Lunes, 17 de Enero 2022
Jalisco | No recibe más recursos

Atascado en un boquete legal

El estancamiento impide al Consejo de Colaboración Municipal colaborar con las autoridades en lo relativo a obras y servicios de carácter municipal o intermunicipal

Por: EL INFORMADOR

GUADALAJARA, JALISCO.- De útil organismo a fantasma burocrático. El Consejo de Colaboración Municipal se encuentra en un atasco que lo mantiene alejado de su función principal: “Colaborar con las autoridades en lo relativo a obras y servicios de carácter municipal o intermunicipal, bajo el sistema de cooperación”, cual dicta la Ley de Urbanización del Estado de Jalisco, promulgada en 1959 por el entonces gobernador, Juan Gil Preciado, y que otorga facultades al Consejo.

Con personalidad propia, el organismo cubría una función de iniciativa y organización de servicios, dando garantía a las relaciones entre el Gobierno municipal e intereses privados. Se integraba en principio por seis representantes del sector público y 11 particulares.

Registros del Consejo indican que de 1949 a 1999 ejerció 45 millones 771 mil 256 pesos en obras de infraestructura, como pavimentación de calles, alcantarillado, alumbrado, agua potable y empedrado.

Pero la labor se vio truncada por políticas. El 26 de julio de 2007, el pleno del Ayuntamiento de Guadalajara aprobó una iniciativa del entonces alcalde, Alfonso Petersen, para abrogar el Consejo, con la intención de formar un nuevo régimen en el que el organismo estaría integrado únicamente por nueve miembros, de los cuales cinco pertenecerían al Gobierno.

Juan Marull Tomas, quien encabeza desde entonces el Consejo, argumentó que el organismo estaba “paralizado” sin ejecutar obras ni recibir recursos por parte del municipio. Incluso, anunció su renuncia y señaló que el cambio de régimen que Petersen Farah pretendía realizar convertiría al Consejo en una dependencia más de Gobierno, integrado en su mayoría por regidores y funcionarios municipales.

La última obra en la que participó el Consejo de Colaboración Municipal de Guadalajara fue el remozamiento de la calle Colón, en 2006, en la que se colocó adoquín sobre la vialidad.

Otra de las trabas para los Consejos de Colaboración Municipal fue el vetado Código Urbano, que pretendía un cambio de régimen y convertirlos en Consejos Municipales de Participación Ciudadana, lo que implicaba que no realizaran obra pública en los municipios, sino que quedaran como órganos consultivos en materia de desarrollo urbano.

La decisión, argumentaba el entonces legislador y autor del Código Urbano, Iván Arguelles Sánchez, obedecía a que las intervenciones urbanísticas en la ciudad deben regularse por la Ley de Obra Pública.

El ex presidente del organismo, Fernando Pérez Jiménez, señaló que la transformación mermaría la participación ciudadana y la realización de trabajos conjuntos entre la ciudadanía, los empresarios y los gobiernos municipales.

Dicha legislación establece que los Consejos de Colaboración Municipal son organismos de representación y coordinación de la iniciativa privada para colaborar con las autoridades municipales en lo relativo a obras y servicios de carácter municipal o intermunicipal, bajo el sistema de cooperación.

Al anunciar en 2007 su dimisión (que no le fue aceptada), Marull Tomas sentenció que “antes la iniciativa privada era la mayoría y ahora será minoría, entonces ya no será un Consejo de Colaboración Municipal, sino un Consejo Municipal. La iniciativa privada ya no participará y ayudará a la sociedad, como lo hizo durante más de 50 años”.

“Colaborar para progresar”

Correspondió al general Marcelino García Barragán, quien gobernó Jalisco de 1943 a 1947, expedir el decreto (8 de junio de 1943) por el cual se creó el Consejo de Colaboración Municipal. Al instalarse por primera ocasión la directiva, fue electo presidente el tapatío Xavier García de Quevedo, quien en tres ocasiones fue presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) de Guadalajara.

Y rindió frutos. Guadalajara creció cualitativa y cuantitativamente y bajo la gubernatura de Jesús González Gallo se estableció la Ley para el Mejoramiento Urbano de Guadalajara. En 1950, este mandatario promulga los decretos que establecen la Ley del Consejo de Colaboración Municipal y su reglamento correspondiente, régimen con el que fue posible la apertura de algunas de las principales avenidas de la ciudad, como Juárez y Alcalde. También se construyeron pasajes subterráneos; la ciudad cambió de fisonomía.

Para 1960, la ciudad comprendía nueve mil 470 hectáreas. Cuatro años después contó su primer millón de habitantes. De 1943 a 1959, el Consejo realizó inversiones por más de 216 MDP en obras de alcantarillado, pavimentos, empedrado, electrificación y alumbrados.

En 1959, el gobernador Juan Gil Preciado promovió el proyecto Ley de Planeación y Urbanización del Estado de Jalisco, que fue aprobado por el Congreso estatal en agosto de ese año, y que otorga facultades al Consejo.

Entre algunos de los que han presidido el organismo destacan: Raúl Padilla Orozco, Xavier Orendáin Martínez Gallardo, Jorge Humberto Lemus Contreras y Fernando Pérez Jiménez. Éste último, ha sido el más productivo de todos los presidentes del Consejo, ya que durante el periodo 1989-1991 ejerció 25 millones 555 mil 275 pesos en obras, es decir, 55% del presupuesto que ha manejado el organismo en 59 años.

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