Miércoles, 12 de Mayo 2021
Deportes | La 'Saeta Rubia' fallece a los 88 años en Madrid

Leyenda Di Stéfano

La 'Saeta Rubia' fallece a los 88 años en Madrid tras sufrir un infarto el sábado junto al Santiago Bernabéu

Por: EL INFORMADOR

GUADALAJARA, JALISCO (08/JUL/2014).- Jugaba Argentina, que se citaba con la historia para alcanzar una semifinal del Mundial, 24 años después. Hacía calor en Brasilia y hacía calor en Madrid. Alfredo Di Stéfano, ajeno a debates menores sobre los grandes futbolistas de la historia, que si Messi, que si Maradona, se desplomaba en una calle de Madrid con nombre de poeta sencillo, Juan Ramón Jiménez, y sufría una parada cardíaca que requirió 18 minutos de reanimación por parte de los médicos. Alerta roja en un corazón blanco.

La “Saeta Rubia”, de 88 años, ya había sufrido varios percances cardiovasculares, incluido un bypass que se le instaló en 2005 en Valencia.

El corazón de La Saeta se paró en la tarde del lunes. Su última jugada fue una jugarreta del destino. A eso de las cinco de la tarde del sábado se desplomó al lado de su estadio; convirtiendo su apodo, “la leyenda”, en una desgraciada realidad. Tras ser intubado, asistido por ventilación mecánica y mantenido a temperatura de 32 grados, Di Stéfano resistió hasta la tarde de ayer cuando entró en muerte cerebral.

Argentina había alcanzado la semifinal del Mundial y a Di Stéfano, tan lúcido siempre, tan ingenioso, le pilló con los ojos cerrados.

En el último año había vivido siete ingresos hospitalarios por distintos motivos (incluidas revisiones establecidas). A los 88 años, el corazón, cuyos latidos fue capaz de dominar en el campo, se había convertido en el caballo de batalla de Di Stéfano, aunque no había quebrado su fina ironía y un compendio de ocurrencias convertidas en filosofía del fútbol y de la vida.

Di Stéfano entró en estado de coma unas horas después de su ingreso en el hospital. Sedado y entubado buscaba el último regate. Un taconazo, quizás. Jugaba Argentina mientras Di Stéfano, el futbolista más singular que ese país ha dado, luchaba en un hospital, no en un campo de fútbol, contra una enfermedad, no contra un portero. Todo ocurrió tras comer con su familia en un restaurante junto al estadio Bernabéu.

Los infartos habían quebrado el ánimo pero no la fe de Di Stéfano, leyenda viva de un deporte en el que ejerció de pionero, de modernista. Su vida, su fichaje por el Madrid, su secuestro, su filosofía anunciaban el futbolista de hoy.

Tan agradecido le estuvo al fútbol, a “La Vieja”, como llamaba a la pelota, como sus compañeros y rivales agradecieron su fútbol. Una larga trayectoria de 20 años como profesional desde que debutó en River, jugó luego en Millonarios, alcanzó la gloria en el Real Madrid (cinco Copas de Europa, ocho Ligas y una Intercontinental entre 1953 y 1964) y concluyó en el Espanyol, ya con 40 años. Como entrenador, dirigió al Elche, Boca, River Plate, Valencia, Sporting de Lisboa, Real Madrid, Rayo y Castellón. Con el Valencia logró la Liga en 1971 y la Recopa en 1980, además de ser el entrenador que le devolvió a Primera División tras un traumático descenso

“La Vieja” dio de sí.

Con información de El País

Argentinos lamentan su muerte

BUENOS AIRES, Argentina.- Los aficionados argentinos lamentaron la muerte de Alfredo Di Stéfano: “Es una tristeza muy grande para el pueblo argentino porque es un jugador que nos representó”, indicó un joven argentino, para quien es uno de los mejores del mundo junto con Maradona y Pelé.

Los que lo conocieron, aunque de pequeños, recuerdan cuando se fue a España a jugar, “pero agarrabas cualquier papel, diario, libro y era el capo máximo”, según un vecino del barrio porteño de Puerto Madre, quien aseguró que “todavía hoy está en discusión si es el mejor o no”.

