Lunes, 20 de Octubre 2025
Jalisco | En plena zona céntrica se construyeron viviendas en terrenos irregulares

¿Que más haces o a dónde te vas?: vecinos

Vecinos de la colonia Alcalde Barranquitas comparten las historias de casas que se vinieron abajo

Por: EL INFORMADOR

Habitantes de la colonia Alcalde Barranquitas relatan su experiencia de vivir en zona de riesgo.  /

Habitantes de la colonia Alcalde Barranquitas relatan su experiencia de vivir en zona de riesgo. /

GUADALAJARA, JALISCO (27/SEP/2012).- La historia de las fincas que se cayeron porque fueron construidas en terrenos irregulares está ahí, a la vista de todos, en la avenida Maestros, en su cruce con Belén. En ese punto, una plaza con jardineras, y sin placas ni letreros, es el recordatorio de que todo puede venirse abajo, de que los muros pueden caerse en la colonia Alcalde Barranquitas.

Otro espacio que recuerda la irregularidad del terreno es el núcleo habitacional, frente a la plaza. Ahí, los edificios tienen grietas y algunas banquetas muestran huecos cuya profundidad ha sido cubierta por basura y ladrillos.

"Si se da una vuelta verá que están separados -los edificios-", dice Margarito Malagón Rodríguez, quien atiende un puesto de jugos en el cruce de las calles Fray Juan de San Miguel y Belén. Él vivió en ese núcleo habitacional, llegó a esos departamentos hace 27 años, incluso en algún momento pensó en comprar uno, pero desistió de la idea porque su esposa le dijo que sería una mala inversión porque los muros tenían grietas.

Recuerda que esos edificios eran casi nuevos, pero "lo que no estaba bien era el terreno. Eran barrancas, aquí es Alcalde Barranquitas, y los rellenaros con basura".

Se le comenta a Margarito que los terrenos se rellenaron con escombros. Él ríe y expresa: "si hubieran sido escombros, de material, hubiera quedado reforzado", señala que fueron llantas, basura, y que con el agua se movió el terreno y provocó la caída de uno de los edificios.

Margarito ya sólo trabaja en la zona, ahora es vecino de la calle Sierra Leona, pero los problemas siguen para los vecinos, quienes ya se acostumbraron a las grietas.

"Que más haces o a dónde te vas", expresa Ángeles Ramírez, quien hoy visita a su abuela, quien  desde hace 20 años vive en el cuarto piso de uno de los edificios, que a simple vista presenta cuarteaduras.

No es necesario vivir en un edificio para ver fisuras en los muros, "aquí casi todas las casas tienen cuarteaduras", expresa Santiago Ojeda, quien es vecino de la zona desde hace 40 años. Dice que en su casa es un ejemplo de las grietas, ya que éstas corren del techo al suelo más de un metro. Añade que en su contrato no se específica nada de que los terrenos están en zonas compactadas o de relleno.

Otra vecina que conoce las historias de las fincas que cayeron es Sara Dorado, quien cuenta la pastelería Kassel está construida sobre el recuerdo de otra casa que se vino abajo. Ella explica: "son terrenos compactados. Eran barrancones y se compactaron con material".

"Una vez hubo un hundimiento -en su local-, pero muy poquito y allá -en la pastelería- se cayó toda la casa", expresa Sara.

La calle donde está el local de Sara se está hundiendo y ella la señala la superficie irregular. La calle es la avenida Maestros.

EL INFORMADOR / MAYRA TORRES

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