Sábado, 11 de Octubre 2025
Deportes | El jugador rojiblanco ha sobresalido por su buen desempeño dentro de la cancha

'Cubo', un ídolo en construcción

El jugador rojiblanco ha sobresalido por su buen desempeño que ha mostrado dentro de la cancha

Por: EL INFORMADOR

Érick Torres, festejando una anotación en la fecha siete del Clausura 2011. MEXSPORT  /

Érick Torres, festejando una anotación en la fecha siete del Clausura 2011. MEXSPORT /

GUADALAJARA, JALISCO (25/FEB/2011).- Los ídolos están hechos de una madera muy especial. Reúnen una serie de cualidades que van más allá de las buenas actuaciones dentro del campo de futbol. Y en Chivas, parece estarse construyendo el próximo de la lista, pues Érick Torres tiene la humildad, carisma y cariño por el equipo que ha distinguido a anteriores héroes rojiblancos.

Antes de la entrevista, cumplió los deberes propios de quien aspira a ocupar esa plaza vacante de ídolo: unos 30 aficionados gritan a los jugadores, junto al campo de entrenamiento en Chivas San Rafael, sólo el “Cubo” acude; se quita la camiseta, la arroja por encima de la alambrada y firma autógrafos. Los seguidores, felices.

La directiva decidió cuidarlo. Nunca, desde su debut, hizo charlas exclusivas. Ahora tiene un gesto que demuestra su humildad. Saluda firme de mano. “Hola, soy Érick Torres, mucho gusto”, dice, como si necesitara presentación, haciendo a un lado su incipiente fama y respetando los más elementales códigos de cortesía. Es decir, no se “agranda” e inicia la charla.

- ¿De dónde surge tu gusto por el futbol?
- Mi papá jugó futbol, desde chico lo iba a ver jugar, mis hermanos también jugaron y siempre viví con un balón en la casa. Ahí nació el gusto por el futbol. Mi papá jugó aquí en Chivas, con el Tapatío, aunque no llegó a debutar (en Primera División).

- ¿Cómo fue el proceso de ir ascendiendo hasta donde estás ahora?
- Jugaba yo en la UdeG, en las “canchitas” de tierra en la Alberca Olímpica, entré a Chivas a los 8 años. Desde ahí en Fuerzas Básicas fui subiendo categorías, Córdica, Metropolitana, después fue Quinta División, Cuarta y ya en Tercera estuve como menor. Siguió la Sub-17, Segunda División, Sub-20 y siempre estuve jugando más chico, con categorías más adelantadas. Gracias a Dios ya ahorita en Primera División.

ORIGEN

Érick Estéfano Torres Padilla nació el 19 de enero de 1993, en Guadalajara. Es el menor de tres hermanos. Viene de familia rojiblanca y siente los colores desde muy pequeño. “Mi abuelito fue de la Porra Popular. Nací con los colores de Chivas y ahora sigo con la historia de Chivas”, recuerda. Desde que su padre lo llevó al Rebaño Sagrado, a los ocho años, soñó con llegar a Primera División. Y antes de lograrlo, el “Cubo” tuvo sus propios héroes.

- ¿Cuando eras niño, quiénes eran tus ídolos?
- Yo tengo muy en mente a José Cardozo, me gustaba mucho la sangre fría que tenía para definir y en el extranjero pues Ronaldo, tengo en mi iPod videos de él y antes de los partidos lo veo y me visualizo metiendo goles como él, con esa alegría que tenía, esa chispa para enfrentar a los porteros y anotar.

- ¿Quién te puso “Cubo”?
- “Cubo” me pusieron de chiquito, en un viaje a Estados Unidos. Yo me cortaba el pelo así como muy cuadradito, de soldado y un día me dijeron que tenía la cabeza cuadrada, los más grandes, y así se me quedó. Todo el viaje me dijeron y ya cuando regresamos acá a las Fuerzas Básicas decían ahí está el “Cuadro”, el “Cubo”. Me empezaron a decir “Cubo”, “Cubo”, “Cubo” y se me quedó.

- ¿Te gusta el apodo?
- Sí me gusta. No me gustaba antes, pero me acostumbré y ya mucha gente me dice así.

- ¿Podrías definirte a ti mismo como ser humano?
- Me considero una persona humilde. Me gusta ayudar a la gente y sí trato de estar mucho en familia, apoyarme con mis papás, con mis hermanos, tranquilo, no salgo de fiesta, no tomo, trato de llevar las cosas con calma y dedicarme al futbol.

INOLVIDABLE

Aunque su experiencia en Primera División es de apenas seis partidos, el “Cubo” Torres tiene ya fechas inolvidables: el 13 de noviembre de 2010, cuando debutó en la visita al Monterrey (entrando de cambio por el “Pato” Araujo) y el 22 de enero de 2011, cuando se estrenó como goleador ante San Luis.

- ¿Cómo recuerdas el día de tu debut?
- Fue el mejor día de mi vida. Horas antes me tocó ir a jugar con la Sub-17 y metí tres goles, estuve en el día bien, mi oración y todo. Fue el mejor día de mi vida, mi sueño hecho realidad, por lo que estuve luchando tanto tiempo.

- ¿Qué sentiste en el estadio Tecnológico cuando estabas calentando y te llamaron de la banca para debutarte al minuto 77?
- Es algo que a lo mejor nunca más en mi vida voy a volver a sentir porque ese momento fue muy especial, cuando el “Güero” Real dice mi nombre, suelto la casaca y voy corriendo. No hago caso a nada. Veo el Tecnológico lleno, veníamos de un marcador 2-0 abajo y ya habíamos empatado. Dije ‘es mi momento, por algo Dios está diciendo que ahora me toca’. Es algo que nunca en la vida voy a olvidar.

- Tu oración decías hace un momento, ¿eres una persona creyente?
- Sí claro, creo en Dios, en la Virgen de Guadalupe y en los Santos. Me entrego mucho a ellos y confío en ellos.

- Aquel cabezazo al minuto 66 frente a San Luis, tu primer gol, ¿cómo lo recuerdas?
- Yo creo que es algo a lo mejor no tan bonito como mi debut, pero sí es algo también muy impresionante, mi primer gol aquí en Guadalajara, con tu gente. Esos pensamientos que me vuelven a la mente no los voy a volver a sentir, porque el primer gol es el primer gol y los demás ya no sé.

- Siempre te has distinguido por marcar desde divisiones inferiores, pero ¿qué se siente anotar en Primera División?
- Es muy diferente el rugir del estadio, los gritos, todo. Creo que es como sueños hechos realidad para mí y para mucha gente que está esperanzada con que Chivas marque gol.

TENTACIONES

El camino para convertirse en ídolo es largo y sinuoso. Muchos que han intentado recorrerlo se han perdido en él, pues la fama ofrece tentaciones no fáciles de superar, como los falsos amigos y las fiestas.

- ¿Te han hablado ya de las tentaciones que ofrece esta carrera, de los amigos, las mujeres, las fiestas?
- Sí, claro. Ahí tengo el apoyo de mis mismos compañeros, el “Bofo”, el “Venado”, que se me acercan y me dicen cómo va este asunto, de cómo va cambiar tu vida a lo mejor en días y sí tratas de pensar y llevar las cosas con calma. A lo mejor muchas cosas van a cambiar, pero debes seguir llevando las mismas cosas que te hicieron llegar a donde estás ahorita.

- Además de tus compañeros, ¿quién te orienta para no caer en este tipo de situaciones?
- Mis papás y mi familia, es una base muy importante que tengo. Me acerco mucho a ellos, siempre están para jalarme las orejas y decirme “estás mal, vas mal por ahí, regresa para acá”. Ellos son la base que me hace no desviarme y seguir con los pies en la tierra.

GRANDEZA

Con lo que has vivido aquí, ¿te has dado cuenta ya de la grandeza del Guadalajara?
- Sí claro, desde antes de mi debut sabía la magnitud de Chivas, sabía la magnitud de portar la playera rayada y el escudo. Es algo enorme la gente cómo se vuelve loca en los aeropuertos. Es una responsabilidad grande portar esta playera.

- ¿Qué sientes por Chivas?
- El Guadalajara es mi vida, por todo lo que me ha dado, me ha ayudado muchísimo, me ha dado becas y ahorita gracias a Dios una estabilidad económica más tranquila por mi familia. Chivas me ha dado todo, mi formación, me ha dado ser esta persona, tener este carácter, tener mis estudios. Podría decir que Chivas es mi familia también.

- ¿Qué tienes que hacer para ser ídolo en Chivas?
- Goles. Es mi referente. Es lo que me toca a mí. Tengo que marcar goles para hacer historia en Chivas muchos años y que la gente me tome como un referente del Guadalajara.

La charla ha terminado. Su cara refleja los 18 años que tiene. Sus palabras encierran una madurez mayor. Es Érick Torres. Le dicen el “Cubo”. Y tiene muchas de las cosas que se necesitan para ser ídolo. Sólo el tiempo y los goles podrán confirmarlo.

Sueños en verde, blanco y rojo

Por su edad y las buenas actuaciones que ha tenido en Primera División, donde ya suma dos goles, Érick Torres será referente este año en el Tricolor Sub-20 que disputará el Premundial, pero los sueños del “Cubo” van más allá.

- Este año es importante para los jóvenes en cuestión de Selección Mexicana, ¿has soñado con estar ahí?
- Sí, es mi sueño representar a México en un Mundial. Visualizo algo grande jugando el Mundial de 2014. A lo mejor es algo loco, pero es algo que tengo muy en mente. Claro, ahorita hay selecciones inferiores y espero ir al Mundial Sub-20. Si no me toca, pues a seguir trabajando para vestir la camiseta de la Selección en divisiones inferiores o en la Mayor.

- En la Sub-20 seguramente serás un referente para el Premundial, ¿estás listo para cargar con la obligación de hacer goles?
- Preparado tengo que estar para todas esas cosas y es cuestión de trabajar, de seguir haciendo las cosas bien y primeramente Dios se dará todo eso.

- ¿Hablaste con el “Chepo” ahora que estuvo acá de visita?
- No, me tocó saludarlo nada más. Lo admiro mucho por los campeonatos y por cómo juegan sus equipos.

EL INFORMADOR / CÉSAR HUERTA

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