Sábado, 18 de Enero 2020
Entretenimiento | Se prepara para “Good”

Viggo Mortensen vive la pasión al máximo

El actor se divide entre su gusto por el futbol y su amor por la actuación

Por: EL INFORMADOR

ESTADOS UNIDOS.- Si alguien mira a los pies de Viggo Mortensen, lo más seguro es que vea sus calcetines de distintos colores: uno azul y otro rojo. Pero nadie lo puede acusar de daltónico. Antes que eso, hay que preguntar si ese día hay futbol en la televisión. Más específicamente, si juega el San Lorenzo de Almagro (de colores rojos y azules), de la liga argentina. “¡Soy hincha de corazón”, dice el actor de 50 años, conocido en el mundo entero por su personaje de Aragorn, en la saga El señor de los anillos.

Viggo es alguien que da sorpresas. Tal y como el personaje creado por J.R Tolkien. Ahora mismo en la cinta Good, que se estrena en España, interpreta a un buen hombre, cargado de problemas, que ejerce como profesor de literatura en la Alemania de los años treinta, en un momento en el que los nazis comienzan a quemar los libros prohibidos.

Él publica una novela sobre la eutanasia y el gobierno decide utilizarla como propaganda cuando comienza el exterminio. La cinta aún no tiene fecha de estreno en México.

Muchas féminas dirían que es un hombre difícil de superar. ¿Es cierto? Veamos: habla inglés, español y danés a la perfección. No sólo es actor, sino también fotógrafo, músico de jazz, escritor y pintor. ¿Algo más?. Sí. También le gusta la poesía.

Contrario a su imagen desaliñada y feroz de El señor... cuando alguien habla con él, su voz es pausada, baja, tomándose el tiempo, midiendo las palabras. Y es humilde. “Fue suerte”, exclama, cuando se le pregunta sobre el éxito de la trilogía, “yo sólo digo muchas gracias”.

Sin mayores pretensiones

Viggo nació en Nueva York hace 50 años. De madre estadounidense y padre danés, vivió su infancia entre Estados Unidos, Venezuela, Argentina y Dinamarca.

A los siete años lo enviaron a un internado en el país pampero, de donde tomó su amor al mate y al San Lorenzo de Almagro, y a los 11, cuando sus padres se divorciaron, se trasladó a Nueva York dónde siguió con sus estudios.

Tratando de encontrar un lugar en el mundo optó por estudiar actuación en la gran manzana. Hizo teatro y fue dándose a conocer. Tres años después de su regreso logró un pequeño papel en Witness (1985), un thriller protagonizado por Harrison Ford. Luego participó en una comedia bastante maltratada por la crítica llamada Salvation! (1987), donde tuvo una excelente noticia: conoció a su futura esposa, Exene Cervenka, una cantante punk. Poco a poco fue obteniendo mejores papeles, destacando en su filmografía Marea roja (1995).

Cinco años después, ya con un hijo en su familia, recibió la llamada de Peter Jackson para hacer el personaje principal de Tolkien. Dudó, aunque parezca increíble, pues le significaba alejarse varios meses de su esposa y su hijo.

En EU su trabajo fue ampliamente reconocido. Pero él, siguiendo su propia regla de jamás dejarse envolver por la fama, sólo apuntaba a decir: “Hay una frase de Winston Churchill con la que estoy de acuerdo: nunca ir en busca de medallas, siempre aceptarlas y nunca llevarlas. Así pienso yo”.

Su idea la volvería a decir, más desarrollada, luego de trabajar con David Cronemberg en Una historia violenta. “Los premios siempre son algo relativo, a veces aparecen ahí películas y directores mediocres, en realidad es cuestión de suerte; a Cronemberg nunca lo han nominado al Oscar, algo que me parece increíble”, explicó el actor en su momento.

Luego de la mencionada Good, Viggo volverá al cine a fines de 2009 con The road, un filme de ciencia ficción protagonizado junto a Charlize Theron y Robert Duvall. Esperando, eso sí, que Argentina haga un buen mundial en la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010.

La frase:


“Hay una frase de Winston Churchill con la que estoy de acuerdo: nunca ir en busca de medallas, siempre aceptarlas y nunca llevarlas. Así pienso yo”

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