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Miércoles, 25 de Abril 2018
Entretenimiento | El concierto se prolongó por dos horas y media debido a la energía del público

''El Salmón'' comete el ''crimen perfecto''

El concierto se prolongó por dos horas y media, debido a la energía del público que ovacionó a Calamaro

Por: EL INFORMADOR

El roquero, asombrado por la entrega del público tapatío, regresó en dos ocasiones al entarimado. EL INFORMADOR  /

El roquero, asombrado por la entrega del público tapatío, regresó en dos ocasiones al entarimado. EL INFORMADOR /

GUADALAJARA, JALISCO (04/NOV/2010).- Anoche, el cantautor argentino Andrés Calamaro volvió a cometer el “crimen perfecto”, cuando pidió “no me claves los dientes, por la espalda”, ante casi dos mil 200 personas reunidas en el Teatro Diana.

El reencuentro de “El Salmón” con el público tapatío se dio de manera puntual, cuando las luces de la sala se apagaron a las 20:30 horas y el intérprete apareció con la Fender Stratocaster colgada, secundado de sus compañeros para dar inicio con Jumpin’Jack Flash, original de The Rolling Stones, con lo cual se presagiaba una noche 100% “On the Rock”.

“Jalisco no te rajes, aquí estamos para tocar cara a cara. Viva México, mejor imposible”, declaró el guitarrista y cantante apenas tres temas después de iniciado el recital.

Enseguida dio rienda suelta a una veintena de temas, entre clásicos como Mi enfermedad, Out put In put y Sin documentos, y nuevos como Tres Marías, Los Divinos y Samurai, incluidos en su más reciente producción discográfica “On the Rock”.

Cuando se esperaba que hubiera espacio para los tangos, dejó éstos en el camerino para tocar en cambio un “set” de tres cumbias: la ya mencionada Tres Marías, Tuyo siempre y Mil horas.

“Saludo a la tierra de Gael García, que no he conocido ningún actor como él; la tierra de The Mars Volta, de Juan Rulfo, de Maná...”, expresó un emotivo Calamaro en su tercera visita a Guadalajara.

Acto seguido, a veces con guitarra al hombro, otras sólo con el micrófono interpretó “con todo respeto” El Rey y Te solté la rienda, de José Alfredo Jiménez, a quien dio “gracias por tan buena música que nos dio”.

Cuando mejor se ponía el ambiente, los problemas técnicos
opacaron por momentos el recital, ya que el teleprompter, pantalla en la que lee la letra de sus canciones, se apagó y tuvo que echar mano de las canciones impresas, que colocó junto al pedestal del micrófono, disculpándose: “No soy perfecto”, lo que a algunos asistentes molestó y otros le celebraron.

Para continuar con los homenajes, Andrés interpretó No woman, no cry, de Bob Marley, con lo que el concierto volvió a adquirir un toque de cadencia.

Parecía que Calamaro aguantaría sin retirarse del escenario y tomar un respiro, pero enseguida vino un parón. Había que volver a calibrar la instrumentación para volver con lo mejor: Paloma, Estadio Azteca, Crímenes perfectos y Flaca.

Era el final, así estaba marcado. Andrés se despidió del público acompañado de sus músicos, sin embargo tras un breve, pero intenso “oe oe oe oe, Andrés, Andrés”, el roquero argentino regresó al entarimado.

“Cuando me muera que me entierren acá. Si es antes, mejor”, declaró agradecido “El Salmón”, ante la rendición de su público.

Para dejar humeante la escena del “crimen perfecto” y despedirse, hizo un jam de blues, ligado a Alta suciedad y Canal 69, con puente a Rock and roll, de Led Zepellin.


EL INFORMADOR/ OMAR CASTAÑEDA

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