En este período, el Índice de Contaminación del Aire (API, siglas en inglés) registró 9 días de grado I y otros 9 de grado II, siendo que la lectura media diaria fue de 56 puntos, frente a los 81 del mismo periodo del año pasado.El sistema de control de la calidad del aire chino define el grado I como excelente, dentro de la escala API, que va de 1 a 50; y el grado II, que va de 51 a 100, como bastante bueno.En julio de 2006 hubo sólo cinco días de calidad del aire excelente, y en agosto de 2007 pasado tuvo apenas dos días.La calidad del aire permanecerá en grado "excelente" si el buen tiempo sigue dispersando los contaminantes, pero aunque no haya estas condiciones, se mantendrá en el grado II, dentro de los estándares de los JO, afirmó Du."Sin las medidas para cortar la emisión de contaminantes en la capital y regiones vecinas, como el cierre temporal de algunas fabricas y las restricciones para la circulación de vehículos la mejora de la calidad del aire no habría sido posible", añadió.El gobierno municipal llegó a invertir 140 mil millones de yuanes (20.500 millones de dólares) desde 1998 en más de 200 proyectos para mejorar la calidad del aire.Del 20 de julio al 20 de septiembre, dos tercios de los 3.3 millones de coches de Beijing fueron obligados a seguir un sistema de circulación según el número de matrícula (los pares sólo podían circular en días pares, y viceversa).La contaminación del aire era una de las principales preocupaciones del gobierno chino y de los atletas que participarían de los Juegos Olímpicos.La alarma era tal que cuatro miembros de la delegación estadounidense de ciclismo llegaron al aeropuerto de Beijing con mascarillas en los primeros días de los Juegos, generando gran polémica.Además, el plusmarquista de maratón, el etíope Haile Gebreselassie, decidió no correr esta prueba en los Juegos, por temor a que la supuesta contaminación minara su salud.