“Pero bueno, fue un grande Di Stéfano. El que no lo conoció dice que fue un crack. Y aparte como persona también. Siempre fue un tipo muy famoso, muy reconocido”.

Un genio hasta la última célula

Relatos de sus virtudes y gestas


Su muerte en Madrid mutila una parte sustancial de la historia del fútbol moderno

Alfredo Di Stefano (Barracas, Buenos Aires, 4 de julio de 1926) fue pionero en propagar un espíritu universal, casi indescifrable, que convirtió este juego en un deporte de masas. Su pérdida también abre nuevos interrogantes para los amantes de la mitología deportiva y los fenómenos sociológicos.

Los más jóvenes lamentan que don Alfredo naciese en un momento en donde la tecnología alcanzaba sólo al celuloide cinematográfico.

Quedaron para la posteridad algunas de las perlas futbolísticas salidas de los pies de Di Stefano, con las escasas imágenes en blanco y negro de los archivos del No-Do o Televisión Española.

Se antoja un equipaje demasiado liviano para las once temporadas completas que la “Saeta Rubia” vistió la camiseta del Real Madrid, con 307 goles y 403 partidos oficiales, para 8 títulos ligueros y 5 Copas de Europa.

La “Saeta Rubia”. El sobrenombre que la afición del River Plate colocó para siempre sobre los hombros de Di Stefano, pues el delantero era tan veloz como uno de aquellos modernos aviones de los años 40 y 50 con propulsión trasera a reacción (para el pueblo, “Saetas’” y por su cabello rubio.

En 1947, se convirtió en el máximo goleador de la liga argentina. Su velocidad, endiablada, le facilitó el apodo. La “barra brava” de River le cantaba en el Monumental de Buenos Aires: “Socorro, socorro, que viene la Saeta Rubia con su propulsión a chorro...”.

El hombre que revolucionaría el fútbol europeo y mundial fue, después, madridista, pero antes pudo vestir la elástica del Barcelona, el máximo rival.

Kubala no tuvo, al fin, a Di Stefano como compañero, y éste junto a jugadores como Copa, Rial, Gento y Puskas formó parte esencial del Real Madrid casi imbatible y mejor equipo del mundo.

En la primavera de 1966, una tarde del 3 de abril, Di Stefano jugó su último encuentro oficial. Militaba entonces en el Español de Barcelona y se retiraba, por diversas circunstancias, sin poder disputar Mundial alguno, ni con Argentina ni con España.

Un año después, el 7 de junio, fue homenajeado en el estadio Santiago Bernabeú, en partido frente al Celtic escocés.

En el minuto 13 de aquel amistoso que abarrotó el coliseo de la entonces Avenida del Generalísimo -hoy Paseo de la Castellana-, la calle que vertebra la capital, Di Stefano cedió el brazalete de capitán a Grosso.

El instante selló una carrera. Pero el advenimiento de otra etapa para el mejor futbolista del mundo estaba por llegar. Di Stéfano debutó como entrenador con el Elche. Después dirigió al Boca Juniors, Valencia, Real Madrid, Sporting de Lisboa, Rayo Vallecano, Castellón y River Plate.

Sara, la esposa de Di Stéfano que murió antes que él afectada por la enfermedad de Alzheimer, confesó que no era feliz viendo a su marido en el banquillo.

“He sido muy feliz cuando él era jugador. De entrenador, no (...) A mí me gustaba mucho el fútbol. Pero, después de ver a Alfredo como entrenador veinte años, ya me gusta menos. La gente te insulta y que insulten a toda la familia para ganar dos duros no vale la pena”, fue la frase de Sara que recoge el libro de memorias del futbolistas, titulado “Gracias, vieja”, y escrito por los periodistas Alfredo Relaño y Enrique Ortego, editado en el año 2000 cuando Di Stefano tenía ya 73 años.

Dotado de un fino humor, el “9” del Real Madrid sufrió un secuestro en Caracas, en agosto de 1963; rodó tres películas, admitió que la mafia llegó a extorsionar a su familia, recibió dos Balones de Oro, un Súper Balón de Oro (1989) y regateó a un infarto agudo de miocardio a finales de 2005.

