GUADALAJARA, JALISCO (22/DIC/2016).- “Aguarden también ustedes con paciencia y mantengan firme el ánimo, porque la venida del Señor está cerca” Apóstol Santiago 5,7-10** Las tradiciones navideñas en México, tienen características distintivas por su componente prehispánico que nace con la fusión de las culturas indígena y española. Historiadores señalan que la primera Navidad en nuestro país, en lo que entonces se conocía como La Nueva España, fue en 1526, cuando se le notificó al Rey Carlos I de España sobre esta celebración con los indígenas. Las posadas, las pastorelas, el nacimiento, los villancicos y la cena de navidad son sólo algunas de las costumbres que se implantaron durante el periodo Virreinal y aunque pertenecen enteramente a la tradición cristiana, adoptaron rasgos y elementos indígenas permanentes hasta nuestros días. Compartir estas costumbres en familia fortalece vínculos y tradiciones. La Navidad suele ser una fiesta ruidosa, es una celebración muy alegre porque Dios está con nosotros en Jesucristo, es ocasión para meditar el sentido de la existencia, en que Dios compartió nuestra vida humana para nosotros poder compartir la vida divina… Es el momento de escuchar la Voz del Amor.Roguemos por que la felicidad florezca diariamente, que los corazones se vuelvan cálidos iluminando con colores los días oscuros, que la crisis actual pueda ser ocasión para descubrir el valor de la sencillez y la solidaridad… Ese es el verdadero sentido de la Navidad. Las fotos que ilustran esta columna, pertenecen a diferentes eventos de quienes han sabido crear puentes de amor y de amistad.