Jueves, 23 de Enero 2020
Jalisco | Explotación. Zona generadora de recursos naturales

Minería ilegal pasa factura a la Reserva de Manantlán

La industria deja inútiles los suelos por siglos; autoridades llaman a incrementar las restricciones para las zonas protegidas

Por: EL INFORMADOR

Área protegida. Reserva de Manantlán, donde habitan diversas especies como el jaguar.  /

Área protegida. Reserva de Manantlán, donde habitan diversas especies como el jaguar. /

GUADALAJARA, JALISCO (25/NOV/2012).- En el año 2000, un grupo de India comenzó a rondar la Reserva de Manantlán con la intención de hacer exploraciones mineras, pero el proyecto se pudo frenar. Las presiones se reactivaron hace algunos años y en 2010 se sintió con mayor fuerza, justo cuando se incrementó el precio del hierro.

Desde 2009, el entonces director del Área Natural Protegida, Marcelo Aranda, advertía que la mayor parte de la Reserva estaba concesionada y que habría un momento en que no se podría detener la extracción, ya que en la región es posible que existan vetas más grandes que la de Peña Colorada (EL INFORMADOR, 16/OCT/2009).

En aquel entonces no era tan evidente la minería ilegal. Ahora es la que más preocupa a las comunidades y a las autoridades ambientales como la Profepa Jalisco, porque arrasar la cobertura vegetal sin ninguna medida de mitigación es destinar el lugar a que no tenga vida en cientos de años.

Hubo un caso en el que cuatro camiones Caterpillar entraron el mismo día por distintos sitios y comenzaron a abrir brecha; la Profepa alcanzó a clausurar y un año después entraron las mismas personas a extraer mineral.

El plan de manejo no contempla la minería, ya que no es compatible con el resguardo de la zona. Sin embargo, la Ley Minera considera la posibilidad de que esta actividad entre a áreas naturales protegidas.

“Tratamos de frenarlo, pero el dinero quiere dinero y la región es tan rica en minerales. Hay cerros que son de puro fierro. Y a veces no sabemos ni quién hace la actividad ilícita, porque los que operan las máquinas sólo dicen que los contrató una empresa y llegan a advertirle a los propietarios: ‘En tres días te quiero fuera’”, relata el director del ANP, Salvador Montes Quintero.

En su opinión, esta actividad no deja grandes beneficios a las comunidades “y ya vimos, en casos como los de Wirikuta, que la legislación no está a la altura de la defensa de las comunidades”.

La Reserva de la Biosfera proporciona servicios ambientales a una región “muy grande. Simplemente es la que permite que haya agua para la agricultura en toda la región, es sumamente importante. Aparte de paisajes, carbono y otros servicios, Manantlán genera agua y casi todos los ejidos y comunidades subsisten de la agricultura. Entonces, el Gobierno tiene que contemplar la riqueza biológica de algunos sitios y no dejarlos disponibles para concesiones. Manantlán debería estar exenta de títulos mineros. Deberían cancelarse todos los sitios que tienen alguna importancia cultural y biológica. Porque hay un asunto: sin hierro sí podemos vivir; sin agua, no”.

Aumentan los permisos ambientales


Otro factor que revela el incremento de la actividad minera en Jalisco es el creciente número de informes preventivos para la exploración minera y Manifestaciones de Impacto Ambiental para la explotación.

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en Jalisco recibió 87 solicitudes para exploración minera en 2010; sólo 24 se negaron.

Los proyectos se concentran en las regiones Costa Sur y Sureste de Jalisco: Pihuamo (16), Autlán de Navarro (ocho), Tecalitlán (seis), La Huerta (cinco), Cihuatlán (cinco); el resto se distribuye en 13 municipios. Del total, 40 proyectos son de hierro, cuatro de manganeso y dos de barita.

Para explotación se presentaron 10 manifestaciones. Los autorizados para fierro están en La Huerta, Villa Purificación, San Sebastián del Oeste y Cuautitlán de García de Barragán.

La dependencia considera que la minería metálica puede generar impactos debido a que el beneficio de los minerales provoca problemas como la producción de sulfatos y residuos ácidos o de metales pesados y la ocupación con lodos de deposición, materiales prácticamente inertes que requieren, para su restauración, de un proceso gradual y que, por otro lado, puede contaminar con elementos tóxicos las fuentes de agua.

