Internacional | Entrevista Con Obama, el Estado va a ser interventor Silvia Figueroa González, internacionalista del Tec de Monterrey, analiza el primer mes de gestión del presidente de Estados Unidos Por: EL INFORMADOR 23 de febrero de 2009 - 02:17 hs GUADALAJARA, JALISCO.- “No fue tan fácil para el presidente Barack Obama, pero finalmente la negociación se pudo implementar y terminó en el acuerdo de 787 mil millones de dólares. No es fácil para el Senado, sobre todo para la facción republicana: dar carta abierta al plan de recuperación económica de Obama, por cuestiones ideológicas en primer lugar al no estar de acuerdo en que haya tanto gasto público para el rescate. En segundo lugar, a final de cuentas es dar el espaldarazo a un plan que pudiera capitalizar políticamente al presidente”, sintetiza la maestra Silvia Guadalupe Figueroa González, del Tec de Monterrey, el logro más importante del inquilino de la Casa Blanca, en el primer mes de su gestión. Más allá del tema económico, la directora del Departamento de Comunicación y Relaciones Internacionales del Instituto de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), aborda el tema político y opina que sobre el tema migratorio hay reacciones encontradas, para muchos republicanos y organizaciones que buscan una política migratoria más estricta, pero es una desventaja. Considera que miles de millones de dólares van a ser encausados al rescate de los empleos, pero de los indocumentados. En el caso de México, Figueroa González rescata el hecho de que de último momento se quitó del plan de estímulo la cláusula “E-Verify” que implicaba que cada empresario que quisiera beneficiar de este paquete de estímulo económico, tendría que presentar ante las autoridades el estatuto migratorio de cada uno de sus empleados. “Obviamente, esto iba a perjudicar muchísimo a nuestros paisanos”. ¿Marcará esta ley el nuevo rumbo de un Estados Unidos proteccionista e intervencionista como el de la Segunda Guerra Mundial? Pudiéramos manejar algunas analogías, por el momento es tan diferente lo que ocurrió en los años 30 y la recuperación de los 40, sobre todo porque la presencia de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial obedecía a un contexto histórico, a una dinámica comercial y económica distinta. En aquel entonces no había globalización. ¿Hasta qué punto se expone Obama a una guerra comercial por parte de sus socios de la región como Canadá y México? En entrevistas que le han realizado a Barack Obama hay un dejo de proteccionismo. El hecho de que las automotrices soliciten apoyos económicos del Gobierno, por ahí lo que se especula entre miembros del gabinete es que si el Gobierno le va a entrar rescatar a las tres grandes de Detroit, el compromiso debería ser: cerrar plantas (automotrices) en el exterior, pero no dentro de Estados Unidos, rescatar los empleos de los estadounidenses. En términos del comercio internacional, creo que todavía vamos a tener muchos años de lo mismo, pero no de la manera en que se había manejado. En donde el Estado había permanecido en un rincón dejando las libres fuerzas del mercado actuar. El Estado va a ser interventor, no vamos a hablar de una economía planificada o centralizada al 100%, pero sí donde el Estado va a estar presente. En política exterior, está claro que la prioridad es Medio Oriente. La futura gestión de Benjamin Netanyahu como primer ministro de Israel, ¿complicará a Washington en su política a favor de la coexistencia pacífica de un Estado palestino y otro israelí en la región? Si recordamos lo que ha sido la experiencia del Netanyahu que ya estuvo en el poder en el pasado (abril de 1996-mayo de 1999), es un político de derecha, nacionalista, fue responsable de que todo el proceso de paz que se venía dando desde principios de los años 90, colapsara. Mientras que Isaac Rabin (en el poder entre 1974 y 1977), quien fue Premio Nobel, hablaba de paz por territorios. En cambio, Netanyahu cambió el lema, él habla de seguridad por territorios, cuando él asuma el poder, no creo que cambie su discurso. Sí sería un obstáculo para la política conciliadora que, al parecer, intenta implementar en la región, Barack Obama. ¿Existe algún vínculo directo entre la reactivación económica y el envío de 17 mil soldados estadounidenses a