Se trata de la primera caída para un periodo como este desde 1997, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Las embotelladoras de refrescos, tanto de Pepsi Cola como de Coca Cola, trasladaron el nuevo gravamen a los consumidores, lo que se reflejó en un incremento de 15 por ciento en precios en lo que va del año, su mayor alza desde 1995, año de una de las peores crisis económicas del país. La embotelladora más afectada por el nuevo impuesto fue Coca Cola Femsa, con una baja en sus volúmenes de ventas de 5.3 por ciento a la primera mitad del presente año, seguida de Arca Continental con 4.7 por ciento y Cultiba con una disminución de 0.8 por ciento.