En 2011 ingresaron 104 informes preventivos y se autorizaron 88. Seis quedan pendientes y 10 no se autorizaron, entre éstos el proyecto Piedra Bola 3 en Tapalpa, debido a que la empresa aún tiene un procedimiento abierto ante la Profepa por explotar yacimientos sin autorización ambiental.

A pesar del candado para la exportación, el subdelegado de Semarnat Jalisco, Isidro Lucio Virrueta, señala que la minería ilegal continúa “porque se aprovechan de la falta de capacidad instalada de las instancias”.

Lo que sucede actualmente es que consiguen permiso para la exploración minera y lo que hacen algunos “es explotar y eso no es válido. Además tienen que solicitar cambios de uso de suelo para remover vegetación”.

Este año sólo hay 15 autorizaciones para explotación minera y 10 de cambio de uso de suelo, aunque han entrado más de 100 informes preventivos.

En las mismas regiones donde se ha detectado extracción ilícita, especialmente en la Costa Sur de Jalisco, hay reportes de talamontes armados que amenazan a las comunidades.

Al modelo extractivista que ha sido cuestionado en los países latinoamericanos por reproducir la relación colonial con los países desarrollados, se suma el elemento del control territorial del crimen organizado. Las que lo padecen son las comunidades, que son amenazadas al tratar de frenar el saqueo, como en septiembre sucedió con los nahuas de Ayotitlán (en Cuautitlán de García de Barragán), quienes fueron amenazados por hombres con “cuerno de chivo” que han talado en las zonas de amortiguamiento de la Reserva de la Biosfera de la Sierra de Manantlán.

HIERRO

Clientes extranjeros


El hierro no paga aranceles y lo único que se paga es entre siete y 100 pesos por hectárea concesionada. Hay clientes extranjeros que presumen que han podido sacar más minerales en los últimos cinco años que lo que se llevaron los españoles hace 500 años.

“ACTA DE NACIMIENTO”

Candados para la exportación


El 15 de noviembre de 2011 entró en vigor un candado para la exportación: todas las cargas férreas tienen que mostrar al agente aduanal un certificado de origen, que es una especie de acta de nacimiento del material:

> Copia certificada del documento que compruebe la validación del folio otorgado por Semarnat, de la autorización en materia de impacto ambiental y de la autorización de cambio de uso de suelo en terrenos forestales; a nombre de la persona física o moral.

> Copia certificada del instrumento legal que acredite su inscripción en el Registro Público de Minería y se encuentre al corriente en el pago de derechos, en relación al título de concesión minera, o bien, al contrato de exploración y explotación otorgado por la Coordinación General de Minería.

> Copia simple del permiso previo de exportación vigente emitido por la Secretaría de Economía (este trámite se pide desde el 18 de marzo de 2011).

SECRETARÍA DE ECONOMÍA

Orientan a empresas para expropiar


En la guía de ocupación superficial del sector minero, la Secretaría de Economía cita el artículo 20 de la Ley General de Bienes Nacionales, que señala que las concesiones sobre bienes de dominio público, como es el caso de las mineras, otorgan el derecho a realizar los usos, aprovechamientos o explotaciones de acuerdo con las reglas y condiciones que establezcan las leyes, el acto o título de concesión. En virtud de que la concesión minera otorga derechos a explotar los recursos minerales del subsuelo nacional, el concesionario debe negociar el acceso a la superficie que abarca la misma directamente con el dueño del terreno donde se localiza. Si es particular, puede comprarlo o arrendarlo con apoyo en el Código Civil de la entidad federativa. Si es ejidal o comunal, puede celebrar un convenio de amparo de la legislación agraria el cual se inscribe en el Registro Agrario Nacional. También pueden celebrarse convenios de ocupación temporal para el desarrollo de trabajos mineros. Si el superficiario se niega, el artículo 19, fracción IV, de la Ley Minera, confiere al concesionario el derecho de obtener la expropiación, ocupación temporal o constitución de servidumbre sobre los terrenos indispensables para llevar a cabo la explotación, así como para el depósito de terrenos, jales, escorias y graseros.

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