Jueves, 16 de Octubre 2025
Suplementos | Tramos carreteros con paisajes interminables

San Antonio-Dallas, velocidad controlada y compras

Tramos carreteros con paisajes interminables, fue lo que nos encontramos a lo largo de EU

Por: EL INFORMADOR

Por la unión americana. Manejamos el Mazda3 2.0 a lo largo de Estados Unidos y disfrutamos de diversas ciudades y centros comerciales.  /

Por la unión americana. Manejamos el Mazda3 2.0 a lo largo de Estados Unidos y disfrutamos de diversas ciudades y centros comerciales. /

TEXAS, ESTADOS UNIDOS (10/MAY/2014).- En el tercer día, afortunadamente, nos dimos cuenta de que el calor nos había perdonado. Así pudimos admirar con más tranquilidad de sorprendentemente grande que es Texas. Se dice que viviendo en la densidad urbana de Nueva York, toda la población mundial cabría en el estado sureño del sombrero, las botas y la cocina tex-mex. Y tras recorrer sus carreteras, la verdad es que no parece tan mala idea.

La caravana desde Salamanca a Toronto para probar el nuevo Mazda 3 de 2.0 litros concluyó ayer su tercer día y así también finalizó su primera fase. Por la tarde llegaron los relevos que continuarán la aventura hasta la capital de Ontario, en Canadá.

Ese tercer día el trayecto nos llevó desde San Antonio hasta Dallas, donde pudimos disfrutar de una autopista en excelentes condiciones, tráfico fluido y un clima agradable. El paisaje era una combinación entre pastos verdes y pequeñas ciudades. Nos gustó cruzar por Austin, la capital del estado, una metrópoli universitaria famosa por sus festivales de música.

A bordo de nuestro Mazda3 i Touring, para estas alturas ya nos sentíamos familiarizados con el sistema de entretenimiento, que en un principio nos costó un poco dominar. En ocasiones la pantalla táctil mostró una respuesta lenta, pero con los controles en la consola central pudimos manipular el sonido más fácilmente.

Los estrictos límites de velocidad en el vecino país nos obligaron a circular con moderación. Los días anteriores calculamos un consumo promedio de 14 kilómetros por litro en carretera a una velocidad de 120 kilómetros. Nada mal para un carro automático con el aire acondicionado encendido.

En cuanto al interior, nos gustó más la versión en negro que el color arena. En general los materiales son de buena calidad, los asientos cumplen con su cometido —y vaya que los probamos, sumando más de 15 horas en carretera— pero fue un poco difícil ajustarlos: las palancas no se deslizaban con suavidad y eso lo padecimos cada que cambiábamos de conductor.

Ese día contabilizamos más de mil 800 kilómetros recorridos desde el lugar de nacimiento del Mazda y punto de origen del trayecto, Salamanca. Finalmente arribamos a Dallas, una ciudad enorme y también uno de los destinos favoritos para ir de compras y cazar ofertas, sobre todo en sus plazas “outlet”.

Por la noche pasamos la estafeta a nuestros pilotos relevo. Ellos tenían un intenso viaje por delante. Aunque muchos ya no estábamos ahí, seguimos con la mira y el corazón puestos en esta entrañable prueba.

Dallas-Jackson - El estirón


Estados Unidos no es precisamente un lugar donde se vaya a probar los límites dinámicos de un automóvil, a menos que sea en una pista de pruebas. Pero luego de conducir por 873 kilómetros en un solo día, sí nos quedó claro que el Mazda3 2.0, hecho en Salamanca, Guanajuato, es un gran lugar donde estar por tantas horas.

Salimos de Dallas, en Texas, a las 9:30 de la mañana, rumbo al norte. El día de cielo claro y pocas nubes ayudó a la tranquilidad de la ruta que nos confirmó la estandarización del vecino del norte. Todas las ciudades se parecen. Las tiendas, restaurantes y demás servicios, son los mismos, simples sucursales de la misma cadena. Sólo la altura de los árboles en las orillas de la punto menos que perfecta autopista, variaba el paisaje.

El primer bache sólo apareció cuando ya habíamos rodado cerca de 550 kilómetros, cuya monotonía sólo no era absoluta debido a la necesidad de sortear el paso de la que probablemente sea la mayor concentración de tráileres de todo el mundo. Y cuando uno que va a 66 millas por hora intenta rebasar a otro que va a 65, es el momento de armarse de paciencia y disfrutar el buen estéreo del Mazda, que en la versión con sedán con caja automática que condujimos ese día, era nuestro mayor aliado. Bueno, junto con el sistema de navegación, un accesorio no instalado en el auto, sino de estos que pegamos en el parabrisas para llevarnos a nuestro destino.

Paramos a comer en las afueras de Little Rock, en Arkansas, cerca de donde nació el ex Presidente estadounidense William Clinton, y seguimos el rumbo.

En total fueron casi 10 horas de conducción, dividida entre dos personas. Poco después de llegar a nuestro destino, ya en el estado de Tennessee, pasamos por la salida a Graceland, el territorio donde vivió Elvis Presley. Pero resistimos a la tentación de desviarnos, puesto que por la hora, seguramente ya estaba cerrado.

Fue el tramo más largo de los seis días de prueba del nuevo Mazda 3 que fue un gran compañero, del que lo único que tenemos que reclamar es el hecho de que sólo dos bolsas de aire frontales protejan a sus ocupantes. Hasta por eso agradecemos que en EUA no se puede conducir a más de 120 km/hora, entramos a nuestro cuarto de hotel y escribimos este relato antes de caer rendidos para estar listos para más conducción mañana, ahora hacia Lima, en Ohio.

Temas

Lee También

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones