Sábado, 11 de Octubre 2025
Suplementos | Marissa Deustúa creó el Centro de Diseño de Modas hace tres décadas

Una vocación llamada moda

El Centro de Diseño de Modas de Marissa Deustúa ha impulsado a algunos grandes talentos 'fashionistas' que Guadalajara ha dado al mundo

Por: EL INFORMADOR

Consagrada. Aunque Marissa Deustúa ha alcanzado cierto renombre en la ciudad, continúa con los pies en la tierra y la mente en claro. EL INFORMADOR / A. Hinojosa

Consagrada. Aunque Marissa Deustúa ha alcanzado cierto renombre en la ciudad, continúa con los pies en la tierra y la mente en claro. EL INFORMADOR / A. Hinojosa

GUADALAJARA, JALISCO (21/JUN/2015).- ¿Abrir una escuela? ¿Por qué no? Marissa Deustúa no temió a responder estas preguntas cuando su verdadera vocación la impulsó a cambiar el rumbo de su vida. Hace poco más de tres décadas, esta tapatía decidió marcar su propia manera de hacer moda en la ciudad.

Hoy, Marissa lidera una de las escuelas de mayor prestigio en la enseñanza de moda a nivel nacional. Ello lo presume a través de los logros de sus egresados, ahora famosos diseñadores, que dieron sus primeras costuras apegados al programa educativo del Centro de Diseño de Modas, la escuela que Marissa fundó 30 años atrás en la cochera de una casa.

Apenas eran cuatro las mesitas que Marissa tenía para acomodar a sus 16 amigas que decidieron reunirse cada tarde con ella para aprender sobre la costura, la confección y las telas. Para sorpresa, los jóvenes comenzaron a interesarse por aquellos que serían los primeros pasos de la moda académica de Guadalajara.

Agrega:“Decidí poner esta escuela porque también me gusta mucho la docencia y el trato con las personas. La escuela comenzó en la cochera de esta casa, primero eran 16 amigas, después fueron 20 y después 40. Hice los programas educativos de lo que yo creía que la gente necesitaba conocer para saber lo que realmente significa la creación de moda”.

Marissa es poliglota. En su mente hay todo un vocabulario en francés, alemán, portugués, inglés e italiano, y eso es debido a su primera formación profesional como traductora e intérprete que la llevaron a recorrer distintos países del mundo al graduarse de la Universidad de Roma, y cuando sus hijos crecieron, esta diseñadora de modas no dudó en dar un giro a su vocación fundando una escuela en la que compartiría su visión sobre las tendencias y la forma de manipular la máquina de coser.

Poco a poco la docencia ganó terreno en sus prioridades profesionales, y paralelamente su prestigio como maestra también aumentó en la sociedad tapatía. Toda vez que Marissa logró la certificación de su programa educativo ante la Secretaría de Educación Pública, su pasión por la escritura se manifestó inmediatamente al comenzar con las publicaciones de libros que atendían las técnicas de costura y la historia internacional de la moda.

“Toda la vida me ha llamado la atención la moda. Vi que en Guadalajara no había la calidad de ropa que encontré en otros lugares como Europa o Canadá. Analicé y quise hacer un intento de poner una escuela. Mis amigas siempre me preguntaban recomendaciones para vestir”.

Con estilo libre

Marissa Deustúa inauguró en 1983 el Centro de Diseño de Modas bajo un principio único: el respeto a la creatividad, filosofía que mantiene intacta en la actualidad, pues si de algo puede jactarse, es de proponer a sus alumnos total libertad al momento de diseñar sin importar el qué dirán.

Eso atrajo casos de éxito de los que esta tapatía presume con orgullo como lo es Adán Terriquez, diseñador jalisciense originario de Zacoalco de Torres, que a diario se trasladaba desde su pueblo hasta la escuela de Marissa con el ideal de llegar a ser uno de los creativos de mayor prestigio internacional, no sin antes diseñar los vestidos de las reinas de belleza de su localidad.

Adán tocó las mieles de Hollywood, asegura Marissa Deustúa al recordar el esfuerzo con el que este ahora famoso diseñador logró cautivar a la industria fashionista estadounidense con peculiares pasarelas en Nueva York, para después retornar triunfante y convertirse en el diseñador de cabecera de personajes como Jenny Rivera, Ana Bárbara o Shaila Dúrcal.

Las hermanas Julia&Renata Franco también ocupan un lugar especial en el agradecimiento que Marissa expresa de sus estudiantes distinguidos, a quienes reconoce como un notable caso de superación no sólo en la construcción de una identidad de estilo, sino también como empresarias que han logrado romper fronteras y promover el diseño mexicano en Nueva York y en las principales plataformas de moda como el Mercedes-Benz Fashion Week.

“Nosotros respetamos cada una de las propuestas. A los alumnos les enseñamos las tendencias de la moda, pero les damos completa libertad para que hagan la ropa que ellos quieran, porque nosotros no influimos en eso”.

Bajo esta lógica de independencia creativa es que diseñadores como Jonathan Morales (Cherry Project), Tanya Reyes (C&A), Victoria Ruiz (Liverpool), Priscila Colón (Blumeen) y José Luis Rocha (Bobois), y Claudia Mora (Lob), han tomado como trampolín de conocimientos al Centro de Diseño de Modas para instalarse en almacenes y boutiques de prestigio nacional, o incluso, aventurarse por su propia firma y propuesta de mercado.

“En esta escuela se encuentran con la disciplina. Empiezan haciendo ilustración y si nosotros vemos que no pueden hacerlo bien no los engañamos, les decimos que lamentablemente no tienen la habilidad, que quizá no es el camino que tienen que seguir. No los podemos engañar ni hacerles creer falsas esperanzas, porque a los diseñadores buenos les exigimos mucho”.

Profesionalismo auténtico

Aunque Marissa Deustúa derrocha elegancia en su personalidad y glamour en su atuendo cotidiano al llegar diariamente a la dirección del Centro de Diseño de Modas, la tapatía asegura que la banalidad no es una prioridad en la enseñanza académica que comparte junto a sus hijos Maribel y Rafael, que se han sumado a este proyecto de vida apoyando a su madre como profesores y coordinadores de las licenciaturas de la escuela.

No sólo se trata de apostar por el diseño más excéntrico o innovador, o ver quién es el alumno mejor vestido de la clase, Marissa ha hecho entender que el estudio y comprensión de la moda y su mercado requiere aprendizajes básicos como la costura y la confección, pues también se requieren de conocimientos en historia universal y hasta finanzas y mercadotecnia para saber los hábitos de consumo y las necesidades de cada mercado.

“Tenemos disciplinas y técnicas importantes, siempre nos estamos innovando, participando en todos los concursos y mandando a los maestros a capacitación para que puedan trasmitir el conocimiento a sus alumnos”, destaca Marissa al recordar las opciones profesionales que tienen en Coordinación y Diseño de Modas, Alta Costura, Infantil, Lencería, Patronaje y Diseño Digital, entre otros cursos y diplomados.

“Estudié el cuerpo humano a través de la antropometría para poder saber cómo la ropa tenía que adaptarse a las personas, que fuera como un guante y se ajustara al cuerpo. La confección es algo maravilloso porque de una tela plana puedes hacer un vestido que tenga toda la forma del cuerpo, eso es una escultura y yo sigo fascinada con eso”.

Marissa Deustúa reconocer que el prestigio que publicaciones especializadas como Harper´s Bazaar México y ELLE México le han dado al Centro de Diseño de Modas, no se dio de un día para otro, pues asegura que el comienzo de su docencia no siempre fue color de rosa.

“Había personas que no me tenían confianza, porque aquí se trabaja con los materiales que se les pide o mejor no vengan. Si no hay disciplina no hay aprendizaje”, puntualiza la diseñadora al recordar que si bien deja libertad creativa a sus alumnos, cuando se trata de técnicas para lograr costuras impecables no hay pretexto que la detenga para corregir con firmeza a quien realice mal su trabajo.

“Los alumnos lo comprenden y nos agradecen incluso que digamos que esto no es vocación, que no tienen la habilidad, preferimos eso a entregarles un diploma y después no estén bien preparados. Nos esforzamos porque las clases sean muy directas, con buenos maestros”.

Con buen sabor de boca


Que las instituciones y universidades de moda proliferaran en Guadalajara con programas educativos sobre moda no es algo que incomode a Marissa Deustúa, pues asombrada dice que algunas de estos centros de enseñanza han sido impulsados por alumnos egresados de su institución y eso le significa que ha hecho un buen trabajo como maestra.

“Hay otras escuelas que están dirigidas por ex alumnos de nosotros y siguen un poco de nuestras técnicas, pero para nosotros es un privilegio porque esa competencia nos obliga a mejorarnos. Cuando estás en mi lugar aprendes a respetar las ideas de cada estudiante, eso lo aprendí a manejar desde el primer año de la escuela. Mi reto fue que las boutiques y fábricas tuvieran fe en los diseños y talento de mis alumnos”.

A lo largo de 30 años de docencia, el Centro de Diseño de Modas ha tenido distinciones nacionales con alumnos que son testigos del profesionalismo y proyección de la institución, como lo son Omar Ruiz, ganador del primer lugar del concurso “México Diseña 2014”, reality show impulsado por la revista “Elle México”, mismos pasos que siguió su compañero Raúl Orozco, que para este 2015 se coronó como ganador absoluto.

Personalidades internacionales como el ilustrador español, Arturo Elena, también han llegado a compartir sus conocimientos al Centro de Diseño de Modas, mediante charlas y clases con los alumnos.

Tapatío

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