Suplementos | Por: Sergio Oliveira Llegó finalmente la ayuda del gobierno, pero... Motor de arranque Por: EL INFORMADOR 25 de julio de 2009 - 04:58 hs Luego de meses de operar con graves pérdidas, que rebasan el 30 por ciento en lo que va del año, la industria automotriz en México finalmente recibirá del gobierno mexicano algo de ayuda. El problema es que es tan tímido ese apoyo, que si llega a funcionar en toda su plenitud, ayudará a la venta de sólo cerca de 3% (leyó bien, tres por ciento) de lo que fue el mercado el año pasado. La ayuda no es sólo poca, es tan complicada su aplicación, que parce haber sido diseñada por alguien que se dedica a fabricar rompe-cabezas o palabras cruzadas. La idea, si es que la entendí y consigo explicarla, funciona más o menos de la siguiente manera. El que tenga un coche con más de diez años de uso, se va a acercar con un distribuidor de la marca de autos que haya elegido para comprar su vehículo nuevo. Esta marca, deberá estar inscrita previamente en el programa del gobierno. Una vez que demostró su interés en un nuevo modelo, digamos, un Renault Clio, recibe del distribuidor la indicación de buscar a una empresa que se dedique a la chatarra. Llegando a esa empresa, el propietario de un, digamos, Jetta modelo 1998, “venderá” su auto a la empresa de chatarra que, por supuesto, también debe estar inscrita en el programa. El auto debe llegar por sus propios medios y haber sido vendido en México, nuevo, por algún distribuidor nacional, es decir, no se podrán llevar los llamados “chocolates”, con lo que se pierde una excelente oportunidad de deshacerse de éstos. La empresa de chatarra pagará el dueño del Jetta en cuestión una cantidad X, que será el valor de su auto como chatarra. Le emitirá entonces un certificado. Con este papel en sus manos, el ex propietario del Jetta 1998 —que debe ser destruido por la compañía de chatarra— vuelve al distribuidor Renault. Ahí, elige el Clio que le interesa. El distribuidor deberá tener el precio del auto antes de impuestos, es decir, sin IVA, Tenencia ni ISAN y éste deberá ser inferior a 215 mil pesos. Sobre ese precio, le aplicará un descuento de 15 mil pesos y sólo entonces, ya aplica los impuestos de nuevo. Cada marca tendrá una parte de dinero gubernamental, cuyo total es de 250 millones de pesos. El reparto va de acuerdo con la cantidad de vehículos fabricada por la marca en suelo nacional en los últimos tres años. Si el dinero se acaba por que la gente acudió al programa de una determinada marca de manera importante, paciencia. Los consumidores deberán buscar otra opción para recibir el incentivo. Caso no se alcance a usar la totalidad del dinero que va a cada marca, es decir, si hubo pocos consumidores interesados, digamos, en comprar un Honda nuevo, la marca deberá regresar a los cofres públicos el dinero que no se usó, que mientras tanto quedará en una cuenta especial. ¿Entendió? No se preocupe, probablemente nosotros tampoco lo hayamos entendido. El programa deja más dudas que certezas. Primero, llegará a lo mucho, a 33 mil consumidores lo que no alcanza realmente a incentivar la industria automotriz, mucho menos a provocar la renovación del parque vehicular nacional. Luego, el mecanismo es demasiado complicado. Además, se cuestiona si 15 mil pesos, para alguien cuyo auto vale probablemente esto o menos que esto, son suficientes para que el consumidor se anime a cambiarlo por uno nuevo. Sin embargo, hay que aplaudir el hecho de que se haya dado un paso en la dirección correcta. La industria necesita la ayuda y el país necesita la industria. Hay la esperanza de que este programa, con todas sus muchas imperfecciones, sea sólo una especie de laboratorio, un termómetro para medir la respuesta del mercado. Caso funcione, podría evolucionar. Ojalá así sea. Porque, cómo está, nos parece que es todo, menos suficiente. Temas Autos Lee También Hoy No Circula lunes 13 de octubre 2025: Autos que descansan en CDMX y Edomex Fabricantes y distribuidores de autos se pelean; pierde el consumidor Para la familia o los ejecutivos Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones