Suplementos | Seat Altea Freetrack Una alma aventurera por descubrir La Altea Freetrack se sube al dinamismo y frescura de la marca Seat Por: EL INFORMADOR 2 de mayo de 2009 - 02:25 hs GUADALAJARA, JALISCO.- La llegada de la Altea Freetrack a nuestro país tardó más de lo esperado, desde que fue presentada en España. Sin embargo, a unos meses de ser parte de la línea de productos de Seat de México, la camioneta estará en nuestro poder durante 90 días, donde comprobaremos sus capacidades, sobre todo, para descubrir que su imagen aventurera no quedará sólo en eso. Los primeros días de convivencia con la Freetrack no fueron hasta cierto punto algo cómodo. La versión que tenemos a prueba es la más equipada, hasta los dientes. Cuenta con un rack para bicicleta, montado sobre las barras para el porta-equipaje. Realmente luce muy bien, pero cada vez que salíamos nos daba el temor de que “encontraran dueño”, ya que están expuestas. Sin embargo, la llave de acceso y encendido de la Freetrack viene acompañada por otra serie de llaves que bloquean cualquier intento de robo. Hasta ahí nos sentimos tranquilos, porque para desmontar el rack hay que abrir las cerraduras. También, la llanta posterior queda expuesta y a la vista no se aprecia ninguna cerradura, sin embargo esta se encuentra debajo de la llanta, en una pequeña ranura. Así, reiteramos la seguridad de que al lugar que vayamos la camioneta estará “bajo llave”. La imagen de la Freetrack llama la atención, por su robusta carrocería, basada en la Altea XL, pero con toques de vehículo todo terreno. Cuenta con molduras de plástico y protecciones para la parte baja de la camioneta, en color negro, que contrastan con el blanco de la lámina. Los faros son de xenón y cuentan con iluminación diurna. Sobre todo en la noche, la camioneta luce muy bien. Al entrar a la Freetrack, sus acabados y colores, así como la combinación de materiales sorprenden. Los asientos delanteros son en su mayoría forrados de tela, únicamente parte del respaldo cuenta con vini-piel. Dichos asientos son de tipo cubo, permitiendo una sujeción mucho mejor para un manejo rudo. El color del interior es negro, con algunas partes en color naranja. El naranja destaca mucho en las puertas, así como en la consola y el tablero. Al mismo tiempo, parte del volante y el tablero de audio y aire acondicionado son en color café. Más llamativo, imposible. Además, cuenta con un ruidoso sistema de audio con caja para seis CD. La conexión auxiliar está algo escondida debajo del tablero. Y los botones de apertura de puertas y el ajuste de espejos se ubican en la consola. La posición del conductor se ajusta manualmente en altura y profundidad, así como el volante. Con esto, la camioneta se adapta para personas de cualquier estatura y complexión, otorgando, entre otras ventajas, una buena visibilidad en todos los ángulos. Para los pasajeros que van en la banca posterior, la Freetrack tiene reservados asientos del mismo material semi-rígido de los sillones delanteros. En los respaldos de cada asiento delantero existe una pequeña mesa, similar a la de los aviones, que se despliega para apoyar las bebidas o como mesa de trabajo mientras viaja. Hasta el momento hemos utilizado la Freetrack para la ciudad y carretera. El desempeño del motor de 2.0 litros, turbo, con 200 caballos de potencia es bueno. Sin embargo, hay que darle su “tiempo” y no desesperarse por lo tardado de la reacción cuando necesitamos arrancar de inmediato o hacer un rebase. En la ciudad la camioneta hay que moverla tranquilamente, casi sin necesidad de utilizar el turbo, ya que cuando éste entra en acción, da una patada de más y prácticamente nos avienta. Una reacción así con tráfico pesado no es lo ideal. No nos queda de otra que mediar nuestro manejo. Para la carretera vale la pena meter el pedal a fondo y descubrir el aplomo con el que se desplaza la Freetrack. La aceleración es constante y es algo que nos gusta. Lo que no nos gusta es el brincoteo y la rigidez de su suspensión, orientada más a la deportividad. También, al bajar la velocidad e intentamos recuperar ritmo de velocidad que llevamos, tarda en reaccionar, en otras palabras, su recuperación es lenta. Esto se debe al peso de la unidad, de 1,531 kilogramos, que sumando el de los pasajeros y equipaje llega casi a las dos toneladas. Pero hay que reconocer el esfuerzo del motor por satisfacernos. El consumo de combustible que hasta el momento nos ha reportado la Freetrack ronda entre los 7 y 8 kilómetros por litro, en ciudad, lo que nos parece un número realista. Y en carretera su consumo llega a tocar los 11 kilómetros por litro de combustible, algo que a pesar de su peso y la carga, es también algo que consideramos “dentro” de sus capacidades reales. La Freetrack nos ha hecho pasar ratos agradables, pero veremos que tal se comporta en la terracería y qué números nos sigue presentando al final de esta interesante prueba, de la que esperamos descubrir más virtudes de la camioneta dentro y fuera del camino. Accesorios de la Altea Freetrack: * Defensa delantera con protector: 5,122.35 pesos * Rack porta-bicicletas: 1,081.18 pesos * Barras portantes: 2,087.06 pesos * Kit de pilotos posteriores: 2,308.06 pesos * Decoración interior 5,681.18 pesos * La llanta posterior viene de fábrica, no se vende como accesorio. Ficha Técnica Motor: Frontal transversal; cuatro cilindros en línea; 2.0 litros de desplazamiento; Turbo; 16 válvulas; con inyección directa de combustible. Potencia: 200 cv @ 5,100 rpm / Torque: 280 newton-metro @ 5,000 rpm. Tracción: Delantera. Transmisión: Automática de seis velocidades (6+R), con modo manual. Suspensión: Delantera – Independiente, de tipo McPherson, con triángulo inferior y barra estabilizadora. Trasera – De eje multibrazo, con resortes helicoidales. Frenos: De discos ventilados adelante y de discos sólidos atrás, con sistema antibloqueo (ABS) y asistente de frenado (EBA). Dirección: De piñón y cremallera, con asistencia electromecánica. Dimensiones y capacidades: Largo / Ancho / Alto (mm) 4,493 / 1,788 / 1,622 Distancia entre ejes: 2,576 mm Peso: 1,531 kilogramos. Tanque- 55 litros. Cajuela- 532 litros. Precio: 293,000 pesos Resultados de la prueba realizada en el Autódromo Guadalajara: Aceleración 0 a 100 km/h en 9.2 segundos Frenado de 100 km/h a 0 en 40 metros Cuarto de milla en 15.69 segundos a 144.3 km/h Velocidad máxima gobernada: 216 km/h Temas Autos Lee También Fabricantes y distribuidores de autos se pelean; pierde el consumidor Para la familia o los ejecutivos Pasos para tramitar permiso de instalar vidrios polarizados en tu coche Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones