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Jueves, 17 de Octubre 2019
Deportes | Apertura 2016. Juego en el Estadio Chivas

El Rebaño tuvo un duro despertar

Con un gol del argentino Ismael Sosa en la segunda mitad, Tigres mantuvo su paso invicto al imponerse al Guadalajara

Por: EL INFORMADOR

GUADALAJARA, JALISCO (21/SEP/2016).- Pasada la borrachera del Clásico y el empate sobre Jaguares, Guadalajara parece despertar a su realidad.

Cierto, compitió con el mejor equipo del torneo al que por momentos puso en aprietos. Cierto también que lo perdió por un descuido. Pero también es una realidad que ni antes, ni después del gol de Tigres tuvo argumentos para someter a los felinos.

La lectura de la derrota por 0-1 ante los norteños deja muy atrás el jolgorio por el par de victorias consecutivas ante América y Chiapas, y deja la profunda preocupación por la forma como pierde en Toluca y lo poco que presentó como argumentos para intentar ganarle a Tigres.

La derrota además deja estacionado al Rebaño en 14 puntos, a merced de un pelotón que lo perseguía desde antes de iniciar la jornada y que pretende dejarlos fuera de la zona de clasificación.

Dos puntas

Matías Almeyda decidió que ante el súper líder era el momento de realizar su sueño y el de su patrón de jugar con dos puntas.

Así, para poder poner a Pulido junto a Zaldívar sacrificó a Jesús Eduardo López y modificó su esquema a un 4-4-2. Además, regresó Salcido a la zaga central en perjuicio de Miguel Basulto, en un cambio cantado y lógico.

Almeyda además ordenó un intenso despliegue físico para recuperar rápido la pelota en aras de que el rival no tuviera posesión, la principal fortaleza de Tigres.

Chivas tuvo la virtud de la intensidad y el defecto de la imprecisión, ambos consecuencia del vértigo con el que jugó los primeros 20 minutos.

Ciertamente forzó errores impensados en una zaga como la norteña, pero por esa ansiedad para ir al ataque no supo ponerse de frente al arco.

Tras esos 20 minutos vino el lógico bajón en el aspecto físico y pasada la sorpresa para la visita, el duelo se emparejó hasta volverse un constante forcejeo en medio campo.

Ansiedad y locura

En el complemento, Almeyda fue cauto. Sabía que así le podía competir a Tigres, pese a que tenía poco volumen de llegada.

Pero al minuto 57 todo se trastocó cuando Ismael Sosa encontró por primera vez un espacio para avanzar por derecha, hizo la diagonal al centro ante la débil marca de Edwin Hernández y el insistente relevo de Marín, para luego meter el zurdazo fuerte, a segundo palo y abajo, y con ello, vencer a Cota.

En el nuevo guion de juego, Almeyda se perdió. Regaló el medio campo y la posesión al sacar a Orbelín para meter a Calderón, y no termina por entender que la “Chofis” no es guerrero para todas las batallas y menos para las más complicadas.

El resto fue hasta predecible. Tigres con el balón es invencible y Chivas no supo rearmarse ni pudo competir desde la anarquía a la que lo condenó su técnico tras el gol de la visita.

Chivas despertó de la borrachera del Clásico. Y la resaca parece prolongarse.

LA FIGURA
Ismael Sosa (Tigres)

Como los grandes delanteros, el argentino casi no tocó el balón durante el juego en zona ofensiva, se prodigó en el desgaste físico para aguantar los embates de Chivas, y en la única jugada donde tuvo espacio hizo su jugada favorita, la diagonal al centro, y con eso vacunó al Rebaño.

ASPECTOS TÁCTICOS

Cambio de esquema
En un afán de jugar con dos atacantes, Matías Almeyda modificó su tradicional 4-4-1-1 con el que solía jugar, para decantarse por un 4-4-2 en el que el sacrificado fue Eduardo López. El Rebaño jugó sin media punta para poder tener juntos en ataque a Zaldívar y Pulido.

Rápidos y furiosos
Chivas le aventó a Tigres su dinámica y con eso fue suficiente para poner a los felinos a sudar en el arranque del juego. El Rebaño recuperaba la pelota de manera rápida, pero al querer jugar con la misma velocidad con la que apretaban por el esférico, los rojiblancos carecían de precisión.

Desordenado
Tras el gol de Tigres, comenzó la fiesta de Almeyda con sus cambios. Como suele hacerlo, el argentino sacó a Edwin Hernández para meter a la “Chofis” López y así Cisneros pasó a la lateral izquierda, Zaldívar de volante por esa zona y Jesús Eduardo libre detrás de Pulido.

Más desordenado
Calderón entró por Orbelín y sobre el final del juego Bueno ingresó por el “Chapo”. Chivas atacó con Zaldívar, la “Chofis”, Calderón, Bueno, Pulido y Brizuela, pero fue incapaz de generar una sola jugada de peligro, pues los cambios nunca supieron dónde acomodarse.

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