Miércoles, 15 de Octubre 2025
Entretenimiento | Gira de despedida. Concluirá fechas en 2013

Nace de nuevo

Vicente Fernández está en casa, recuperándose y listo para volver a los escenarios el próximo año

Por: EL INFORMADOR

Vicente Fernández afirma que no cambiaría nada de lo que ha vivido, incluso la enfermedad.  /

Vicente Fernández afirma que no cambiaría nada de lo que ha vivido, incluso la enfermedad. /

GUADALAJARA, JALISCO (24/NOV/2012).- Vivo. Fuerte o “entero”, como dice él. El bigote ya no está, pero la sonrisa permanece intacta. Los lentes negros, grandes, protegen sus ojos y ocultan buena parte de su rostro. El sombrero oculta las canas y le otorga la imagen de siempre. Es Vicente Fernández, que se presentó ayer por la mañana en la Arena VFG ante la prensa. Quería contar su verdad, despejar rumores, romper con los chismes. Lo hizo con el semblante cansado, pero no derrotado, al contrario. Sonriente, victorioso sobre el cáncer por segunda ocasión, y listo para terminar con su gira del adiós. Como si hubiera vuelto a nacer.

La cita con los medios fue en su casa. Donde se siente cómodo y se recupera de la cirugía del hígado. El olor a campo le gusta, lo tranquiliza. Observa su magna obra, lo enorgullece. La Arena VFG, ésa que construyó a un costado del Rancho  Los Tres Potrillos, es la que alberga la charla. “Aquí me tienen, entero, al menos para poder terminar mi gira de despedida”, saludó el cantante apenas pisó la tarima.

El intérprete no llegó solo. Lo hizo acompañado por su hijo Vicente Fernández Jr. y los doctores Federico Mendoza, Luis Rodríguez y Roberto Esquivel. “Son grandes doctores, y ahora grandes amigos”, asegura. Cuando tomó el micrófono, prometió que lo respondería todo. Y así fue.

Durante casi una hora, Chente reflexionó sobre su enfermedad. Los cuidados que debe tomar de aquí en adelante. Los efectos en su vida y en su mente. Los planes para su vida personal. Eso sí, negó que haya marcha atrás en su decisión de retirarse. “Voy a mantener mi palabra, esta es mi gira del adiós”.

Crónica de una enfermedad

Vicente Fernández recuerda a la perfección el instante en que las cosas dentro de su cuerpo comenzaron a fallar. “Fue aquel sábado (13 de octubre en el Palenque) que canté en Guadalajara, alguien de los medios me preguntó que cómo me sentía, y les dije que yo me sentía más fuerte que un toro. Muchos pensaron que me retiraba por motivos de salud y yo quería dejar claro que estaba bien”. Lo cierto es que dentro de su cuerpo había “algo” anormal.

Fernández explicó que cada tres meses se somete a un chequeo físico de rutina. Fue en octubre cuando el doctor Roberto Esquivel le dijo “que había salido alto de las encimas. Yo le dije ‘eso qué es’, porque no entendía qué sucedía, y él me explicó que eso significaba que estaba un poquito inflamado el hígado”. Fue la primera vez que supo que algo en su hígado no se encontraba bien.

El Charro de Huentitán fue sometido entonces a un ecosonograma donde no se apreció ningún problema. Esquivel insistió y el cantante se sometió a una resonancia magnética. Fue entonces que apareció “la bolita” en su hígado.

“La bolita estaba en la vesícula biliar, en la parte que envía la bilis al estómago”, apunta el cantante, quien agrega que en ese instante el peligro no era sólo el cuerpo extraño que estaba en su organismo. Él mismo lo explica rápidamente: “La bolita valía una pura y dos con sal, con cáncer y sin cáncer (risas), si seguía creciendo iba a oprimir los conductos biliares, la bilis se iba a ir a la vesícula, luego a la vejiga y de allí a la sangre y entonces tan tan”.

Pese al diagnóstico, Fernández siguió cantando, hasta que los doctores le marcaron un alto. Tuvo que suspender su gira por Estados Unidos y reconocer que algo estaba mal en su cuerpo. “Cuando lo di a conocer y le pedí a la gente que rezara por mí, jamás imaginé lo que se iba a desatar”.

Ciencia y fe


El 8 de noviembre pasado, Vicente Fernández entró al quirófano. “Duró 12 horas. Recuerdo que lo primero que hice fue encomendarme al Señor. Le pedí las bendiciones a mis hijos, a mi mujer, a mis nietos. Me metieron al quirófano e iba cantando”, agrega con una sonrisa. Lo demás se pierde en la anestesia y sólo recuerda el momento en que despierta con un golpe en la frente.

Para Chente, la cura fue una mezcla de fe con ciencia. Fe por la cantidad de gente que rezó “aunque sea un Padre Nuestro por mi salud”. Ciencia porque fue a través de mecanismos robóticos que la cirugía se llevó a cabo. “Si no hubiera podido hacerse con el robot, me tendrían que haber abierto el estómago, y con esa operación ya no podría cantar. Bendito sea Dios que el robot salió mejor que una operación abierta”.

“Al día siguiente de mi operación ya pude hacer lo que quería, y comer lo que se me antojara. Seguiré siendo el que era antes de la operación, con un año más de edad, pero siempre he dicho que la edad es la que uno siente. Y yo me he sentido siempre fuerte, con muchas ganas de vivir, de hacer feliz a la gente a mi manera. No cambia nada, esta operación ni las que pudieran venir en el futuro”.

Al cuestionarle si esta segunda oportunidad de vida cambia la idea de abandonar el escenario, el cantante negó primero con la cabeza, antes de responder. “Me siento como un caballo, con mucho brío, fuerte. Pero no voy a ser eterno y quiero cumplir con lo que prometí, con mi gira de despedida”.

“Soy de una sola palabra, cuando dije que me retiro, me retiro. No me gusta dejar a medias las cosas. Tranquilamente me podría retirar así (…) Cantar es mi medicina, quiero terminar y poder decirle a la gente que cumplí, que cumplí con mi familia y conmigo”.

La despedida ya tiene ante los jaliscienses fecha y lugar, anunció el cantante, quien de paso explicó el porqué no puede regresar a los escenarios antes. “No puedo cantar hasta dentro de dos meses y medio. En dos meses estaré con el hígado recuperado, porque es el único órgano humano que se regenera. Voy a empezar aquí (en la VFG), el 15 y el 16 de febrero (de 2013), para celebrar en la medianoche el segundo concierto mi cumpleaños (Chente nació el 17 de febrero). Serán mis 73 años, y voy a estar feliz por poder estar lado a lado con mi gente”.

APOYADO POR LA CIENCIA

La voz del médico


Federico Mendoza (director de la Sociedad Mexicana de Trasplantes de Hígado), fue uno de los médicos que atendió a Fernández previo, durante y posterior a su lucha contra el cáncer.

El cirujano señaló en encuentro con los medios de comunicación que “esta es una enfermedad que estuvo localizada en el hígado, (fue) una tumoración de 2.8 centímetros, en una zona difícil de quitar. El hígado tiene partes centrales y periféricas. Cuando está en la periferia es más sencilla de extraer, en este caso no fue así”.

El galeno detalló que “fue una cirugía de quitar la mitad izquierda del hígado. No ha tenido invasión a otros órganos. Las posibilidades de reincidencia no son mayores, sin embargo hay que realizar estudios durante el primer año después de la cirugía cada mes”.

TOMA NOTA

Mecánica de boletos

Para quienes adquirieron boletos para el show de Vicente Fernández que se realizaría en diciembre y se canceló, los organizadores anunciaron que podrán obtener el rembolso de sus entradas en el punto de venta donde fueron adquiridos.

Cabe señalar que las entradas no son canjeables, es decir, no se pueden cambiar los boletos de los conciertos cancelados por los conciertos que se celebrarán en febrero.

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