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Entretenimiento | El orgullo de la cinematografía mexicana es recordado a 110 años de su natalicio

Gabriel Figueroa: el fotógrafo de oro

El orgullo de la cinematografía mexicana es recordado a 110 años de su natalicio
Gabriel Figueroa. A finales de los años treinta y principios de los cuarenta, intervino en más de 40 películas. AP / ARCHIVO

Gabriel Figueroa. A finales de los años treinta y principios de los cuarenta, intervino en más de 40 películas. AP / ARCHIVO

GUADALAJARA, JALISCO (24/ABR/2017).- Omitir a Gabriel Figueroa en la historia del cine mexicano es imposible. Este fotógrafo no solo marcó una perspectiva estética y vanguardista en la cinematografía nacional modernizando a la gran pantalla, también fue de los primeros en llevar el orgullo tricolor a las altas esferas de Hollywood.

Un día como hoy, hace 110 años, nació Gabriel Figueroa Mateos, el mexicano que a través de su cámara contribuyó a consolidar la época de oro del cine nacional con encuadres y juegos de color que catapultaron a la fama a decenas de histriones y directores en 235 filmes.

Si algo caracterizó a Figueroa Mateos —fallecido a los 90 años de edad el 27 de abril de 1997— fue su inagotable amor por el paisaje mexicano y la forma artística en las que integraba a los volcanes, magueyes y nubes a su perspectiva estética, al considerar que elementos como éstos reflejaban a un México vivo y capaz de ofrecer belleza en una sola toma.

Entre las reflexiones más citadas de Gabriel Figueroa se recuerda el discurso sobre su pasión fotográfica al ser el ganador del Premio Nacional de las Artes en 1971, al expresar que más allá de la toma fija, su principal motor era el movimiento capturado con su lente para exhibir lo vibrante que podía ser México.

“Estoy seguro de que si algún mérito tengo, es saber servirme de mis ojos, que conducen a las cámaras en la tarea de aprisionar no sólo los colores, las luces y las sombras, sino el movimiento que es la vida”.

Proyección internacional

Desde sus inicios como filmador únicamente de fragmentos de promoción y el detrás de cámaras de películas, Gabriel Figueroa llamó la atención de los entonces centros educativos cinematográficos, especialmente a la institución fílmica CLASA, que becó al fotógrafo mexicano para estudiar en Hollywood con Gregg Toland, director de fotografía de “Ciudadano Kane”.

Tras regresar de Estados Unidos y con una reputación intachable como fotógrafo, Gabriel Figueroa se suma en 1936 al rodaje de “Allá en el Rancho Grande”, de Fernando Fuentes, proyecto que abrió sus horizontes para también participar en “Cielito lindo” con Alex Phillips.

De ahí que las grandes personalidades pelearan por tener a Figueroa entre sus proyectos, tan sólo de 1939 a 1943, el fotógrafo intervino en más de 40 películas, llamando aún más la atención cuando “Flor silvestre” tocó a su puerta con la posibilidad de trabajar junto a Emilio “El Indio” Fernández.

Su constante activación en defensa de los derechos laborales de la cinematografía le valió ser propuesto por Pablo Neruda y Efraín Huerta como director de la asamblea que dio respaldo a los cineastas de Hollywood despedidos en los años 50 y así asistir a congresos y reuniones en las que entabló amistad con personajes como Walt Disney, Marilyn Monroe, Luis Buñuel y María Félix, además de lograr en 1964 ser nominado para el Premio Oscar por su trabajo fotográfico en “La noche de la iguana”, de John Huston.

Rebelión con causa

Más allá de la extensa filmografía que constituyen a su carrera, Gabriel Figueroa destacó en la industria internacional al ser un defensor de la cinematografía mexicana y el respeto y valoración que tanto directores, actores, productores y cualquier engrande la industria merecían, logrando ser junto a Mario Moreno “Cantinflas” y Jorge Negrete, fundador del Sindicato de Trabajadores de la Producción Cinematográfica de la República Mexicana.

Desde 1945, al ser secretario General de la Sección de Técnicos y Manuales del STIC-CTM, Gabriel Figueroa denunció públicamente las condiciones de producción del gremio y la falta de respaldo de otros sindicatos, lo que lo impulsó más a ser considerado como uno de los profesionales más capacitados para agilizar la realización de producciones y la exportación de filmes nacionales.

Esa faceta rebelde ocasionó que escaparates cinematográficos del extranjero prestarán mayor atención al trabajo visual de Gabriel Figueroa, logrando que ese mismo año de consolidación sindical le mereciera ganar premios internacionales en la categoría fotográfica con la película “La perla” con Emilio Fernández y coronarse con los máximos galardones de la Muestra de Venecia, en el Festival de Madrid y un Golden Globe de los Hollywood Foreing Correspondents.

Amante de las sombras

Aunque el blanco y negro fue el formato esencial en el trabajo de Figueroa, este cineasta impuso su propio estilo marcando un diseño único en el uso de sombras e iluminación natural y artificial al aportar y priorizar la tendencia del retrato más pictorialista, principalmente en el encuadre del close-up que constantemente aplicaba sobre los actores.

PARA SABER
Lo destacado

• A partir de 1950 comienza a trabajar con el cineasta español Luis Buñuel en los filmes de “Los olvidados”, “El Nazarín”, “Los ambiciosos”, “La joven”, “El ángel exterminador” y “Simón del desierto”.
• En 1950, la OEA y la Unión Panamericana organizan una exposición-homenaje, además de ser invitado al Festival Cinematográfico de Karlovy-Vary, donde gana el premio a la fotografía por “Pueblerina” de Emilio Fernández.
• En 1960 entrevista en la cárcel a David Alfaro Siqueiros.
• En 1968 es nombrado Miembro activo de The Academy of Motion Picture Sciences and Arts.
• En 1972 preside la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas de México.
• En 1983 fotografía su última película “Bajo el volcán” de John Huston.
• En 1987 Recibe el Ariel de Oro de la Academia Mexicana de Ciencias y Artes Cinematográficas.

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