Afganistán? En temas de política exterior, hablamos en términos de seguridad, la cual es de tipo económica también. Entonces cuando se habla de guerras, se habla de que hay un ciclo económico de auge, las guerras siempre reactivan la economía. Los ocho años de administración (de George W.) Bush dan muestra que la guerra se privatizó. Fue una guerra en la que sólo los corporativos y las grandes firmas salieron beneficiadas. Sabemos del déficit histórico que dejó la administración que dejó George W. Bush. Afganistán es un frente de guerra abierto y descuidado. A fin de cuentas, en los próximos meses, se anunciará un retiro paulatino de las tropas de Iraq, no significa que necesariamente regresarán a su casa. Parte de esas tropas serían reinstaladas y sería en Afganistán. Estados Unidos no puede abandonar la guerra contra los mujaidines, los talibanes y Al Qaeda, y si en el camino esta operación militar apoya la producción para la guerra y los corporativos se ven beneficiados, entonces regresaríamos al esquema que toda vida se ha manejado excepto con Bush. ¿Qué es lo nuevo que puede aportar Hillary Clinton en su gira por el Sudeste asiático, que no le hayamos conocido a Condoleezza Rice? Hillary Clinton tiene, en definitiva, un estilo muy directo. Durante ocho años fue la primera dama de un presidente demócrata idealista que iba con el multilateralismo. A Bill Clinton le falló su política de conciliación con Corea del Norte, le dio incentivos económicos y un proyecto para crear una planta termoeléctrica a cambio de que no construyera la bomba atómica. A fin de cuentas, Corea del Norte se quedó con todo y construyó su bomba. No es casualidad que uno de los mensajes más directos que hasta el momento haya pronunciado Hillary Clinton vaya dirigido, precisamente, al régimen nuclear de Corea del Norte. ¿Cuál es la diferencia? Ella es una mujer que se desenvuelve con pies de plomo. Condoleezza Rice, en cambio, era de la junta Chevron-Texaco, era miembro directivo, una académica experta en asuntos soviéticos. Clinton no tiene la formación académica, pero creo que ocho años en la Casa Blanca le ayudó a desarrollar habilidades de negociación y de diplomacia. ¿Qué relación le espera a la nueva administración estadounidense con la extensión del Gobierno de Venezuela con Hugo Chávez? Pragmatismo, las relaciones internacionales actualmente están marcadas más por la praxis, lo que tiene más que ver con el beneficio mutuo, que con el dogma. Un millón de barriles de petróleo venezolano llega al mercado estadounidense diariamente. Nosotros conocemos el perfil de Hugo Chávez. Va a haber un acomodo en la relación bilateral, a lo mejor dimes y diretes. Tal vez no de la forma tan ríspida como con la administración Bush, pero aún así, cuando existía una tensa relación diplomática, la relación económica fluía. Una cosa es el discurso, y otra es lo que en realidad está ocurriendo en los negocios, sobre todo en materia energética. En las más recientes visitas a La Habana, los jefes de Estado de países como Chile, Guatemala y Argentina han criticado el Embargo a Cuba, ¿representan una presión real para Washington? Durante la campaña, Barack Obama fue muy cuidadoso de quedar bien con todos los bandos. Por un lado, los cubanos exiliados en Miami que mueven de manera importante lo que es la economía en esta región de Estados Unidos. Por otro lado también hay discurso para los derechos humanos y los inmigrantes. No es posible que Cuba, que en su Costa atlántica tenga una importante reserva de petróleo, esté aceptando inversión de China y tecnología de España y vendiendo su producción a China. Cuba forma parte del cinturón de seguridad de Estados Unidos. Están a unas cuantas millas. La Unión Americana requiere quemar millones de barriles de petróleo diariamente y más de la mitad la tiene que importar. Creo que la administración Obama dará un giro en lo que es la relación comercial con Cuba. No sé si lo va a hacer en la primera parte de su mandato, pero Cuba debe regresar a la zona de influencia americana. Entrevista: Luis Bolaños. Temas Norte América Estados Unidos Barack Obama Lee También El Tri Sub-17 femenil va por la revancha mundialista en Marruecos ¿Dónde ver EN VIVO el partido de J13 Cruz Azul vs América? 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