Miércoles, 22 de Octubre 2025
Jalisco | En los edificios de más de tres pisos, la historia fue diferente

El Centro Histórico, entre la indiferencia y el humor; ''se sintió bien feo''

Empleados del Palacio Federal, demostraron que todos esos cursos que por años se ofrecen a los empleados de algo sirvieron: evacuaron el edificio en tres minutos, y no hay daños en la estructura

Por: EL INFORMADOR

Algunos ciudadanos ni siquiera sintieron el temblor y siguieron con su rutina.  /

Algunos ciudadanos ni siquiera sintieron el temblor y siguieron con su rutina. /

GUADALAJARA, JALISCO (11/ABR/2012).- El movimiento telúrico ocurrido esta tarde en Jalisco dejó varias estampas en el corazón de Guadalajara. Desde los que juran que lo sintieron, pero mantuvieron la sangre fría para no infundir el pánico en los demás, hasta quienes horas más tarde dudan que haya existido un terremoto.

Espacios abiertos como Plaza Guadalajara, Liberación y de Armas mantuvieron su rutina diaria de forma inalterada. Los vendedores de pájaros de papel, papas y churros no sintieron que el eje de la Tierra se haya modificado en lo más mínimo. Las tiendas de ropa en general siguieron su rutina, con clientes moviéndose por pasillos estrechos y cuidadores trepados en escaleras portátiles, quienes con cara de hastío vigilaban que la mercancía permaneciera en su lugar mientras sostenían sus coloridos paraguas.

En los edificios de más de tres pisos, la historia fue diferente. En algunos, como Fábricas de Francia, se evacuaron con orden a sus clientes y empleados, cerrando la tienda posteriormente durante varios minutos, esperando a que pasaran las réplicas y el miedo.

Otros, como en el Palacio Federal, demostraron que todos esos cursos que por años se ofrecen a los empleados de algo sirvieron, como señaló Marcelo Rodríguez Violante, administrador único del inmueble. "Aunque a algunos trabajadores los tuvimos que arrear (a los cursos de prevención). No tenemos la cultura para afrontar este tipo de emergencias, pero afortunadamente no se presentó ningún incidente", e incluso presume: "Evacuamos el edificio en tres minutos, y no hay daños en la estructura".

La estampa más surreal se presentó en avenida 16 de septiembre y López Cotilla. La acera de la Plaza de la Computación se llenó de clientes y vendedores. Unos fumando, otros hablando por teléfono, todos con muestras de nerviosismo, disimulado en distintos grados. "Se sintió bien feo", afirma una chica mientras llama por celular. "Es que no nos avisaron que iba a temblar", señala el joven que la acompañaba. A su lado, dos adolescentes sacan al sismólogo y al astrólogo que llevan dentro: "Creo que fue de 9 o 10 grados Richter", dice uno, mientras el otro ataja el comentario y lo lleva a un plano más espiritual: "Es la predicción del calendario azteca". Sí. Azteca.

Dentro de la Plaza de la Computación, el terremoto fue una anécdota más, o una menos. No se evacuó a nadie, se permitía el acceso a pisos superiores e incluso había fila para subirse ¡al elevador! Y es que todavía hay quien duda que tembló. Quizá los aztecas se equivocaron.

EL INFORMADOR / Juan Francisco González Rodríguez

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