Ese mismo año, Di Stefano quedó viudo. Años después, uno de sus seis hijos, Nanette Norma, también fallecería días antes de la Navidad, en 2012.

Su idilio con la vida tuvo límites razonablemente libres. “Cartujo nunca fui”, señala Di Stefano en sus memorias.

De esta forma, y ya octogenario, fue noticia sorprendente por su relación con Gina González, su secretaria personal costarricense y 50 años menor que él. Su relación duró seis años, hasta que Silvana, Alfredo, Helena, Sofía María e Ignacio Di Stefano Freites, los hijos y herederos del astro del fútbol, se negaron a una anunciada boda.

Sus últimos abrazos sentidos, postrado en una silla de ruedas, fueron para los socios que recibieron la insignia del Real Madrid por sus 50 años o más de carné, testigos de sus gestas, regates y centros.

Tan libre para vivir como esclavo para morir. Di Stefano amó la vida hasta el infinito y vivió con pasión el fútbol. El mejor futbolista de su época (años 50 y 60) y puede que el mejor de todos los tiempos no pudo con el último regate ante su peor enemigo, la muerte.

FRASES

"
La pelota no se mueve sola. Todo lo que hacemos con los pies, lo hemos de hacer antes con la cabeza ”.

"
Los goles no se merecen, se consiguen ”.

"
Ningún jugador es tan bueno como todos juntos ”.

"
Yo no defendía, insultaba ”.

El balón está hecho de cuero, el cuero viene de la vaca, la vaca come pasto, así que hay que echar el balón al pasto ”.

Alfredo di Stéfano


OPINAN EN TWITTER


Don Alfredo, el más grande. Leyenda del madridismo, siempre con nosotros. Siempre le recordaré MAESTRO

Iker Casillas (@CasillasWorld)

Transformó al Real Madrid en el mejor equipo del mundo.

Florentino Pérez

DEP Don Alfredo Di Stéfano. Ya corre La Saeta

Xabi Alonso (@XabiAlonso)

Tú nos hiciste los más grandes. Siempre estarás con nosotros. Descansa en paz, Don Alfredo.

Álvaro Arbeola (@aarbeola17)

Descansa en paz Alfredo Di Stéfano. Leyenda del fútbol.

Andrés Iniesta (@andresiniesta8)

Lo tuve como entrenador en mi última etapa de futbolista, lo conocí bien así que por supuesto lamento muchísimo su pérdida.

Vicente del Bosque


FRASES

Es un día muy triste, para mí, para todos los madridistas y para el mundo del fútbol. Eterno Alfredo. Don Alfredo nos deja, pero su memoria vivirá siempre en nuestros corazones. Las leyendas nunca mueren. Gracias por todo, maestro

Cristiano Ronaldo

"
Cuando nosotros jugábamos, el Santos FC y el Real Madrid eran los principales rivales, porque eran los mejores equipos del mundo "

Pelé


"Es una pena que se vayan grandes estrellas del deporte, porque dejaron una gran enseñanza y vale la pena recordarlos con mucho afecto, gracias a ellos las siguientes generaciones pudimos copiarles algo de su calidad ."

Guillermo “Tigre” Sepúlveda

"A él hay que colocarlo dentro de los jugadores más encumbrados, sería difícil colocarlo en algún lugar entre los mejores, pero hay que ponerlo donde se merece estar, entre jugadores que no solo han destacado en la cancha, sino fuera de ella. "

Antonio “La Tota” Carbajal


"Hasta siempre, don Alfredo. Una leyenda, un grande dentro y fuera del campo. Muchos ánimos a los familiares y a los más próximos "

Lionel Messi

EL DATO
Sin relación con México


La época de oro de Di Stéfano con el Real Madrid coincidió con el tiempo en el que estuvieron rotas las relaciones entre México y España a raíz de la Guerra Civil, y no hubo durante muchos años confrontaciones entre equipos mexicanos y españoles precisamente a raíz del rompimiento de esas relaciones, por lo que en los 12 años de Di Stéfano con el cuadro merengue, el argentino nacionalizado español no llegó a enfrentarse con ningún equipo mexicano.

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