México | Mantener el equilibrio de reacción Agricultura y ganadería Y seguimos con las huertas Por: EL INFORMADOR 18 de octubre de 2009 - 05:25 hs Retomando en tema expuesto en nuestra colaboración en esta misma página dominical (EL INFORMADOR, domingo 4 de octubre de 2009), en la presente damos la continuación con el concepto de manejo de una inversión huertera. Los suelos para huerto Su estado de textura es muy importante y se quiere que estén clasificados como francos; esta cualidad permite el drenaje constante. Si bien es cierto que la física así lo estima conveniente para efectos de un buen desarrollo vegetal, también debemos tomar muy en cuenta la parte química, y ésta involucra principalmente la reacción del suelo o pH. Mantener el equilibrio de reacción es importantísimo desde el punto de vista de la economía, toda vez que se le aporta al vegetal sus requerimientos de nutrición, en las etapas de su desarrollo biológico. Por otro lado, junto a la reacción del suelo tomaremos muy en cuenta el pH del agua de riego y reacción de cada uno de sus elementos de nutrición en el marco de la gama de presencia, según la especie bajo cultivo. Los fertilizantes Desde hace siglos son utilizados en el cultivo de vegetales las basuras y estiércoles que estén totalmente podridos; estos en la moda actual se consideran “orgánicos”. Sin embargo, la investigación llevada a cabo por químicos, fisiólogos y genetistas, buscando las necesidades de especies en cultivo, nos dan a los productores los elementos minerales, mismos que fueron clasificados y establecidos en una carta o tabla llamada o conocida como de los elementos, cuyo autor fue el ruso Mendeleyev, tal como lo hemos venido exponiendo en repetidas ocasiones. Si bien se han venido conociendo parte de los elementos minerales indispensables para la nutrición del organismo vegetal, y no obstante continuamos con limitaciones de tipo industrial y comercial para adquirir a tiempo, los elementos han sido descubiertos a lo largo (sic) de los años de investigación. Así, mientras la agricultura en países de tecnología agrícola avanzada llegan a utilizar hasta 37 elementos, en países como el nuestro seguimos considerando únicamente 14 de ellos, lo que nos ubica en los antiguos conceptos y criterios respecto de la nutrición y los cultivos. Función en cadena Hacemos una invitación una vez más a nuestros amigos productores para que lean a manera de consulta alguna obra botánica; en ellas se describen las partes de una estructura general y, se habla de células y tejidos. Los fertilizantes minerales utilizados en la agricultura tienen cada uno de ellos un peso específico, un peso molecular y un peso atómico; valorados en su conjunto llegamos al concepto de los antagonismos y compatibilidades. Además de los valores antes mencionados, asimismo cada uno de ellos (los fertilizantes) tienen una reacción (pH) propia. Ésta debe estar en concordancia con el pH del suelo, del agua de riego y del mismo vegetal. Sin esta balanza de equilibrio la economía del bolsillo tanto como la del mismo cultivo será de números rojos, o, en el mejor de los casos se tendrá una rentabilidad pobre debido a la cosecha y calidad final. Múltiples obras que tocan tanto la fisiología como la nutrición se publican, sin que se hable a fondo de la función en el vegetal de cada uno de los elementos minerales de nutrición; esto desde los llamados mayores pasando por los medianos, los de mínima presencia y los conocidos como de traza. La lectura de la botánica nos ubica en la comprensión y conocimiento de una anatomía viviente, con necesidades de un medio ambiente adecuado, humedad, nutrición y sanidad. Solamente en estos últimos aspectos mencionados el agricultor interesado y progresista tiene la literatura suficiente para fundamentar la perspectiva de su inversión. Los “abonos orgánicos” como ya hemos dicho, son el resultado de estiércoles y basuras que se convierten en materia orgánica, aunque sus valores de nutrición san más bien bajos, a menos que se practique con ellos la preparación de compostas que sin embargo deben tener éstas de manera indispensable algunas cantidades de minerales. Responsables de la fertilidad Ni abonos orgánicos ni minerales son tomados directamente por la planta a través de los sistemas radiculares en sus movimientos mecánicos, toda vez que debe haber una solución nutritiva que es la que absorbe la planta. Para entender lo anterior hemos de saber que existen en los suelos microorganismos en una amplia y selecta gama, misma que puede ser también específica, y son éstos los microorganismos que en su dinámica de intercambio de iones y cationes producen la ya mencionada solución nutritiva y la ponen a disposición de la planta. Estos pequeñísimos organismos, cuyas poblaciones ascienden a millones por gramo de tierra, también tienen afinidades y rechazos; esto en función a los requerimientos del vegetal, hemos dicho, en sus tres etapas de desarrollo biológico: vegetativa, traslocativa y reproductiva. Ejemplos Boro.