Deportes | Salvador de Alba busca llegar a los más alto del automovilismo Ser piloto, un largo camino de compromisos Abrirse paso para desarrollarse como profesional en cualquier deporte requiere de un proceso complejo Por: EL INFORMADOR 6 de enero de 2015 - 02:36 hs Salvador de Alba tiene apenas 14 años, pero su experiencia como piloto se puede decir que ya es amplia. / GUADALAJARA, JALISCO (06/ENE/2015).- Para cada especialidad hay pasos específicos y tratándose del proceso para convertirse en un piloto profesional de automovilismo no es la excepción, pero en esta ocasión se trata de un camino más largo y que requiere una constante: compromiso y recursos. Lamentablemente, el automovilismo es un deporte que requiere de una alta inversión económica, tan sólo por el simple hecho de contar con un coche propio y los suficientes componentes para mantenerlo, que dicho sea de paso no son nada baratos. Pero no todo tiene que girar en torno al dinero. Aquel que desee formarse como piloto de carreras debe de contar con algo imprescindible: inteligencia, habilidad y poner siempre su mayor esfuerzo al volante. Siempre se ha debatido si un piloto nace o se hace. Quizá la respuesta a esta discusión tardará aún mucho tiempo en encontrarse, pero hasta la fecha, nadie ha demostrado ser el mejor desde el principio, pues detrás de los resultados en cualquier categoría y modalidad del automovilismo existe un trabajo arduo de parte de los instructores y lo más importante, del propio piloto en formación, quien desde el primer momento en que ocupa un asiento de un coche, cualquiera que éste sea, debe mostrar el interés y la voluntad para aprender. Por otra parte, es importante resaltar que un piloto comienza a formarse desde sus primeros años de vida. Actualmente es común encontrar a niños desde los cuatro años de edad que dan sus primeros pasos en vehículos motorizados, es decir, la base para irse formando como piloto es el kartismo. A partir de entonces van pasando por una serie de etapas en las que van puliendo sus habilidades al volante. Ese es el denominador común en la formación de un piloto, iniciar con los karts, para después ir intentando en la modalidad que mejor opción le parezca: piloto de rally, piloto de coches fórmula (monoplazas), piloto de coches turismo, pilotos de autos deportivos, y pilotos de autos stock (Nascar). En el camino podrán surgir muchos obstáculos, la mayoría de éstos ligados a un solo factor: el económico; sin embargo, si el piloto en formación demuestra ser alguien que ha ido puliendo su talento y que muestra el interés de ser alguien importante en este deporte, no faltarán aquellos patrocinadores que deseen darle una chispa a su carrera, tal cual como sucede con muchos de los actuales pilotos que destacan en los distintos seriales alrededor del mundo. La importancia del kartismo Esta modalidad del automovilismo deportivo es la base para la formación de todo aquel que desee ser un piloto de carreras profesional, pues suele ser la primera experiencia con la velocidad que tiene todo aquel que se inicia en este mundo. Desde los cuatro años se vive por primera vez esta modalidad, que se corre en circuitos que oscilan entre los 600 y los mil 700 metros de longitud, a bordo de coches que no superan los 170 kilómetros por hora, aunque esto depende de cada etapa que viva cada piloto, pues los coches para los más pequeños tienen ciertas características que no se igualan a las de los coches de los pilotos con mayor experiencia en esta modalidad, algunas de ellas tienen que ver con el motor del mismo monoplaza. Pero ¿por qué es importante el kartismo? En primera instancia, porque un piloto comienza a habituarse a la velocidad, a mostrar sus habilidades y a adaptarse a la exigencia física que se requiere. Ante esto, un piloto en formación tiene que habituarse desde muy pequeño a rutinas de ejercicio que le permitan resistir lo exigente de un deporte de este tipo. Con el paso de los años, mientras va subiendo de categoría, el cuerpo de un piloto está mejor preparado, aunque en este tipo de cuestiones nunca se deja de mejorar mientras más experimentado se es. Por otra parte, el kartismo permite crecer dentro de la modalidad misma. Dentro de éste, existen varias categorías. En nuestro país, están contempladas al menos ocho categorías distintas, a enlistar: Baby (4-7 años) Micromax (6-8 años) Minimax (8-13 años) Shifter S5 (12-15 años) Shifter S1 (15 años en adelante) Shifter S3 (15 años en adelante) Shifter S4 (30 años en adelante) Fórmula Mundial (16 años en adelante) Las diferencias entre las cuatro categorías distintas de Shifter están relacionadas con el tipo de kart que se utiliza, en el que varían las características del