Economía | Hacienda tiene 15 días para revelar metas Preparan el Paquete Económico 2010 Cuando el 8 de septiembre el Gobierno entregue su propuesta al Congreso, se conocerán sus prioridades para enfrentar la crisis Por: EL INFORMADOR 24 de agosto de 2009 - 01:09 hs CIUDAD DE MÉXICO.- La discusión y aprobación en el Congreso de la Unión del Paquete Económico del Gobierno federal del siguiente periodo anual en el pasado ha sido polémico, y sujeto a lo que muchos mexicanos llaman una “rebatinga”; es decir, una disputa desordenada para ver qué sectores, regiones y proyectos saldrán beneficiados con menores cargas fiscales y con mayores recursos a ejercer, en detrimento de otros. Así ocurrió el año pasado, para resolver el acopio y uso de 2.8 billones de pesos para 2009, que hace unos días, informó el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Agustín Carstens, no alcanzó ese monto presupuestado por una caída en precio y producción del petróleo y por una baja en la recaudación fiscal porque la planta productiva nacional ha recortado sus actividades por la crisis económica y la epidemia de influenza humana A H1N1, lo que ocasionó 480 mil millones de pesos de déficit sobre el estimado para este año. El equipo de Hacienda, que tiene hasta el 8 de septiembre próximo para someter al Congreso el Paquete Económico del año entrante ha informado que esperará hasta el plazo límite, en dos semanas más, para presentarlo y darlo a conocer a la opinión pública. Son días de negociación, y también de manifestaciones de todos los sectores públicos interesados en hacer que el presupuesto, que debe contemplar una pérdida en ingresos de 300 mil millones de pesos: fuerzas políticas partidistas y gubernamentales, dirigentes empresariales, sindicales y de organismos sociales, como los rectores de universidades públicas. Ya Carstens divulgó lo obvio en la Comisión Permanente del Congreso: el presupuesto de 2010 deberá salir de una fórmula que resuelva a) recaudar más –impuestos y precios de productos y servicios gubernamentales, como peajes, electricidad y combustibles— b) recortar el gasto corriente de la Federación, al que se destina poco más de 80% de todos los recursos, y c) cancelar la obligación legal de no endeudarse por dos o tres años, y permitir un ligero déficit. De acuerdo con el equipo de analistas de Grupo Financiero Ixe, el perfil presupuestal se coloca ante un dilema de dos frentes. El primero es “La emergencia económica en México (que) es severa, el desempleo ha aumentado y, por tanto, es necesario seguir estimulando la economía. Lo anterior implica que el déficit público puede crecer o al menos mantenerse durante 2010”. El segundo es “El equilibrio en las finanzas públicas (que) ha sido un pilar para la estabilidad macroeconómica de México y, por tanto, debe procurarse regresar a dicho equilibrio. Lo anterior implica reforzar los ingresos públicos y/o contener el gasto”. En “nuevas” manos Para hacer más compleja aún la discusión y aprobación del Paquete Económico para 2010, en breve comienza una nueva Legislatura de la Cámara Baja, compuesta con una representación del partido en el Gobierno –Acción Nacional— mucho más reducida que en la que termina en este agosto, y con un partido opositor –Revolucionario Institucional— fortalecido y con la visión puesta en recuperar, en tres años, la Presidencia de la República. Este contexto político se suma a la diversidad de intereses rivales y hasta contrapuestos en la definición de cómo recaudar y cómo repartir el presupuesto. De acuerdo con la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria (LFPRH) el 8 de septiembre próximo el Ejecutivo debe entregar, a más tardar, los proyectos del Presupuesto de Egresos de la Federación y de la Ley de Ingresos —en conjunto conocidos como Paquete Económico— para ser discutidos, previsiblemente reformulados y aprobados. Otros factores que incidirán en este proceso son la etapa en la crisis económica que vive México, con un reciente anunció de caída del Producto Interno Bruto (PIB) de 10.3% en el segundo trimestre del año, contra el mismo periodo del año pasado, el déficit público de 480 mil millones de pesos en este año y la incertidumbre de si logrará revertirse este aspecto en el mediano plazo, los señalamientos de las agencias calificadoras —Moody’s ratificando la calificación del país, pero Standard & Poors y Fitch con perspectiva negativa— que contribuye a mayor incertidumbre. Por último, como telón de fondo, incide el rezago histórico en materia de desigualdades sociales y estructura desequilibrada de los ingresos públicos en atención a prioridades, y en el reparto de beneficios a entidades federativas, regiones y municipios. De acuerdo con el equipo de analistas de Ixe, encabezado por Luis Flores Sánchez, “Se espera que entre septiembre y octubre haya indicios más claros sobre el Paquete Económico 2010, e incluso que en esas fechas (habiendo conocido la propuesta por parte del Ejecutivo y las primeras reacciones por parte del Legislativo), las agencias calificadoras puedan pronunciarse al respecto”. Por ejemplo, el Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU) fue establecido con un alza de la tasa de recaudación a tres años, pero ni siquiera esto está claro para los siguientes años. Lo que está menos claro, y es lamentable, es que como país no tengamos la capacidad de planear los recursos públicos para construir y mejorar el futuro. La clave, concluye Ixe, es “conciliar las posiciones (válidas) entre seguir estimulando la economía y empezar a detener el déficit de cara a 2010”. PARA SABEREn la esperaHACIENDA, OPTIMISTA. La crisis en México ha tocado fondo y gradualmente la economía retornará a su fase de crecimiento, sostuvo ayer la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) con base en indicadores recientes. La evolución de la actividad económica arroja ciertas señales de estabilidad, y cifras de empleo y demanda agregada muestran una recuperación en términos mensuales, incluso tendrían crecimientos positivos en la segunda mitad del año, señaló en su informe semanal. La depdendencia precisa que en términos anuales seguirán las variaciones negativas, sobre todo en cuanto a actividad económica agregada se refiere, pero que cada vez serán más pequeñas. EL CEESP, PREOCUPADO. La actual recesión está encaminada a ser la peor experimentada por México desde la llamada Gran Depresión, que inició a nivel mundial a finales de 1929, afirmó ayer el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP). México no tendrá una recuperación inercial rápida, como en los años siguientes a la crisis de finales de 1994, sostuvo el organismo, dependiente del Centro Coordinador Empresarial (CCE). Reiteró que se requiere profundizar en los cambios estructurales que eleven el crecimiento potencial de la economía, y señala que será responsabilidad del nuevo Congreso no aprobar reformas populistas que impidan desplegar este crecimiento. Algo muy preocupante además de la fuerte contracción productiva y del deterioro en las condiciones de vida de muchos mexicanos, es que las condiciones previas a la crisis han empeorado, lo que impedirá que la recuperación sea vigorosa. EL PRD, ABIERTO A REFORMAS. El Partido de la Revolución Democrática (PRD) intentará en la próxima legislatura, que comienza el 1 de septiembre, dar “un golpe de timón en la conducción económica del país”, afirmó el senador Carlos Navarrete. “Sin que estemos plenamente satisfechos, vamos por más reformas en la LXI Legislatura”, afirmó. EL PRESUPUESTO, PALANCA PARA EL CRECIMIENTOEl reto: apuntalar el futuro del paísCIUDAD DE MÉXICO.- Para el Grupo Financiero Ixe, las experiencias pasadas de crisis de México se relacionan con un mal manejo del déficit y la deuda pública. Esto pudiera estar pesando en la situación actual, pero habrá que reconocer que los antecedentes recientes apuntan a que las autoridades han priorizado la búsqueda de equilibrios en lo fundamental. Bajo el contexto actual, no es el tamaño del déficit público en 2009 y 2010 lo que preocupa —de hecho, varios países tendrán el triple de déficit en porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) que México— sino que la tendencia cambie relativamente pronto, para volver al equilibrio fiscal. Por tanto, y a pesar que se ha reconocido que hacia 2010 la brecha de financiamiento del próximo año será de cerca de 300 mil millones de pesos, lo verdaderamente importante es mandar una señal que el déficit no se desbordará, que se revertirá la tendencia y que el enfoque de corto plazo seguirá priorizando la reactivación económica. Un plan fiscal de largo plazo y creíble es lo que se necesita, en donde una mezcla de un aumento ligero de deuda, contención del gasto público en áreas no prioritarias y un acuerdo que trascienda más allá de 2010 para revisar la base gravable y la estructura de ingresos públicos podría calmar los temores de muchos, incluidas las calificadoras. Al final, el proceso debe priorizar una economía más competitiva y flexible, que genere más y mejores empleos; que pueda soportar los ciclos globales adversos; y que maximice los beneficios de una etapa de crecimiento mundial. El Gobierno federal tiene poco margen de acción para presentar el paquete económico 2010, por lo que tendrá que recurrir al déficit público o eliminar los subsidios a las gasolinas y la energía eléctrica, indican analistas bancarios. Luis Flores, de Ixe Grupo Financiero, sugiere que ante la emergencia económica, el Gobierno incremente el déficit público, o por lo menos lo mantenga. Alberto Gómez Alcalá, director de Estudios Económicos de Banamex señala que el Gobierno federal podría aplicar más impuestos, que cataloga poco probable, o quitar subsidios a los energéticos. Ve poco viable un incremento en impuestos a alimentos y medicinas. Sólo en el primer semestre de 2009, el total del gasto programable directo fue de 657 mil 586 millones de pesos, y el de inversión física de 147 mil 190 millones. Destaca el gasto corriente, que sumó 505 mil 71 millones de pesos, 3% más que en igual periodo de 2008. Los pagos de amortizaciones de deuda pública federal para los próximos años serán: en 2010, de tres mil 780 millones de dólares; en 2011, de cuatro mil 956 millones; en 2012, de dos mil 73 millones; en 2013, de tres mil 525 millones, y en 2014, de dos mil 284 millones de dólares. Temas SHCP Congreso Agustín Carstens Crisis financiera Lee También Sin ratificación Ratifican a Consuelo González como magistrada del Supremo Tribunal de Justicia de Jalisco Rechazan ratificar a Espinosa Licón como magistrado del Supremo Tribunal de Justicia Así queda el tablero tras la turbulencia judicial Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones