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Viernes, 21 de Septiembre 2018
Entretenimiento | Exalta las virtudes de este producto como símbolo de la eternidad

Para Vargas Llosa el aceite de oliva es un símbolo de la eternidad

El escritor destacó los quehaceres bienhechores y virtuosos del aceite

Por: EFE

OSUNA, ESPAÑA.- El escritor hispano-peruano Mario Vargas Llosa pronunció hoy en Osuna (Sevilla, sur) el pregón del primer aceite del Mediterráneo, y exaltó las virtudes de este producto, que "no muere nunca, rebrota, renace de sí mismo y es por tanto un símbolo de la eternidad".

El autor de "Pantaleón y las visitadoras" protagonizó este acto promocional del principal producto de la comarca sevillana tras plantar un olivo en el Patio del Sepulcro Ducal de la Colegiata de Osuna.

El olivo de Vargas Llosa quedó levantado junto a los que en su día pusieron los pregoneros de este acontecimiento empresario cultural Antonio Gala, José Manuel Caballero Bonald, Manuel Vincent y Jesús Quintero.

En el Auditorio de Las Canteras, el pregonero Vargas Llosa citó a Azorín para identificar el aceite de oliva como "uno de los emblemas de la cultura occidental" por su antigüedad, su presencia en el paisaje geográfico, en la poesía y en las artes, así como por sus propiedades alimenticias.

Destacó los "quehaceres bienhechores y virtuosos del aceite", del que señaló, además de su uso gastronómico, su participación "casi con tanto protagonismo como el vino" en todas las ceremonias eróticas.

"Sin la ayuda benéfica, continua y múltiple del aceite, la vida humana sería mucho más pobre, triste, rastrera, desangelada y rutinaria de lo que es", aseguró el académico de la Lengua.

Para Vargas Llosa, que entre otros atesora los premios Príncipe de Asturias y Cervantes, el aceite de oliva es "un ciudadano universal, un ser sin fronteras que se adapta adonde lo llevan y se entrega con generosidad a todos quienes le abren los brazos".

Hizo hincapié en la relación directa del aceite de oliva con la creación literaria, ya que "a la rancia lucecita de los mecheros de aceite se escribieron los primeros libros y muchas obras maestras de la literatura, filosofía, teología y la ciencia que ahora reverenciamos y llamamos nuestros clásicos".

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