimiento. “Leer no ocurre solamente frente a una página. También leemos imágenes, símbolos, gestos, silencios y trazos. También leemos una época a través de sus inquietudes estéticas”, afirmó, al tiempo que celebró el vínculo con uno de los encuentros cinematográficos más importantes del país.
El origen de Human Nature remite a un proceso creativo que ha atravesado décadas. Aronofsky explicó que se trata de un proyecto que ha intentado llevar a la pantalla durante casi 30 años. “Es emocionante, es una extraña coincidencia. Human Nature es un proyecto que he intentado realizar durante unos 27 años”, comentó. Ante las dificultades para concretarlo como película, el director buscó alternativas narrativas y encontró en la ilustración un camino posible.
El acercamiento con Liqen surgió en ese contexto. “Contacté con uno de mis artistas favoritos… y le pregunté si podíamos empezar a experimentar y crear algo de arte”, relató. Aunque el proceso no derivó en una novela gráfica tradicional, sí dio pie a una serie de imágenes que funcionaron como inspiración conceptual. “Creó un arte precioso que nos inspiró… así que quedó claro que su trabajo funcionaría como inspiración conceptual”, añadió.
El proyecto ha seguido evolucionando. Aronofsky adelantó que recientemente se publicó el cómic en Estados Unidos y que la película continúa en desarrollo. “Seguimos trabajando en la película, y esperamos que esté disponible en los próximos dos años”, dijo, al tiempo que reiteró su admiración por el artista. “Me encanta el arte de Liqen. Es uno de mis artistas favoritos… me inspira con su arte y, al mirar estas imágenes, muchas ideas antiguas vuelven a mi vida”.
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Por su parte, Liqen describió la colaboración como un encuentro puntual, marcado por las diferencias entre los tiempos del arte y las exigencias del mercado. “Fue una colaboración puntual… yo soy muy lento trabajando y el mercado necesita algo más rápido”, reconoció. Aun así, valoró la experiencia de trabajar a partir de un guion, un proceso poco habitual en su práctica: “Me gustó por eso… fue un trabajo muy bonito”.
El artista también destacó el carácter artesanal de las piezas y la intensidad del proceso creativo. “Todo el trabajo hecho a mano… había que hacer muchas viñetas”, explicó, recordando que el proyecto se concretó en un periodo breve. En tono cercano, agradeció el respaldo recibido y subrayó el papel de Aronofsky como eje conceptual de la obra: “Él es la columna vertebral de todo el proyecto y el ideólogo de todo el concepto”.
SV