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Domingo, 18 de Noviembre 2018
Entretenimiento | La trova en México surge como una continuación del Nuevo cancionero argentino y de la tradición chilena, del trabajo de gente como Atahualpa Yupanqui y Violeta Parra.

La trova no se hace desde la comodidad de la casa: Palomares

La trova en México y en cualquier parte del mundo no puede quedarse en la estética, ni encerrada en una peña, necesita nutrirse de vivencias, de vinculación con la gente y la tierra para poder volver a pintar al mundo, como lo hiciera en sus inicios, afirmó el trovador mexicano Gabino Palomares.

Por: EL INFORMADOR

Zacatecas.- La trova en México y en cualquier parte del mundo no puede quedarse en la estética, ni encerrada en una peña, necesita nutrirse de vivencias, de vinculación con la gente y la tierra para poder volver a "pintar" al mundo, como lo hiciera en sus inicios, afirmó el trovador mexicano Gabino Palomares.
En entrevista, el legendario cantautor habló en exclusiva para Notimex de la situación que guarda este movimiento iniciado por él y otros personajes que se dieron a la tarea en los años 70 de darle vida a la trova mexicana que deriva de la Nueva Canción Latinoamericana de esos años.
La trova en México, recordó, surge como una continuación del Nuevo cancionero argentino y de la tradición chilena, del trabajo de gente como Atahualpa Yupanqui y Violeta Parra, cuyas canciones se hacían con las formas rigurosas del folclor, pero con otras letras, que empezaban a hablar de la problemática latinoamericana.
"Nosotros -refirió- recibimos una gran influencia de la Nueva Trova Cubana y la adaptamos a nuestras condiciones y hubo gran cantidad de gente que nos metimos a este movimiento, siempre a contra corriente, yo digo siempre que son de la cofradía del salmón", bromea.
De aquel entonces a la fecha, expuso, son más de 35 años de canto, pero también de necedad, de terquedad, de resistencia, porque todo está en contra, pese a lo cual algunos se han mantenido, "ya no somos tantos, de hecho, somos una fauna en vías de extinción".
La siguiente influencia que tuvo la nueva canción latinoamericana, dijo, es la que estaba fuertemente vinculada a las asociaciones políticas, pues en México fueron éstas las que los dieron a conocer en todo el país; "No había acto político en que no hubiera uno cultural", acotó.
Esto, dijo, le daba una gran riqueza a los movimientos políticos, era como la parte de educación política, y en la "izquierda" eso se vino perdiendo, "ya no hablemos de mística revolucionaria, sino de una mínima preparación política de la que adolecen los políticos que es lamentable y por la que hay que hacer algo".
La trova, dijo, tiene que ir vinculada a las vivencias y éstas tienen que ir en función de lo que uno es, por eso, si hablas de libertad tienes que estar con quienes defienden la libertad, si hablas de justicia, con quienes trabajan con las organizaciones que defienden estos valores universales, no puedes componer cómodamente desde tu casa, hay que empaparse de realidad.
El contacto con la gente, expresó, es lo que te da grandes vivencias que te enriquecen en todos los niveles, "yo no creo en el arte por el arte, para mi todo arte es político, creo que todo arte te refleja una visión del mundo y ésta es política, eres artista y cuando expresas lo que sea eso es político, yo asumo esto, me asumo como un militante de izquierda y actuó en consecuencia".
Lo digo, acotó, "por Silvio (Rodríguez), Pablo (Milanés), (Joan Manuel) Serrat, lo digo por todos, que no podemos quedarnos con la idea de que una vez fuimos portavoces de los movimientos sociales, quedarnos con la fama y echarnos a dormir".
El valor de eso, sostuvo, está en hechos, como lo que hizo la generación de Bob Dylan, que detuvieron una guerra con su movimiento por la paz, y fue esa vinculación la que permitió a Dylan hacer su obra más importante.
En estos años, dijo, he estado haciendo miles de actuaciones, el 80 ó 90 por ciento de ellas son gratis, y en cada una de éstas ha ganado, porque lo han puesto en contacto con la gente y ella le da vitalidad para mantenerse estos 35 años y los que le queden.
Por eso, insistió, los jóvenes de hoy no pueden quedarse en la estética, porque estética y política deben ir de la mano, claro que depende a donde quiere cada uno llevar su proyecto, pero si se ostentan como trova tienen que aprender a "pintar el mundo" y en los bares y las peñas, las vivencias son muy pocas y el mundo es mucho más grande, hay que viajar y empaparse de la gente, aseguró.
Desde luego, consideró, la culpa no sólo es de los jóvenes, sino de las organizaciones de izquierda que se olvidaron del proyecto cultural que les diera cabida, de los organismos de derecha que no les interesa abrirles paso, y de los medios que siguen con su esquema de apoyar "la chabacanería" y la pobreza en todas sus formas.
Por eso, como parte de su trabajo regresará a colaborar con las organizaciones de izquierda, pese a las "cochinadas" que allí suceden, con el propósito de contribuir a echar a andar un proyecto cultural de izquierda, concluyó.
Por la noche, Palomares se presentó con gran éxito en la Plazuela Goitia de la capital zacatecana, donde cerca de mil personas se congregaron para escuchar sus temas de reflexión, bajo la consigna de más vale gastar en cultura que en violencia.
Acompañado en la guitarra por Misael Ramírez, trajo al escenario temas como "Sólo le pido a Dios", "La Maldición de la Malinche" y "Se va la vida compañera", entre otras que avivaron los ánimos de los zacatecanos que antes habían podido disfrutar en Plaza de Armas, del concierto del venezolano Ricardo Montaner y en el Teatro Calderón, de la presentación del ballet húngaron Pécs, que ofreció El Jorobado de Notre Dame. NTX AGP 16/03/08

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