- la deficiencia, de boro entre los elementos menores, es la que con mayor frecuencia ocurre en los cultivos agrícolas. Al boro se le encuentra particularmente en los ápices (puntos de crecimiento) vegetativos, flores y tejidos de conducción (floema), siendo su presencia especialmente necesaria en aquellos sitios donde se verifica una activa división celular. Cebolla, ajo, betabel, zanahoria, nabo y colinabo así como muchos otros, están dentro de esta categoría. Además, tiene una gran importancia en la germinación del pólen, en la germinación de frutos, flores y raíces, en la absorción de cationes y en el transporte de las sustancias dentro de la planta. La zona del cambium y floema conocida como cortical, padece frecuentes daños a causa de la deficiencia de boro. Ellos van comúnmente acompañados de una intensa resinificación o gomosis. A causa de los daños que sufren los canales de conducción del cortex, necesarios para el transporte de los productos asimilados, tiene lugar una acumulación de hidratos de carbono en las hojas. Ello motiva la simultánea inhibición de la síntesis protéica que conduce también a una acumulación foliar de los compuestos nitrogenados solubles. En esta parte de un proceso es importante para que los productores de frutales establezcamos el interés por practicar análisis foliares periódicamente, con esta técnica tendremos una información del estado de nutrición de nuestros árboles. Queremos mencionar casos de interpretación equivocada: comúnmente se piensa que una hoja de un color verde “enegrecido” significa buena nutrición y que la planta está sana; siendo todo lo contrario. La hoja de color verde oscuro generalmente se encuentra intoxicada por la acumulación de nitratos. Con esta pseudo anécdota apoyamos lo que hemos expuesto más arriba respecto de la acumulación de compuestos. Movilidad del boro El boro presenta una baja movilidad en la planta, que impide su translación de los tejidos adultos a los centros de mayor demanda. De ahí que la manifestación de su deficiencia tenga lugar primeramente en las zonas de crecimiento, las cuales mueren después de que las hojas padecen una intensa atrofia (distorsión) y deformación. Paralelamente se presenta también la frecuente formación de brotes o yemas que mueren después de un determinado tiempo. Otros tantos síntomas que acompañan frecuentemente a las deficiencias de boro suelen ser el agrietamiento de la corteza, la gomosis, la muerte de las ramas y la deformación que sufren los frutos y flores. Operación de campo Principalmente cítricos y el aguacatero junto al duraznero son las especies detectadas por la experiencia de campo. Siendo el boro un elemento de mínima presencia pero indispensable en la gama de necesidades de nutrición de árboles como los arriba mencionados, la práctica que detecta la mayor eficacia de la aplicación del elemento es el rociado o aspersión con dos o tres aplicaciones durante los ciclos biológicos de las especies ya dichas, a condición de que el elemento boro se aplique solo, pues aunque en el mercado de los agroquímicos de aplicación foliar las distintas fórmulas incluyen al boro, la cantidad expresada en la etiqueta no es suficiente para corregir la deficiencia específica. Aun cuando la deficiencia de boro puede presentarse en toda clase de suelos, ocurre y así lo hemos visto en nuestro Jalisco, con mayor frecuencia en terrenos ligeros, que en los de tipo pesado. Así como las plantas denotan una gran sensibilidad a la carencia de este elemento, su exceso resulta ser también de fatales consecuencias. En un diagnóstico acertado, esto último se manifiesta primeramente, en contraste con la deficiencia, en las hojas adultas, que mueren, mientras que los meristemos permanecen toda vía largo tiempo seco (algunos casos muy notorios en el cultivo de la alfalfa). El sistema radicular es también afectado muriendo posteriormente. Atención y cuidados Al recibir la plántula proveniente del vivero para establecer la huerta, es saludable hacerle algunas preguntas al viverista de cómo se ha venido criando a la planta, pues a partir de poner ésta en su lugar definitivo, dejaremos que transcurran de 60 a 90 días para que la relación suelo-planta-agua sea una realidad y luego nos empezaremos a interesar por el buen desarrollo del arbolillo, siendo el primer trabajo mecánico el de la poda de formación. Aquí le paramos, esperando continuar el tema con la venia de los altos mandos editoriales. ROBERTO SIERRA B. / Ingeniero agrónomo, asesor y consultor. Correo electrónico: ing.sierra@yahoo.com Temas Agricultura Lee También Detectan caso de gusano barrenador en este otro estado México prohíbe por decreto el uso de 35 moléculas de plaguicidas Otros cuatro municipios de Jalisco podrán exportar aguacate a Estados Unidos México y EU acuerdan plan binacional contra el gusano barrenador Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones