Sábado, 18 de Octubre 2025
Internacional | Cumplía una pena de cadena perpetua por delitos de lesa humanidad

Exdictador argentino Videla muere en su celda

De acuerdo a medios argentinos, Videla muere a los 87 años de edad de causas naturales, mientras dormía en su celda en el penal Marcos Paz

Por: NTX

BUENOS AIRES, ARGENTINA (17/MAY/2013).- El exdictador argentino Jorge Rafael Videla murió en su celda en una cárcel de la localidad de Marcos Paz, donde cumplía una pena de cadena perpetua por delitos de lesa humanidad, perpetrados durante su presidencia de facto 1976-1981.

De acuerdo a medios argentinos, Videla murió a los 87 años de edad de causas naturales, mientras dormía en su celda en el penal Marcos Paz, ubicada a 50 kilómetros al oeste de esta capital.

Videla se negó en última aparición pública a declarar ante justicia

Jorge Rafael Videla tuvo su última aparición pública el pasado martes, cuando se negó a declarar ante la justicia de este país por los crímenes de la Operación Cóndor.
 
En una breve intervención ante el Tribunal Oral Federal Nº 1 de Buenos Aires, el ex presidente de facto (1976-1981) dijo que aquella instancia "carece de competencia y jurisdicción para juzgarme en los casos protagonizados por el ejército en la lucha antisubversiva".
 
"Por tal razón, manifiesto que este tribunal no es competente y si lo era el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, que era para entonces, y al tenor de los hechos que se investigaban, el juez natural", argumentó.
 
Videla, de 87 años, recordó el pasado martes que luego se creó una nueva Cámara Federal "que desplazó al Consejo Supremo" y se hizo cargo de la causa donde se le investigaba, tras lo cual fue sancionado por algunos hechos y por otros fue absuelto.
 
Por esa razón, precisó, "los hechos que se están investigando en esta causa constituyen cosa juzgada", luego de lo cual manifestó que haría uso de su derecho y que no prestaría declaración indagatoria "en esta oportunidad".
 
Subrayó que "asumo en plenitud, como lo he hecho en otras oportunidades, mis responsabilidades castrenses por lo actuado por el ejército en el marco de la guerra contraterrorista con total prescindencia de mis subordinados", quienes cumplieron sus órdenes.
 
Manifestó que acompañaría en prisión a quienes estuvieron bajo su mando, "como presos políticos, hasta tanto el último de ellos recobre su ansiada libertad".
 
En la oportunidad, el militar argentino en retiro tuvo dificultades para desplazarse y cometió algunos errores mientras se dirigía al tribunal.
 
El ex dictador, que cumplía dos cadenas perpetuas en la cárcel de Marcos Paz, era juzgado por su responsabilidad en los crímenes cometidos en el marco de la Operación Cóndor, la cual fue impuesta por las dictaduras del Cono Sur en la década de los años 1970.
 
Esa operación consistía en coordinar la detención, traslado, intercambio y desaparición de opositores a las dictaduras que gobernaban en Chile, Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay.
 
Rafael Videla, el represor sin remordimientos


Símbolo de la última dictadura militar argentina, Jorge Rafael Videla ha muerto sin dar una sola señal de arrepentimiento y alentando a un nuevo golpe de Estado para tumbar la democracia incluso después de haber sido condenado a cadena perpetua por crímenes de lesa humanidad.

De acuerdo con el parte médico oficial, Videla, de 87 años, falleció hoy a las 8.25 hora local (11:25 GMT) de muerte natural, en su celda de la prisión de la ciudad bonaerense de Marcos Paz, donde se encontraba recluido desde junio pasado.

"No tiene entidad. No está muerto ni vivo, está desaparecido", respondió en plena dictadura el entonces presidente de facto a un periodista que le preguntó sobre las víctimas del terrorismo de Estado.

Considerado el máximo responsable de la "guerra sucia", bajo su mandato, de 1976 a 1981, fue asesinada una monja francesa que había cuidado a uno de sus hijos que padecía una minusvalía, recordaba hoy la periodista Miriam Lewin, quien estuvo secuestrada en la Escuela de Mecánica de la Armada (Esma), el mayor centro de detención clandestina de Argentina.

Ambas anécdotas definen el carácter de un dictador que escuchó sin pestañear las sucesivas condenas que le impusieron los tribunales por los crímenes de los llamados "años de plomo": secuestros, torturas, asesinatos y robos de bebes.

Durante sus cinco años de gestión, organizó el Mundial de fútbol de 1978, con el que pretendió limpiar la imagen internacional de la Junta Militar mientras se multiplicaban las denuncias por violaciones de derechos humanos.

También estuvo a punto de declarar la guerra a Chile por un conflicto limítrofe que se superó gracias a la mediación del Papa Juan Pablo II.

Con José Alfredo Martínez de Hoz como ministro de Economía, Videla instrumentó una política basada en la apertura de los mercados, la liberalización de la legislación laboral y una apertura que acabó por destrozar la industria nacional.

Con la economía en recesión, inflación y la moneda devaluada, Videla fue sucedido por Roberto Viola, el 29 de marzo de 1981.

Sentado por primera vez en el banquillo durante el histórico Juicio a las Juntas que encabezó el fiscal Julio César Strassera, en 1985 fue condenado por primera vez a cadena perpetua.

Amnistiado en 1990 por el gobierno de Carlos Menem, años después el juez español Baltasar Garzón le incluyó en una nómina de militares y civiles argentinos con orden de captura internacional por crímenes cometidos durante la dictadura.

En 1998, volvió a comparecer ante la Justicia por crímenes de lesa humanidad y fue condenado a cadena perpetua en 2010.

Como acusado, un octogenario Videla arengó a la rebelión militar hasta el último momento y defendió el papel del Ejército en lo que consideraba una guerra contra la insurrección.

Lanzó su última provocación el pasado marzo, cuando, desde la cárcel, llamó a los militares a "combatir" para tumbar al Gobierno de Cristina Fernández.
Hace apenas un par de años, recordaba en una entrevista cómo había sido la jornada previa al golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 cuando la entonces presidenta Isabel Martínez de Perón pidió apoyo a los militares.

Según Videla, en una reunión con la presidenta, los comandantes de las Fuerzas Armadas se convencieron de la "falta de poder" de la mandataria y decidieron actuar en un clima de inestabilidad política y económica.

Nombrado por Isabel Perón comandante en jefe del Ejército, lideró, junto a Emilio Massera y Orlando Agosti, el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 que abrió la etapa más negra de la historia reciente argentina y que, según organizaciones de Derechos Humanos, dejó más de 30.000 desaparecidos.

El primero de los cuatro presidentes del régimen de facto compareció por última vez ante los tribunales el pasado día 14 y se negó a declarar en un juicio por el Plan Cóndor.

Como en ocasiones anteriores, el dictador se declaró "preso político" y dijo haber sufrido una "crisis de memoria".

Con sus silencios ante la Justicia, Videla se lleva a la tumba mucha información que habría ayudado a recuperar la identidad a hijos y nietos de desaparecidos.

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