motor, la cantidad de velocidades del coche y el peso del piloto. Sin duda alguna, el kartismo es la mejor escuela para un piloto que desee ser profesional. Gracias a esta modalidad han salido los más grandes triunfadores de los distintos seriales de automovilismo alrededor del mundo. El trabajo físico La preparación física siempre será imprescindible para ir creciendo como un piloto de automovilismo, pues este es un deporte que exige mucho de distintos componentes del cuerpo, entre ellos los músculos y huesos de la parte alta. Entrenamiento aeróbico: para mejorar la condición cardio-respiratoria del piloto, con trabajos en base a trotar, correr, ciclismo y natación. Entrenamiento de fuerza: enfocado para mejorar la fuerza, resistencia, concentración, velocidad y reflejos de un piloto, así como disminuir los efectos de la fatiga. Aclimatación al calor: las temperaturas suelen ser uno de los factores que más afecta el rendimiento físico de un piloto, por lo que el enfoque en esta preparación tiene que ir encaminado en desarrollar las capacidades del individuo para adaptarse al calor y saber controlar sus funciones vitales ante los cambios de temperatura. Entrenamiento del cuello: las fuerzas centrífugas que se presentan en cada carrera suelen impactar directamente el cuello y la columna de un piloto, esto debido a los frenados y las desaceleraciones presentes en cada competencia, por lo que trabajar bien el cuello es imprescindible para no sufrir consecuencias en carrera. HISTORIAUn tapatío que apunta a lo más alto Salvador de Alba tiene apenas 14 años, pero su experiencia ya es amplia: es piloto de karts siete años de su vida. “Desde chico me gustó mucho (el automovilismo), mi papá corría antes y desde entonces el gusto por los coches me invadió, de ahí que empecé en los karts a la edad de siete años”. Él tiene ya la satisfacción de ser multicampeón en distintas categorías infantiles y ahora juveniles dentro de esta modalidad del automovilismo, aunque explica cómo es que se inició en esto. “Primero hay que entrenar mucho para estar al ritmo, meterse a una carrera, donde se aprende más habilidad al manejar; año tras año, he subido de categoría, de acuerdo a mi edad y mi peso”. Aún así, las dificultades también se han hecho presentes. “Lo más difícil en esta etapa de crecimiento como piloto ha sido el adaptarse a los motores con cambios y a un coche más grande. Siempre lo más complicado es tomar el ritmo de los cambios, sobre todo en las arrancadas”, comenta. Salvador, dice que dentro de este deporte nada ha sido una mala experiencia, a pesar de que en muchas ocasiones los resultados no le han acompañado, pero “siempre está la siguiente carrera para recuperarnos, nunca he pensado en retirarme de este deporte”. También, el ser piloto le exige algunas otras responsabilidades fuera de la pista, asuntos que desde luego no ha dejado de lado. “Hay que enfocarse en los estudios y obtener buenos resultados, que es uno de los requisitos necesarios para poder correr”, señala. Por último, este joven tapatío que ha tenido también la experiencia de correr en el extranjero, dice que sus objetivos para 2015 son meterse de lleno a los coches fórmula, probándose en un mundo distinto al kartismo y que en un futuro “me gustaría seguir los pasos de uno de los mejores pilotos mexicanos de los últimos años, que es Sergio Pérez”, concluye. Equipo imprescindible Casco: la pieza más importante de todo el equipo, pues protege la cabeza ante cualquier eventual accidente que pueda ser de gravedad, además, la visera con la cuenta evita la entrada de objetos extraños que puedan entorpecer la velocidad e inclusive provocar algún daño. Sotocasco: es la mascarilla similar a un pasamontañas. Su uso no es muy indispensable, pero de hacerse, brinda mayor comodidad al absorber la sudoración del rostro y evitar que el casco se moje. Protector de cuello: ayuda a reducir el impacto y la fatiga sobre los músculos del cuello y los hombros. Nomex o mono: el traje del piloto. Hecho principalmente de un material no flamable y antideslizante que evita quemaduras y raspones. Guantes: elaborados del mismo material que el nomex, ayudan a evitar los raspones o ampollas en las manos. Botas altas: su objetivo principal es proteger los tobillos y talones de los pilotos, que son sometidos a movimientos bruscos, con suelas delgadas que permiten tener una mayor sensibilidad. Temas Automovilismo Lee También Russell manejó impecablemente para triunfar en Singapur Russell sorprende y se queda con la pole en Singapur Piastri domina en un caótico arranque del GP de Singapur ¿A qué hora es y dónde ver EN VIVO el GP de Singapur 2025 de F1? Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones