El portavoz de la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP), Luis Chamorro, dijo que la compañía comenzará a funcionar el próximo mes de abril, subsanados ya los problemas que le impidieron entrar al mercado el pasado 27 de diciembre, como estaba establecido.Claro y Digicel Panamá se unieron en mayo pasado a las empresas Cable and Wireless Panamá y Movistar como concesionarias del servicio de telefonía móvil, luego de pagar 86 millones de dólares al Estado panameño por explotar dos nuevas bandas.Sin embargo, sólo Digicel pudo cumplir con las fases previstas en el contrato, y ofrecer una señal a nivel nacional, porque Claro confrontó problemas para colocar sus antenas, después de instalar cuatro estaciones de radio base y su central telefónica.Algunas de las comunidades en las que estaba previsto instalar las antenas de repetición de telefonía móvil protestaron hasta impedir su construcción con argumentos que van desde que afean el entorno hasta que perjudican la salud.Amparada en el contrato de concesión, la ASEP concedió a Claro, propiedad del magnate mexicano Carlos Slim, un plazo de tres meses, que se cumplen el 27 de marzo próximo, para resolver el problema."Tenemos entendido que Claro tiene hoy accesos a unos lotes de terrenos que le permitirán cumplir con la fecha límite e inmediatamente entrará de lleno al competir en el mercado", expresó Chamorro.Panamá tiene alrededor de 3.2 millones de clientes en telefonía celular, más del 90% de los cuales usa móvil de prepago, mientras que el resto es de contrato, según datos de la ASEP.Telefónica Móvil, filial de Telefónica de España, y Cable and Wireless Panamá, filial de la empresa británica del mismo nombre, pagaron hace una década alrededor de 72 millones de dólares por cada una de las concesiones de la banda A y B de la telefonía móvil, las que han mejorado con cuantiosas inversiones