Era el festejo para despedir al 2012. Jóvenes de la colonia tenían una fiesta en la calle Alfredo Salmerón cuando llegó una bala que hizo correr a todos en la cuadra y alcanzó a Adán por la pierna. Llegó una ambulancia por él y gracias a eso, ahora lo cuenta de pie. Se supo que la bala vino de arriba, del aire, pero nunca se supo quién la disparó. "En Navidad y Año Nuevo antes de las 12:00 de la noche meto a mi familia, porque empieza la balacera. No se sabe de dónde, no más se oye la tronera y si andamos de jacaleros, todos pronto para adentro", relata Cristina Sánchez que tiene más de 40 años de vivir en Santa Cecilia, colonia calificada por la Policía de Guadalajara como uno de los focos rojos de balas perdidas. Se escuchan balazos y cada quien corre para su casa. O mejor ni salir de ella, dice Lilián Berenice, quien tiene 20 años de vivir en la zona. Asegura, y una vecina a un lado suyo asienta con la cabeza, que este año y el anterior no ha sido tanta la tronadera; las dos ponen cara de alivio. De hecho, en lo que va de festejos navideños de este año ha habido seis detenidos por detonaciones de arma y resultaron lesionadas dos personas por balas perdidas; mientras que el 2012 cerró con tres detenidos y una persona herida por disparos al aire, informó Alfredo Jiménez Sánchez, inspector operativo de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Guadalajara. "Ya ni se sabe si es por festejo o por riña" Pero todavía antes de que llegaran lo años calmados, hace tres navidades, dos primos de Lilián terminaron heridos y otro amigo murió. Estaban en la celebración decembrina cuando empezaron los disparos. Si le preguntan a Lilián si las balas son por festejo o por riña, ella se encoge de hombros y responde: "Ya ni se sabe". Así, por una bala al azar, murió una niña el año pasado. Fue en octubre y en plena tarde; la menor de siete años fue a acompañar a su abuela a cobrar la renta de una casa en la esquina de Alfredo Salmerón y Agustín Lara, y repentinamente se azotaron los disparos. Estaba parada frente a la puerta y un balazo la atravesó por atrás. Inmediatamente un habitante de esa casa la metió a la sala, platica: "Lloraba y le hablábamos para que no se durmiera". Pero la niña no resistió y murió entre el desfiladero de balas.