Suplementos | Fiat Uno 2010 Bueno, bonito y barato Fiat se cuestionó por qué un auto económico no podía ser simpático y divertido. La respuesta es el Uno Por: EL INFORMADOR 8 de mayo de 2010 - 02:18 hs GUADALAJARA, JALISCO (08/MAY/2010).- Cuando Fiat anuncia el lanzamiento de un auto subcompacto, sus competidores se ponen a temblar. Hacen bien. Porque si en algo se ha especializado este fabricante italiano es en hacer coches chicos, económicos y espaciosos. Con el nuevo Uno, empero, el temblar de sus rivales debería ser suficiente para mover las placas tectónicas de todo América Latina, por lo menos, porque además es bonito, divertido y con un fuerte carácter individualista. No es una apuesta pequeña la que está haciendo Fiat con este modelo, que comenzará a venderse en Brasil, donde se produce, a finales de junio y sólo llegará a México a principios de 2011. El Uno original fue lanzado en 1983, en Cabo Cañaveral, Florida, debido a que entonces su diseño era considerado por muchos como “similar a un cohete”. Un año más tarde comenzó a ser producido en Brasil y su éxito fue tan grande, que hasta hoy se fabrica, siendo el tercer vehículo más vendido en su país. Su longevidad, empero, en estos momentos, tiene que ver más con su bajo precio, que lo hace el auto más barato de Brasil. El nuevo Uno no tomará el lugar del primero, más bien, como se hace con cada vez mayor frecuencia, convivirá con su “antecesor”. Lo bueno es que, a pesar de ser infinitamente más moderno en todos sus aspectos, su precio es prácticamente el mismo del actual, lo que muestra que la marca busca un fuerte volumen de ventas del nuevo modelo. Para hacerlo, Fiat creó una nueva plataforma. Tan inédita es, que sólo se usan 13 por ciento de partes que están en otros modelos de la marca. Es más larga y ancha que el Panda, por ejemplo, más conocido en México que el Uno anterior. Habrá versiones de tres y cinco puertas. Se mantiene la tracción delantera, el voladizo trasero extremadamente corto y se usarán dos motores de cuatro cilindros, de los cuales a nosotros sólo nos interesa, al menos de momento, el de 1.4 litros de desplazamiento, con 85 caballos de fuerza. Por ello, esa versión fue justo la que nos tocó conducir en Praia do Forte, un balneario turístico a 45 minutos de la ciudad de Salvador, en el Nordeste brasileño, donde fuimos recibidos con la majestuosidad de los eventos del Grupo Fiat, que no para de sorprendernos a los que vivimos en México y no tenemos la real dimensión de su fortaleza. Basta con decir que Fiat es líder en Brasil, un mercado que fue de 3.1 millones de autos en 2009. En ese año pasado, Fiat vendió cinco millones de vehículos en toda América Latina. Con México incluido, a pesar de su más que diminuto volumen (tres mil modelos al año), todavía. Volviendo al Uno, el modelo se conduce muy bien, dentro de su categoría. El pequeño motor tiene buen torque, lo que le confiere una inesperada agilidad. Sin embargo, la baja cifra de potencia se hace patente cuando la velocidad entra en el terreno de los tres dígitos, lo que deja en claro que el Uno tiene una vocación urbana más que nada. También nos pareció que una caja con al menos una velocidad extra, sería más adecuada al vehículo que la actual que es manual de cinco cambios. Es precisa, de relaciones largas, y suave de operarse, pero una sexta velocidad bajaría el elevado nivel de ruido que se transmite desde el motor cuando se rebasan las 3,000 rpm. También ayudaría a reducir el consumo de combustible, pero probablemente lo pondría en un nivel de precio superior al que Fiat tenía pensado para el coche, con lo que sus planes tendrían que ser distintos. Por dentro, los materiales del auto se sienten mejores que los de otros autos de la marca, pero este sigue siendo un punto en el que Fiat, principalmente su filial brasileña, debe trabajar un poco más. El espacio, por otro lado, es generoso adelante y suficiente atrás, claro, nadie espera de un subcompacto el nivel de espacio de una limusina. El equipo puede ser desde muy básico hasta absolutamente sorprendente. La versión que probamos, por ejemplo, contaba con aire acondicionado; vidrios eléctricos; estéreo con entrada USB en la guantera; porta-lentes en el techo; limpiador trasero y faros de niebla. Los frenos ABS y el volante ajustable en altura y profundidad, son otras buenas noticias del Uno. El coche tenía, en contraste, espejos retrovisores con control manual. La cajuela, con 280 litros de capacidad, es prácticamente igual a la de nuestro conocido Chevy. Tiene su tapa para impedir que objetos guardados en ella estén a la vista y cuenta con apertura remota desde el interior del auto, algo que también es válido para la tapa del tanque de combustible. Fiat quiere que el consumidor del Uno pueda “vestirlo” como se le antoje y para esto creó una serie de elementos gráficos, en formas de calcomanías, que pueden ser pegados a la carrocería para personalizarlo. En el interior también hay partes que se pueden ordenar en colores y texturas distintas, desde los asientos hasta el tablero. La idea es que el Uno tenga un nivel de individualismo similar al de autos de segmentos altos, como el MINI Cooper, por ejemplo. La diversión, de nueva cuenta, se hace presente. Una innovación tecnológica interesante es el parabrisas anti-empañante, que gracias a una resistencia eléctrica evita la pérdida de visibilidad por humedad en el interior del Uno. Este, empero, será un equipo opcional. El nuevo Uno probablemente llegue a México en febrero de 2011, cuando la marca ya esté siendo comercializada por su nuevo “importador”, que se llama nada más ni nada menos que Chrysler. Cuando lo haga, su precio debería ser el equivalente hoy a unos 140 mil pesos, pero en este momento, esta cifra no pasa de una especulación de nuestra parte. Lo que sí podemos decir es que se trata de un auto bonito ante la mayoría de los ojos; barato, tanto que su precio en Brasil es cercano al del Uno actual y bueno, porque hace más de lo que promete al consumidor. Es, pues, una de esas raras ocasiones donde “bueno, bonito y barato” no es sólo una promesa de venta de las que ya casi no creemos nadie. Sergio Oliveira Radiografía Motor – Cuatro cilindros en línea; 85 CV @ 3,500 rpm y torque de 90 libras-pie @ 3,500 rpm. Transmisión: Manual de cinco velocidades (5 más R) Frenos: De disco delantero y tambor trasero, con ABS (algunas versiones) Suspensión: Delantera independiente, tipo McPherson con barra estabilizadora. Trasera semi-independiente, de barra de torsión. Precio: 140 mil pesos (estimado) Temas Autos Lee También Fabricantes y distribuidores de autos se pelean; pierde el consumidor Para la familia o los ejecutivos Pasos para tramitar permiso de instalar vidrios polarizados en tu coche Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones