Lunes, 13 de Octubre 2025
Suplementos | Historia de taxis

Cultura automotriz

El Salón Del Automóvil de París exhibió una colección de algunos de los más interesantes taxis de todo el mundo. Incluyendo el “Vocho” del DF.

Por: EL INFORMADOR

El título de esta materia no se refiere a la canción del cantautor guatemalteco Ricardo Arjona, pero bien que podría. Porque en su canción él sólo narra de las millones de historias en ese medio de transporte universal, que según algunos, comienza en el siglo XIV.

La necesidad de transportarse rápidamente de un lugar a otro, fue lo que originó las primeras compañías de taxi de que se tiene registro. Según algunos, todo comenzó en Inglaterra, con carruajes tirados por caballos. A pesar de uso cada vez más común, sólo en 1891 un invento dio forma definitiva a los taxis como los conocemos hoy en día: el taxímetro, creado por el alemán Willhem Brunn. La palabra taxímetro deriva del griego “Taji”, que significa tasa o precio y “metron”, que quiere decir distancia. El taxímetro calcula la distancia y el tiempo recorrido por el vehículo y determina una cantidad a pagarse. Mecánico al principio, evolucionó a formas digitales el día de hoy.

Los taxis modernos, es decir, con propulsión propia, comenzaron a principios del siglo pasado. Uno de los primeros fue el Renault AG, de 1913, que transportaba a los parisinos de un lado a otro. En París, en nuestros días, se pueden ver tanto taxis que son triciclos tirados por seres humanos, como modernos Mercedes-Benz Clase E Bluetec, con un motor que contamina muy poco (tanto que es capaz de pasar las duras normas Euro 6, que ni siquiera entraron aún en vigencia) y cuenta con sistemas de navegación con GPS y conexión a internet, que permite que el usuario contrate el servicio desde, por ejemplo, su Blackberry.

Ciudades como Londres y Nueva York, también son famosas por sus taxis. En la capital inglesa, los taxis más clásicos son los Austin FX3 de 1953. Hasta no hace mucho, para poder trabajar como conductor de taxis en Londres, era necesario un curso de cuatro años, que era tomado en la mayor parte por el conocimiento profundo de la zona metropolitana que debería tener el chofer. Hoy, el GPS ha dejado esto como una curiosidad histórica. Pero aún es válida la ley que obliga a que los taxis británicos deben tener en el asiento trasero, altura suficiente para que un caballero ande con su sombrero puesto.
A pesar de que la mayoría de los taxis son transportaciones individuales o e pequeños grupos, que lleva a los pasajeros a un solo destino, hay también los colectivos que no llegan a ser autobuses, como los Jeepney de Manila, en Filipinas.

Alemania ha usado vehículos de la marca Mercedes-Benz, coches de lujo y ensueño en la mayoría de los países del mundo, desde hace largas fechas. En contraste, los tailandeses aún utilizan un triciclo fabricado por Daihatsu, que es bautizado cariñosamente como “Tuk Tuk”, por causa del ruido tradicional de su motor de dos tiempos.

En Roma, en 1958, era común ser transportados en un Fiat 600 Multipla, que podría llevar a cinco pasajeros, más el chofer. Hoy en día, el nuevo Fiat Multipla sigue siendo muy usado en Italia.

El “Vocho” capitalino representa con dignidad a nuestro país en la exhibición. Con su característico color verde y techo blanco, siempre sin el asiento del pasajero de adelante, para facilitar la entrada y salida de los pasajeros, aún se pueden ver muchos en la Ciudad de México, como todos los sabemos.
La colección contiene incluso autos de película, como el Peugeot 406 blanco del film francés “Taxi”, de 1998, protagonizado por Samy Naceri, en Marsella. En la vida real, el 406 ha serbio a su país, principalmente, y se estima que entre 1996 y 2004, transportó a 1,5 millones de pasajeros.
No hay muchos de nosotros que no se haya subido a un taxi. Es un servicio fundamental para cualquier sociedad y su historia se confunde con la de muchos países. Por esto, bien vale la pena una mirada detallada a los ejemplares que les mostramos aquí.

Sergio Oliveira/París

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