Domingo, 21 de Julio 2024
Cultura | Montarán una singular obra que se estrena este viernes

Riñón de cerdo para celebrar a La Casa Suspendida y La Nada Teatro

La singular obra ''Riñón de cerdo para el desconsuelo'' se estrena este viernes en La Casa Suspendida

Por: EL INFORMADOR

La historia está ambientada en la Francia y contará con musicalización original. Tomada de: @lanadateatro. ESPECIAL /

La historia está ambientada en la Francia y contará con musicalización original. Tomada de: @lanadateatro. ESPECIAL /

GUADALAJARA, JALISCO (14/OCT/2013).- Para conmemorar los seis años de actividad en La Casa Suspendida y los nueve años del surgimiento de La Nada Teatro, foro y compañía, respectivamente, presentan el montaje de Riñón de cerdo para el desconsuelo. Esta obra del xalapeño Alejandro Ricaño, bajo la dirección de Miguel Lugo, celebra el acto creativo y la confabulación para sacar a flote un proyecto teatral, justo como estas dos empresas lo han hecho dentro del teatro independiente jalisciense.

A manera de tradición, La Casa Suspendida y La Nada Teatro se han reunido para celebrar en octubre sus respectivos aniversarios, sobre todo por la colaboración que han mantenido en sus carreras. En esta ocasión, Jesús Hernández se suma al festejo interpretando el papel de Gustave pues, como indica el director, la selección de esta obra resultó una "oportunidad ideal para reunir a dos de los mejores actores de esta ciudad en un mismo escenario".

El otro talento sobre el escenario es la también directora de La Casa Suspendida, Sara Isabel Quintero, quien no había estado bajo la dirección de Lugo por más de tres años, cuando montaron La señora Klein.

Riñón de cerdo para el desconsuelo cuenta la historia de Gustave y Marie, una pareja disfuncional en Francia de los años cuarenta. Él vive obsesionado con el escritor Samuel Beckett, puesto que compara su producción literaria constantemente con la de este autor. Sin embargo, un día se encuentra con una de las obras más celebradas del irlandés, Esperando a Godot, y arrastrará a Marie en una serie de decisiones para preservar la majestuosidad de dicha obra de teatro.

De acuerdo con Lugo, los personajes de Gustave y Marie responden a una lectura lateral de Vladimir y Estragón, protagonistas de Esperando a Godot, por lo que resulta una referencia a la obra que marcó la historia de la dramaturgia y la corriente del teatro del absurdo.

Jesús Hernández añade que él se vio interesado por la obra al ver que tocaba temas vitales como la relación de pareja de quienes aman lo mismo y se aman entre sí. Por su parte, Sara Isabel Quintero añade que le atrajo la manera en que se presenta la relación, bien impuesta por los diálogos que presentan cambios emocionales constantes, pues exige una energía marcada en la técnica actoral.

Respecto a su personaje, Quintero cuenta: "es una mujer que parece tener poco seso, que vive inmersa en una misoginia aplastante, humillante, pero creo que a Marie la mantiene un enorme amor y solidaridad por Gustave. Se pone de pechito y de tapete para que él haga lo que tiene que hacer, pues lo considera un genio. Finalmente ambos personajes dependen el uno del otro".

Si bien el paso de la comedia a la tensión dramática en este guion representa un reto por resolver en escena, tanto los actores como el director comparten que, además de las relaciones afectivas y los conflictos de pareja, ésta es una obra que demuestra que un proceso creativo requiere de cómplices solidarios.

La cita

Riñón de cerdo para el desconsuelo se estrena este viernes 18 a las 20:30 horas en La Casa Suspendida (Alcalde 830, casi esquina con Jesús García), y se mantendrá en temporada todos los sábados a las 20:30 y domingos a las 18:00 horas, hasta el 08 de diciembre.

Música para celebrar

La obra también contará con musicalización original, a cargo de Kenji Kishi, quien investigó la música francesa de la época. "Detecté cierta melancolía en el guion e intenté mantenerlo en una música de época, sin elementos modernos", explica el músico.

De este proceso de investigación surgió un tema con letra que fue el detonante para las pequeñas seis piezas que conforman la obra. La composición se realizó para seis instrumentos: melodeón, clarinete, contrabajo, piano, guitarra y efectos sonoros.

EL INFORMADOR / RUBÉN GIL

Temas

Lee También

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones