Jueves, 26 de Noviembre2020
Entretenimiento | En tono de comedia. Disfruta del éxito de Cachito de cielo

Maite Perroni, aire fresco en telenovelas

La actriz reconoce que sin un buen trabajo en equipo no hay proyecto exitoso

Por: SUN

En ''Cachito de cielo'' Maite Perroni interpreta a una joven que debe aprender a vivir con la pérdida de su novio. EL UNIVERSAL  /

En ''Cachito de cielo'' Maite Perroni interpreta a una joven que debe aprender a vivir con la pérdida de su novio. EL UNIVERSAL /

CIUDAD DE MÉXICO (17/JUL/2012).- Una carrera de subidas y bajadas para Maite Perroni. Cuando RBD se encontraba en sus días finales, muchos se preguntaban qué camino tomarían sus integrantes femeninas, principalmente Dulce María y Anahí. Ambas ya tenían una senda recorrida dentro de las telenovelas y sus éxitos discográficos hacían pensar que su futuro sería brillante en cualquier campo artístico en el que decidieran desempeñarse. Pero ninguna de las dos logró consolidar su carrera en solitario.

La que terminó desligando su imagen de la del grupo, y convirtiéndose en la nueva sensación de la televisión fue esa chica callada, discreta y que regularmente era la segunda o tercera voz en las canciones del conjunto: Maite Perroni.

La actriz actualmente protagoniza junto a Pedro Fernández "Cachito de cielo", melodrama con tintes de comedia convertido en un éxito dentro de la programación del Canal de las Estrellas. No es una sorpresa. Y es que no es la primera producción exitosa que encabeza Perroni, que en la historia tiene el personaje de "Renata". Antes brilló en "Cuidado con el Ángel", luego con "Mi pecado" y "Triunfo del amor".

La solidez que ha demostrado en cada proyecto y el comportamiento ejemplar de Maite dentro y fuera de los foros de grabación, hacen que sean muchos los que ya la coronan como la nueva reina de las telenovelas en México. Ella simplemente sonríe y se concentra de cara al futuro. “Me siento muy contenta –afirma la actriz en entrevista vía telefónica con este medio– porque este ha sido un proyecto que la gente ha aceptado de muy buena forma, y eso es lo más importante”.

Si algo le quedó a Maite de su experiencia en RBD, es que un proyecto sólo funciona si el trabajo en equipo es sólido, y ella admite que esa es una de las principales cualidades de "Cachito de cielo". “Estamos convencidos de que la novela es un proyecto diferente a lo que habíamos hecho con anterioridad, que nos permite hacer algo fuera de lo común a los melodramas que ya todos conocemos”.

—¿Te resultó más sencillo entrar en el tono necesario de la comedia luego de hacer dos melodramas mucho más “tradicionales”?

—Siempre es un reto encontrar la media entre esos dos puntos, entre el drama y la comedia. En "Cachito…" hay personajes que pisan mucho el terreno de lo cómico, y hay otros a los que nos toca estar en la parte “real” de la historia, en lo “duro”. Pero al mismo tiempo yo no quería estar fuera de tono del proyecto. Por eso he tratado de reforzar ciertos puntos en la forma de comportarse de mi personaje, "Renata".

—¿Cómo te adaptaste al género?

—Descubrí que mi gesticulación era lo que me permitía acompañar de cierta manera tanto la comedia como el drama, pero sobre todo, es importante entender a "Renata" para darle los colores correctos.

Mi personaje tiene una carga dramática enorme, lleva la pérdida de su novio a cuestas, y poco a poco es que termina por entrar en una dinámica más ligera. Entonces, yo me estoy enfocando a darle sentido a eso, a practicar mis reacciones, miradas y ojos. Ella no tiene tantas situaciones cómicas, pero es una historia con muchos matices.

—Ya tienes tres protagónicos en telenovelas, ¿qué tan fácil es reinventarse de proyecto a proyecto, y no sentir que caes en una repetición?

—No es fácil. Mi cara es la misma, mi cuerpo es el mismo, eso va a ser siempre. Tengo que ir encontrando las características del personaje, lo que detona su forma de ser. Creo que lo he ido logrando, espero que el público así lo piense, porque esa es mi intención a final de cuentas.

—¿Y qué es lo que hace único al personaje de “Renata”?

—(Hace una pausa antes de responder) Renata es una persona que forma parte de un espacio social que otros de mis personajes no habían tenido. Es una chava consentida, que lo tiene todo, que tiene una protección absoluta por parte de sus padres, y la mayor pérdida que ha afrontado en su vida es la del amor de su vida, pero esto mismo le da mucha seguridad, el tener una base familiar tan sólida, en apariencia.  Ya irán viendo que no todo es lo que parece (risas).

—¿Las “mujeres de armas tomar” son las que te llenan el ojo para elegir un melodrama?

—Parece (risas). A "Renata" la defino como una mujer determinada, que se mueve por sus propias convicciones. Eso es distinto a otros personajes, como "Marichuy" de "Cuidado con el Ángel", que era una chica de barrio, que hablaba distinto, se movía de una forma especial, era irreverente, sin límites. Diría que era un corazón andando.

"Lucrecia" de "Mi pecado" era otra cosa. Ella era muy determinante, era una mujer con una familia quizá desahogada en lo económico pero sin su apoyo, su mamá la odiaba, era su peor enemiga.

—Te refieres a “nosotros” al momento de definir el éxito de “Cachito...”, ¿siempre tuviste claro que el éxito de cualquier proyecto pasa por el trabajo en equipo?

—Cierto. Todos hemos tenido la disposición de hacer un equipo. Entendemos que es un trabajo donde todos tenemos que empujar en una misma dirección; somos un conjunto de muchas situaciones y emociones distintas.

Cuando logramos entender que esto, la novela, nuestro trabajo, es en beneficio de todos, que todos vamos por un mismo objetivo, las cosas se mueven diferente. Me siento afortunada de trabajar con este grupo.

—Luego de leer el guión de “Cachito de cielo, ¿pensaste que era un éxito seguro?

—No. El proyecto era una moneda al aire, y  nos da gusto que funcione como lo soñamos, que todo se desarrolle de la forma correcta. Eso es una enorme motivación para seguir trabajando, sobre todo porque la gente ha hecho suya la historia.

POR CIERTO

Tentada por el cine


Antes de embarcarse en la grabación de la novela, se vio inmersa en el rodaje de la película El arribo de Conrado Sierra, de René Pereyra, que llegará a las pantallas nacionales a finales de año.
El filme se desarrolla en el México de la década de los años veinte.

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